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El peor verano de la última década

En 2012 han ardido más hectáreas forestales que la media anual desde 2001

Aspecto del parque natural de Garajonay, en La Gomera, tras el incendio.
Aspecto del parque natural de Garajonay, en La Gomera, tras el incendio. AFP

Ante la ola de calor que sufre España estos días, Protección Civil ha lanzado un nuevo mensaje de alerta por riesgo de incendios forestales. “Durante las olas de calor, las temperaturas se mantienen altas varios días, por la noche refresca menos y eso acentúa el peligro de que ardan los montes”, explica Jorge Luis Ron, meteorólogo de EL PAÍS. Crece la probabilidad de que la más mínima chispa provoque una catástrofe, por lo que Protección Civil insiste en pedir a los ciudadanos que extremen las precauciones y eviten imprudencias. En el origen de la mayoría de los fuegos está la mano del hombre, ya sea de forma intencionada o accidental.

Desde el sábado, la atención está puesta en Canarias, donde las llamas han afectado a unas 4.800 hectáreas. El fuego de La Gomera, que comenzó en Alajeró y Vallehermoso, se dio por estabilizado ayer, según el presidente del Cabildo, Casimiro Curbelo. El incendio ha afectado a unas 3.100 hectáreas, 350 de ellas en el parque nacional de Garajonay. En La Palma, donde el origen estuvo en Villa del Mazo, la situación era mejor. El Gobierno canario dio por controladas las llamas, que han afectado a 1.700 hectáreas. El nivel de emergencia bajó en ambas islas, de dos a uno, lo que indica que las labores de extinción dependen ahora de los cabildos y ya no requieren la ayuda del Estado.

Estos son hasta el momento los últimos fuegos de un verano calificado el viernes de “preocupante” y “especialmente” virulento por Luis Aguilera, subsecretario del Ministerio del Interior. Aguilera hizo estas declaraciones tras presidir una reunión del Comité Estatal de Coordinación de Incendios Forestales, organismo con el que cuenta el Gobierno para coordinar los medios nacionales que intervienen en las extinciones y que están a disposición de las comunidades. Es un órgano permanente, pero se reúne cada vez que la situación lo requiere y este año van tres.

Entre el 1 de enero y el  29 de julio ardieron 130.830 hectáreas forestales en España

Además de quemar terreno, los incendios se han cobrado la vida de seis personas. Entre finales de junio y principios de julio, un foco en Cortes de Pallás y otro en Andilla, ambos en Valencia, afectaron a unas 49.000 hectáreas. En las labores de extinción murió el piloto de un helicóptero. A finales del mes pasado, el fuego alcanzó a más de 13.000 hectáreas de la comarca del Alt Empordà, en Girona, y provocó el fallecimiento de cuatro personas. Este fin de semana, la emergencia saltaba en la Sierra de Gata, en Cáceres, y se veían afectadas 600 hectáreas. Uno de los miembros de la Unidad Militar de Emergencias (UME) perdió la vida al caer por un terraplén la autobomba en la que iba. Aunque sin víctimas mortales, el Parque Natural del Alto Tajo, en la provincia de Guadalajara, también fue objeto de las llamas la semana pasada, con 1.500 hectáreas afectadas.

Con casos como estos, este año es, al menos hasta el momento, el peor desde 2002. Entre el 1 de enero y el 29 de julio ardieron en el país 130.830 hectáreas forestales, según las estadísticas provisionales del Ministerio de Medio Ambiente. Eso supone más del doble que la media del último decenio en ese mismo periodo, situada en cerca de 56.000. También es el peor ejercicio de los últimos diez en número de grandes incendios, aquellos que abrasan más de 500 hectáreas. En los siete primeros meses del año hubo 20, frente a una media de nueve. Igualmente, ha superado en casi 17.000 hectáreas la superficie media quemada al año entre 2001 y 2011.

Las altas temperaturas son uno de los factores que actúan como combustible, a lo que se une una fuerte sequía. Entre octubre y junio llovió un 35% por debajo de la media de los últimos 30 años, según la Agencia Estatal de Meteorología. Y en julio las precipitaciones se redujeron a la mitad de lo habitual. Pero también influye la situación de los planes antiincendios. Administraciones responsables de dichos programas defienden los medios con los que cuentan, pero expertos, ecologistas, sindicatos y oposición hablan de recortes. Los especialistas critican también la mala gestión forestal. La biomasa ha venido creciendo de forma importante pero desordenada, y lamentan el estado de abandono de los montes españoles.