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PERE NAVARRO | Primer secretario del Partit dels Socialistes (PSC)

“España no se entiende sin Cataluña, ni el PSOE sin el PSC”

El líder socialista catalán cree que el único puente de diálogo que existe entre Cataluña y el resto de España es el PSOE y el PSC

Pere Navarro, durante la entrevista, realizada el pasado viernes
Pere Navarro, durante la entrevista, realizada el pasado viernes

El primer secretario del Partit dels Socialistes (PSC), Pere Navarro, ha desatado en pocos días una tormenta política en el socialismo español al proponer la abdicación del Rey y, una semana después, al apoyar el martes los diputados de su partido en el Congreso dos propuestas a favor de una consulta sobre el futuro político de Cataluña.

Pregunta. ¿Era consciente de la trascendencia que iban a tener ambas decisiones?

Respuesta. Intenté ser coherente con lo que dice mi partido y con lo que aprobamos. Estoy orgulloso de haber actuado así y lo voy a seguir haciendo. Los ciudadanos nos están pidiendo que hagamos lo que decimos. Yo defiendo unos valores y los estoy poniendo en práctica, aunque a veces haya que tomar decisiones difíciles.

P. ¿El PSC volverá a votar distinto del PSOE en el Congreso?

R. Nuestra voluntad no es votar distinto, sino ponernos de acuerdo, lo he dicho muchas veces. Esa discrepancia se había explicitado hacía meses y se expresó en la votación. El PSC defiende la consulta y el PSOE no está de acuerdo. Nosotros decimos lo mismo en el Parlamento catalán que en el Congreso. A eso se le llama coherencia. Lo que hemos de analizar es que el único puente de diálogo que existe hoy entre Cataluña y el resto de España es el PSOE y el PSC. Vamos a seguir trabajando juntos y señalando las discrepancias, que las hay, para construir un espacio de acuerdo. Lo más importante es tener la voluntad.

P. ¿Cuáles son esas discrepancias con el PSOE?

R. Ahora mismo, la principal es la consulta. Coincidimos, con las diferencias propias que puede haber entre la militancia, en las políticas sociales, la reforma de la Constitución y la regeneración democrática.

P. ¿Cree posible el acuerdo en la familia socialista con las posiciones tan distantes que se han evidenciado estos días?

R. Hemos de seguir puliendo la discrepancia. La mayoría de los partidos y de los catalanes quiere que se les consulte sobre su futuro político y el PSC recoge ese deseo, mientras que el PSOE cree que la decisión afecta a todos los españoles. Pedir una consulta no es una reivindicación independentista, porque hay miles de ciudadanos que quieren ser consultados para seguir vinculados a España, que es lo que defiende el PSC. La consulta tiene que ver con la democracia, no con la independencia.

P. ¿Cree usted que al PSOE le cuesta entender al PSC?

R. Defendemos una consulta con el acuerdo de los Gobiernos y que se entienda que la mayoría de los catalanes tienen esa voluntad. ¿Va a ser fácil? Claro que no, pero las cosas hay que probarlas. En Europa están meses negociando para llegar a un acuerdo. Insisto en que la resolución del Congreso que apoyó el PSC no tiene nada que ver con la independencia, solo pide que se abra un proceso de diálogo para consultar a los ciudadanos.

No pedimos la independencia, solo que se consulte a los catalanes"

P. En el PSOE se han levantado muchas voces a favor de romper con el PSC tras esa votación. ¿Lo ve posible?

R. Algunos dirigentes han planteado la ruptura, otros piden dialogar y el portavoz oficial del PSOE, que es Alfredo Pérez Rubalcaba, ha dicho que tenemos que dialogar y yo coincido con él en eso. Por tanto, hay que hacer caso a los portavoces oficiales y esa es la voluntad de ambos.

P. Josep Ramoneda ha escrito en EL PAÍS que el PSOE pierde más que el PSC en caso de ruptura. ¿Está de acuerdo?

R. Si el PSC y el PSOE van separados, los que pierden son los ciudadanos. No me imagino una Cataluña con diferentes partidos socialistas. Eso solo beneficiaría a la derecha y yo voy a seguir trabajando para que haya un único partido socialista con toda su diversidad.

