Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La Audiencia Nacional imputa cinco delitos al exconsejero de Aguirre

López Viejo se ha negado a declarar ante el juez Pablo Ruz

El exconsejero de Deportes de la Comunidad de Madrid, Alberto López Viejo, llega a la Audiencia Nacional.
El exconsejero de Deportes de la Comunidad de Madrid, Alberto López Viejo, llega a la Audiencia Nacional.

El exconsejero de Deportes de la Comunidad de Madrid Alberto López Viejo se ha negado a declarar esta mañana ante el juez instructor del caso Gürtel en la Audiencia Nacional, Pablo Ruz, que le ha imputado los delitos de cohecho, prevaricación, malversación, fraude fiscal y contra la Administración. López Viejo era uno de los hombres de confianza de la expresidenta madrileña, Esperanza Aguirre, y el encargado de organizar sus actos oficiales. Por ello, se le atribuye la adjudicación directa de los contratos del Gobierno madrileño con la trama corrupta.

Esta es la segunda vez que López Viejo comparecía ante el juez por este caso, después de que en mayo de 2009 fuera citado por el entonces instructor de la causa en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), Antonio Pedreira.

Pedreira imputó entonces a López Viejo los delitos de cohecho, tráfico de influencias, fraude fiscal, asociación ilícita, blanqueo de capitales y falsedad al exconsejero de Deportes de Madrid Alberto López Viejo y le impuso una fianza de 750.000 euros en concepto de responsabilidad civil.

En su comparecencia ante el juez del TSJM, López Viejo también se negó a declarar, alegando que la causa estaba secreta, aunque hoy ha vuelto a acogerse a su derecho a no declarar, pese a que ya se ha levantado el secreto del sumario.

Según las investigaciones sobre la supuesta trama de corrupción ligada a cargos del PP desarrolladas por la Audiencia Nacional y el TSJM, López Viejo fue uno de los imputados que, presuntamente, favoreció la adjudicación directa de contratos de la Comunidad de Madrid a las sociedades del cabecilla de la red, Francisco Correa.

Nada más ser imputado en el caso, Aguirre levantó un muro de contención de la responsabilidad política, obligó a López Viejo a dimitir e incluso le expulsó del grupo popular en la Asamblea autonómica.