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El PSC anuncia que no se dejará utilizar como un clínex

Los socialistas rechazan servir a CiU solo para poder aprobar los presupuestos

Pere Navarro.
Pere Navarro. EFE

Los socialistas catalanes no están por la labor de dar oxígeno a Artur Mas, el único presidente de comunidad autónoma que no ha aprobado aún los Presupuestos para este año y gobierna con una prórroga de los de 2012. La lectura del PSC es que CiU optó por un pacto de legislatura con Esquerra (ERC) y que corresponde a ambas formaciones sacar adelante las cuentas de este año. A falta de ese acuerdo, el PSC considera que es más fácil que CiU vuelva a pactar con el PP que con los socialistas.

“Siempre estamos dispuestos a hablar, pero no esperamos que CiU venga a buscar al PSC para aprobar los Presupuestos de este año”, explicó este jueves a EL PAÍS Antonio Balmón, secretario de Acción Política de los socialistas catalanes. “Lo que tenemos claro es que el PSC no jugará a la estrategia del clínex”, añadió, en referencia a que en este partido no está para que sus votos se usen para aprobar las cuentas y después se tiren como un pañuelo.

El Gobierno catalán no ha presentado aún el proyecto de ley de presupuestos y no se espera que lo haga hasta por lo menos dentro de un mes. Ese fue el último anuncio que hizo el consejero de Economía, Andreu Mas-Colell, quien justificó la tardanza a la espera de que la Unión Europea revise al alza la previsión de déficit público y el Gobierno español lo traslade a las autonomías. La diferencia entre el 0,7% actual y el 2,7% a que aspira la Generalitat es de 2.600 millones de euros.

Los socialistas catalanes no comparten ese argumento y recuerdan que comunidades autónomas más deficitarias tienen aprobados sus presupuestos y nada impide que se puedan modificar.

El PSC considera que el órdago soberanista de Artur Mas ha sumido a Cataluña en un laberinto y que “no hay Gobierno” desde hace seis meses. “Estamos en una deriva que no nos lleva a ninguna parte. Quizás ha llegado el momento de hablar claro y reconocer que la aventura se ha acabado, pero me temo que no será así”, explicó Balmón para referirse a la poca confianza que tiene en que el presidente de la Generalitat modifique el rumbo de su hoja de ruta soberanista. “Estamos dispuestos a hablar y negociar, pero ¿de qué? ¿De las banderas o de las personas?”, se pregunta Balmón.