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Megaproyectos de ocio

No es la primera vez que en España se intenta emular un complejo similar al de Las Vegas

En los años de bonanza, los parques de ocio proliferaron hasta superar el centenar

Maqueta del casino de Los Monegros.
Maqueta del casino de Los Monegros.

No es la primera vez que en España se intenta emular un complejo similar al que Estados Unidos tiene en Las Vegas. Lo intentó Castilla-La Mancha y lo intentó también Aragón, pero de momento ninguno de estos proyectos, pese a ser anunciados hace años, ha salido adelante. En los años de bonanza, los parques de ocio proliferaron hasta superar el centenar. Algunos de los más grandes han atravesado por importantes dificultades, que se afanan en superar.

El Reino de Don Quijote fue presentado en 2005. La compañía estadounidense Harrah’s Entertainment elegía Ciudad Real para su primer casino en Europa, y en torno a él se configuraba un complejo que contaría con un hotel de cinco estrellas y 812 habitaciones, un centro de convenciones para 2.000 personas, un teatro con 3.000 localidades, un spa de 7.500 metros cuadrados y 9.000 viviendas. Se habló de inversiones de 6.500 millones de euros en 15 años, 7.000 empleos directos en Ciudad Real y 11.000 indirectos en el resto de Castilla-La Mancha. Tres años después, sin llegar a poner la primera piedra, Harrah’s congelaba su casino. El presidente ejecutivo del gigante norteamericano, Gary Loveman, dijo entonces que hasta que los mercados inmobiliarios y de capitales españoles fueran “mucho más favorables” era improbable que hubiese mucho avance. Esta decisión suponía un duro revés para el complejo. En diciembre de 2011, la sociedad Reino de Don Quijote entraba en concurso de acreedores. Su presidente, Sergio Álvarez, admitió en ese momento que la compañía tenía “falta de liquidez total”, pero que solicitaba el concurso con el ánimo de revitalizar el proyecto.

Gran Scala es el parque de ocio y juego que iba a albergar la localidad de Ontiñena (Huesca), en Los Monegros. International Leisure Development (ILD), con sedes en Londres y Cardiff, prometía en 2007 la construcción de 32 casinos, parques temáticos, hoteles con capacidad para 25.000 clientes, 250 tiendas... Preveía destinar 17.000 millones y estimaba crear 65.000 puestos de trabajo. Casi cinco años después, nada se ha materializado. ILD firmó las opciones de compra y pagó a los propietarios entre el 4% y el 10% del valor de las parcelas. Si en febrero de este año no abonaba el resto, los dueños recuperarían los terrenos, y así ha sido. El alcalde de Ontiñena, Ángel Torres (PP), afirma que tiene contactos con la empresa, y dice que la compañía continúa interesada pero el tema financiero es el principal problema para que se haga realidad.

Terra Mítica, en Benidorm (Alicante), está operativo desde el año 2000. Se construyó con la Generalitat, Bancaja y Caja Mediterráneo como socios de referencia, una inversión de 240 millones de euros y una previsión de cuatro millones de visitantes anuales; hasta ahora no ha pasado de los 1,5. En 2010, el Gobierno regional traspasó su gestión al grupo Aqualandia, que este año se ha hecho también con el 70,76% de las acciones del Consell, la CAM, Bancaja y Banco de Valencia. Pagó 65 millones de euros, 45 de los cuales se destinarían a saldar la deuda del complejo. Terra Mítica aseguró entonces que “comienza una nueva etapa”, en la que uno de sus objetivos fundamentales será “el saneamiento de las cuentas”. Desde que se hizo con el alquiler del parque, la empresa ha planteado tres ERE, uno de ellos rechazado por Trabajo.

Parque Warner, en San Martín de la Vega (Madrid), cumplió 10 años en abril. La Comunidad de Madrid invirtió en él 368 millones de euros y llegó a poseer el 46%, parte que vendió a Fadesa en 2006 por 40 millones. El proyecto fue impulsado por Alberto Ruiz-Gallardón, cuando era presidente madrileño, pero su sustituta, Esperanza Aguirre, no lo veía con buenos ojos. La constructora cedió la gestión a Parques Reunidos, que ha reducido la plantilla en un 40%. El proyecto comprendía en sus inicios 720 millones de euros de inversión privada y 1.200 empleos directos. En 2011, la actual gestora presentó un ERE para 88 trabajadores de una plantilla de 500. El parque ronda el millón de visitas anuales, frente a los tres previstos, y en 2009 su deuda era de unos 200 millones.

Isla Mágica, en Sevilla, fue abierto en 1997. Ha atravesado por vicisitudes económicas y el oxígeno se lo han dado, sobre todo, las antiguas cajas de ahorro sevillanas, refundidas en Cajasol, que a su vez forma ahora parte de Caixabank. Esta ha pasado a tener el 82% del parque. Los responsables del complejo están esperanzados ante esta nueva etapa, dada la experiencia de La Caixa en Port Aventura.