P. ¿Le ha llamado algún dirigente territorial del PSOE para apoyarle después de la votación del Congreso?

R. No, pero hablaré con ellos para explicarles nuestra posición, desde un planteamiento muy sereno. En política valen los argumentos, las vísceras son poco apropiadas.

P. Se dice que el PSOE quiere atar más corto al PSC y que después de forzar la marcha de José Zaragoza de la dirección del grupo parlamentario habrá más medidas de castigo.

R. No tengo noticias de esas intenciones. El PSC tiene voluntad de participar en el entendimiento con el resto de España. España no se entiende sin Cataluña, ni el PSOE sin el PSC, tampoco.

P. ¿Qué pedirá el PSC al PSOE en ese nuevo marco de relaciones que van a redactar?

R. No se trata de pedirnos cosas unos a los otros. En Cataluña se vive una situación excepcional, muy compleja, de mucha crispación a la que nos han llevado los separadores. El PSOE tiene que ser comprensivo con eso igual que el PSC también tiene que ponerse en la piel del PSOE, porque los separadores españoles, que es el PP, quieren que Cataluña se vea como un enemigo. Hay que luchar juntos contra eso y respetar la discrepancia cuando se produzca. Lo que tenemos que hablar es cómo se traduce eso orgánicamente.

P. Otra consecuencia de la votación del Congreso es el evidente distanciamiento entre usted y Carme Chacón, que además ha trascendido sin miramientos.

R. No se trata de hacer una escalada de reproches mutuos. Ella sabe que no comparto su decisión por no votar con el PSC en el Congreso, pero lo que hay que hacer ahora es trabajar de manera conjunta. Cuando lleguen las elecciones ya se decidirá quién tiene que ser el candidato o candidata. Faltan casi tres años y en política no se sabe lo que va a pasar mañana.

P. Las peleas descarnadas dejan cicatrices.

Estoy orgulloso de haber actuado como lo he hecho, por coherencia"

R. No debería ser así, si en lo que creemos es en los valores que defendemos.

P. ¿Se siente abandonado, incluso traicionado, por Carme Chacón después que el PSC la apoyara mayoritariamente en el congreso de Sevilla?

R. El PSC no tenía un candidato en el congreso del PSOE.

P. Esa es la explicación oficial, pero optaron por Chacón a pies juntillas. ¿Fue un error?

P. Hubo apoyos personales, entre otros el mío. Nosotros defendimos la libertad de los compañeros y no dimos ninguna indicación de si había que apoyar a uno u otro candidato. La posición mayoritaria fue que Carme Chacón era la mejor candidata.

P. ¿La ve liderando la marca PSOE en Cataluña?

R. Es que no veo que los socialistas nos vayamos a dividir en Cataluña.

P. Una semana antes de la votación en el Congreso usted ya había soliviantado al PSOE pidiendo que el Rey abdicara en favor del príncipe Felipe. Y lo hizo el día del debate del estado de la nación, restando así el protagonismo que correspondía a Alfredo Pérez Rubalcaba.

R. Esa no era mi intención. En Cataluña llevábamos días hablando de corrupción y de espionaje y existía una sensación de mucha preocupación en la sociedad. Se presentó una oportunidad, como era la conferencia en la Cámara de Comercio, ante representantes de la sociedad catalana, y me pareció oportuno hacer esa propuesta de regeneración, de la transición del siglo XXI. Mi intención no era contraprogramar ni tapar el discurso de nadie, sino ofrecer una alternativa en Cataluña.

P. Precisamente para evitar equívocos, ¿no podía haber esperado a otro día?

R. Como la sociedad catalana estaba tan convulsa pensé que era necesario salir rápidamente con esas propuestas, que no se refieren solo al Rey, sino a la reforma Constitucional, la construcción de un Estado federal y medidas contra la crisis.

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