MARÍA GARZÓN / Autora de "Suprema injusticia", sobre Baltasar Garzón

“Compararía a mi padre con Messi”

La hija del juez Baltasar Garzón considera que es crítica con él aunque cree que era necesario explicar muchas cosas, y demostrarle que están a su lado.

María Garzón, que solo cree en la justicia unos 200 gramos.
María Garzón, que solo cree en la justicia unos 200 gramos. CRISTOBAL MANUEL

Pregunta. ¿Estamos ante un edipazo de libro?

Respuesta. No. Yo también soy crítica con él. Lo que pasa es que creo que era necesario explicar muchas cosas, y demostrarle que estamos a su lado.

P. ¿Su padre es lo más de lo más?

R. No se crea. Como juez , sí, pero como padre tiene sus defectos. Siempre estaba trabajando, y a mí me faltaba, por ejemplo, en mis obras de teatro. Y yo eso se lo tengo un poco en cuenta.

Perfil

Tiene 30 años y una hija, y se dedica a la publicidad, aunque ha hecho un hueco para reivindicar la figura de su padre. Casi siempre se refiere al exmagistrado como “él”, un “él” con un toque solemne. Físicamente, es Garzón con camiseta de tirantes y bombachos multicolores, clavadita a papá, su pareja de baile en los saraos. Canta, se mueve a ritmo latino y no juega al fútbol porque no encuentra un equipo femenino donde hacerlo.

P. Y encima, cuando estaba, contaba chistes durante la cena. ¿Cómo lo resistían?

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R. Bueno, la verdad es que es muy gracioso, aunque llega un punto en el que dices: este lo he oído veinticinco mil veces.

P. ¿Por qué defenderle en forma de libro?

R. Me lo planteó así la editorial. Porque yo decía: un blog. Pero un blog son todos los días, y no tengo tiempo...

P. Sobre todo, todos los días loando a papá.

R. Claro. Es agotador [ríe]. Así está bien, puntual, concentrado.

P. ¿Si su hija le dijera que va a estudiar Derecho, la desheredaría?

R. No. Yo no quería estudiar Derecho porque pensaba que un juez en la familia ya era suficiente, pero habiendo saltado una generación no me parece mal.

P. ¿Se atrevería a pasear sin casco por el Tribunal Supremo?

R. Sí, claro que sí. Con la cabeza bien alta.

P. Y con sus dotes cantoras, le dedicaría alguna pieza.

R. Algo de Ojos de Brujo, muy guerrera, el consumo consume a gusto, o políticos usureros que nos llevan a la ruina.

P. ¿Los jueces no son una categoría un poco especialita?

R. Sí y no. La verdad es que esto de la legalidad a todas horas llega a cansar. Es como cuando me decía: "Como tengas una sola multa más, te quito el coche. Yo no puedo tener multas". Claro, como estaba a su nombre...

P. Ahora entiendo por qué se casó con un policía municipal. Cero multas.

R. Qué va. Yo a la localidad donde trabaja intento no ir, y así no hay problemas.

P. ¿Se lo ligó por razones de seguridad o para que dirija su tráfico?

R. Me casé con él porque es maravilloso. Y la verdad es que pone bastante orden en la casa.

P. Les hace cruzar el salón por el paso de cebra.

R. Sí [ríe]. Aunque alguna vez me da la ventolera y nos saltamos el semáforo.

P. ¿En qué consiste su tráfico?

R. En encontrar el lugar. He estado probando en algunos trabajos, en mi afición al teatro, y todavía tengo que encontrar lo que me satisfaga.

P. ¿Qué personaje le gustaba en el escenario?

R. Los personajes de malos, de malas personas, porque soy demasiado buena. Yo hacía comedia y melodrama, pero era buena, la bruja buena. Querría ser la Reina de Corazones, versión de Tim Burton.

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