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Jordi, el detective y falso doctor

La trama logró decenas de historiales clínicos en hospitales y centros de salud de toda España

Los vendían a empresas y aseguradoras

A finales de 2011, la red de venta de datos fue alertada de que la policía planeaba una operación para acabar con tales prácticas. Juan Antonio Rama, uno de los miembros más activos, avisó a sus colaboradores. El 21 de diciembre, Rama se citó en un restaurante de Aranda de Duero (Burgos) con los detectives Álvaro R. M. y Rafael P. M. para alertarles. La reunión fue vigilada por la policía, como se ve en la foto.
“VA A HABER UNA MOVIDA”.  A finales de 2011, la red de venta de datos fue alertada de que la policía planeaba una operación para acabar con tales prácticas. Juan Antonio Rama, uno de los miembros más activos, avisó a sus colaboradores. El 21 de diciembre, Rama se citó en un restaurante de Aranda de Duero (Burgos) con los detectives Álvaro R. M. y Rafael P. M. para alertarles. La reunión fue vigilada por la policía, como se ve en la foto.

La salud y la enfermedad también estaban en la cartera de productos en venta de la trama criminal. Los historiales clínicos de algunos hospitales y centros de salud de Barcelona, Oviedo y Valencia los obtenían, en ocasiones, mediante la suplantación. El rey de la simulación era Jordi Agustí Alemany, de 56 años, un detective de Barcelona que se hacía pasar por médico, un mago de las palabras que engañó con extraordinaria habilidad a confiados doctores.

El 20 de diciembre de 2011 Jordí Agustí telefoneó a un Centro de Salud de Tenerife y se hizo pasar por el doctor Javier Marín del INSS de Las Palmas. No sabía que su teléfono estaba intervenido por la policía.

—Jordi: “Hola, buenas tardes. Mira, soy el doctor Javier Marín, de aquí, de Las Palmas. Es referente a una paciente vuestra que se llama María Teresa G. G... Es que me has enviado varias cartas aquí a Tenerife, a la calle Drago, urbanización Tabira Alta, a nombre de la señora.”

—Eduardo Pena: “Si no fallo ahora mismo... ¿María Teresa? Es la que vi el embarazo. La vi ayer, estaba embarazada de riesgo... Está a punto de dar a luz, ya le han hecho los primeros registros... A ver: exploración, incapacidad temporal, estadística..”

—Jordi: “Vale. Porque, ¿esta señora tuvo anteriormente otra incapacidad?”

—Eduardo Pena: “En principio conmigo no. Se incorporó conmigo justo embarazada”.

Doce días después, el 2 de enero 2012, el detective recibe una llamada de Josep Corominas, un presunto intermediario de la trama, y el primero le comunica que le va a pasar todo el trabajo que le encargó.

—Jordi: “Ahora te paso todo.”

—Josep: “Hostia... ¿Hoy me lo mandarás todo? Las ampliaciones y todo, ¿no? Me llamó el día 30 desesperado el de Canarias [el que encargó la investigación sobre la mujer embarazada].

—Jordi: “Yo he hablado con el médico y tiene 50 años y está preñada.”

—Josep: “No jodas, tío. Si me han dicho que no, que me han hecho un informe y me han dicho que no.... y tiene 40 esta tía... aquí lo que tiene que haber es algo raro, esta tía... están un poco nerviosos estos de Canarias porque se ve que los detectives y los de la compañía llamaban, porque se ve que a esta tía le tienen que pagar la operación, quieren comprobar eso...”

—Jordi: “Yo recuerdo que me lo confirmó, es un embarazo de alto riesgo... Me lo vuelvo a mirar... lo tres que hay más las ampliaciones esas que me pediste..”

—Josep: “Y me miras los dos que hay pendientes”.

Al dia siguiente, el detective Jordi Agusti Alemany volvió a contactar con el intermediario Josep Corominas que le reclama historiales clínicos de personas en centros hospitalarios de Barcelona, Oviedo y Valencia para los que el primero expone “una exquisita habilidad”, según destaca la Policia Judicial en sus informes. Habilidad que quedó reflejada en esas fechas cuando telefoneó al doctor René, médico del Centro de Salud Portu Dó de la comunidad valenciana.

—Recepcionista: “Centro de Salud Portu Dó. Buenos días.”

—Jordi: “Hola, buenos días, soy el doctor Javier Marín de Sagunto, calle Bailen 46, del Centro de Valoración de Incapacidades... Quería hablar con el médico que está llevando a la señora Encarnación D. G.”

—Recepcionista: “¿Me sabe decir el CIF de ella?”

—Jordi: “Tengo el DNI..”

—Recepcionista: “La señora tiene a Nieves Perón, pero no está. Está un médico sustituyéndola. Voy a intentar pasarle con el doctor René.”

—Jordi; “¿Doctor René?.. Mira, soy el doctor Javier Marín de aquí, del Centro de Valoración de Incapacidades..”

La conversación se cortó, pero el detective volvió a llamar y logro que René le facilitara toda la información que figuraba en el historial clínico de Encarnación D.G. Ese mismo día, el falso médico llamó al Centro de Atención Primaria Torre-Romeu de Sabadell para conseguir el historial médico de un niño. En esta ocasión, Alemany se hizo pasar por el doctor Jordi Bosch.

—Jordi: “A ver, soy el doctor Jordi Bosch, de aquí, del ICAP de Vallcarca de Barcelona, quería hablar con el médico que lleva al paciente...”

—Centro: “Por ese nombre me sale un niño solamente.”

—Jordi: “Sí, un niño de trece años.. si.. yo soy del Centro de Valoración de Incapacidades.”

—Centro: “¿No me has dicho que eres del ICAP?...Ahora me había confundido con los del ICSS, los de bajas. Te paso con la doctora Martí, un momento..”

—Jordi: ¿La doctora Martí? Mira es referente a un niño, a un niño de 13 años que se llama... A ver, es que me han pasado aquí un informe para primero de todo por unas inclemencias o algo así. ¿Qué sabeís de este niño?”

—Doctora Martí: “A él no le he visto nunca, si quiere le puedo decir más o menos lo que pone la historia, como patología así importante yo no veo nada, tiene cosas normales..”

—Jordi: “Porque, eh, se ve que a través del juzgado nos piden a nosotros que valoración tiene porque ha habido un posible maltrato por parte del padre”.

—Doctora Martí: “Vale, a ver....yo sé que esta familia la lleva los Servicios Sociales.. más atrás se habla de un problema social, de un problema de familia con conducta complicada.. Si necesita un informe o alguna cosa”.

La trama penetró también en hospitales de Girona, Hospitalet de Llobregat, Arbúcies y Vitoria. Los detectives vendían las historias clínicas a empresas y aseguradoras interesadas en investigar a sus trabajadores y clientes.