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Carromero espera en la cárcel de Segovia a que el juez fije su condena

La Audiencia Nacional determinará la pena pendiente del dirigente de Nuevas Generaciones del PP

El dirigente de Nuevas Generaciones del PP Ángel Carromero, condenado en Cuba a cuatro años de cárcel por el accidente de tráfico que el pasado 22 de julio costó la vida a los opositores Oswaldo Payá y Harold Cepero, ingresó ayer en la cárcel de Segovia, donde ocupa una celda del módulo de ingresos en solitario. Tras cumplir cinco meses de prisión en la isla, Carromero aterrizó sobre las 12.00 en el aeropuerto de Barajas, custodiado por agentes españoles de la Interpol en un vuelo regular de Air Europa procedente de La Habana, en el que también viajaba Miguel Vives Cutillas, condenado a 18 años de cárcel en Cuba por tráfico de drogas.

Cansado y emocionado, incluso con lágrimas en los ojos. Ese fue el aspecto que ofreció a los funcionarios de la cárcel segoviana, mientras le explicaban cuál será su vida diaria en el penal. Tras entrevistarse con el educador y el psicólogo, y ser reconocido por los sanitarios de guardia, recibió las primeras visitas de familiares y amigos. La presidenta del PP de Madrid, Esperanza Aguirre, que le había recibido a través de su cuenta de Twitter con un “¡Bienvenido a España!”, acudió al penal, aunque no pudo entrevistarse con él.

Carromero permanecerá en el módulo de ingresos junto a otros 12 internos, calificados como poco peligrosos, que están en prisión preventiva. No compartirá celda hasta que la junta de tratamiento acuerde el grado penitenciario en el que clasificarle, presumiblemente el jueves próximo o el de la semana siguiente, enviando el oportuno informe a Instituciones Penitenciarias.

La decisión sobre el futuro de Carromero depende ahora de la sala de lo penal de la Audiencia Nacional, que, una vez informada del ingreso en prisión, deberá determinar la pena pendiente. El coordinador de la defensa, José María Viññals, señaló que pedirá “la mejor modalidad del tercer grado”, ya que su cliente tiene “arraigo familiar, contrato de trabajo y carece de antecedentes penales”, informa Miguel González.

Si pasara a tercer grado, podría salir del centro entre las 7.30 y las 8.00 para trabajar por la mañana, y regresar antes de las 21.30, como ocurrió con el exsecretario de Estado de Seguridad Rafael Vera, que estuvo en esa misma prisión, aunque totalmente aislado. No obstante, si se dan las condiciones de estabilidad familiar, social y laboral, Carromero podría contar con un dispositivo telemático, para controlarle a distancia y comprobar sus movimientos: que esté en casa antes de las 22.00 horas y permanezca en ella al menos hasta primera hora de la mañana. En todos los casos, si sale de la prisión durante la condena, tendrá que entrevistarse con personal de inserción social al menos una vez al mes.

Aguirre, en la prisión: “No es un delincuente”

La presidenta del PP de Madrid, Esperanza Aguirre, llegó a la cárcel de Segovia con intención de visitar a Carromero, pero no lo consiguió porque no se había tramitado el permiso con antelación. Sí pudo hacerlo la madre del recluso, que eludió los medios de comunicación. Aguirre fue tajante: Ángel Carromero no es un delincuente, según la ley española. Otra cosa es que hayamos tenido que aceptar una sentencia para que haya podido venir a España”.

La expresidenta de la Comunidad de Madrid, quien aseguró que para ella era un día de enorme alegría, felicitó al Gobierno y al jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, por las gestiones para conseguir el regreso de Carromero, a quien se dirigió a través de una carta que leyó ante las cámaras.

“El sufrimiento que has soportado por una dictadura comunista te va a fortalecer y hará crecer tu compromiso con la defensa de la libertad”, aseguró Aguirre. “Todos tus amigos y compañeros”, prosiguió, “te apoyamos y estamos seguros de que volverás a tu casa en breves días. Entretanto, hay que aclarar que sí tenías carné de conducir, pues te lo retiraron el 5 de octubre, y también que, aun dando por buena la versión de la sentencia de la dictadura castrista, un accidente no doloso en España no es delito”, insiste.

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