Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Correa sale de prisión, “contento” de ver a su familia después de 40 meses preso

La madre del cabecilla de la trama paga 200.000 euros para que deje la prisión de Soto (Madrid)

El chófer que le llevaba “sobres a Génova” le recogió a la salida de la cárcel

Francisco Correa, el líder de la trama Gürtel, la que supuestamente controlaba los contratos públicos de varias Administraciones gobernadas por el PP a base de lujosos sobornos a sus mandatarios, abandonó a las 21.45 de este lunes la prisión de Soto del Real (Madrid) tras tres años y cuatro meses en prisión preventiva. El que en otro tiempo fue conocido como el todopoderoso Don Vito entre sus próximos, enfiló los 100 metros de distancia entre la puerta del penal y el lujoso Mercedes que le esperó durante horas y que conducía su chófer de siempre, Domingo Magariños, que abandonó el lugar a toda velocidad.

Correa quedó libre casi siete horas después de que su madre, de 91 años, depositara en el Juzgado de Instrucción número 5 los 200.000 euros de fianza a los que el juez Pablo Ruz había reducido su fianza. Lo hizo con semblante serio y cara de pocos amigos. Vestido con vaqueros, camiseta blanca y chaqueta azul, con una maleta en cada mano y otras tres que portaron las personas que acudieron a auxiliarlo, el líder de Gürtel se abrió paso entre los periodistas visiblemente molesto.

Se declaró "contento" de salir de la cárcel. Solo contestó a dos preguntas: “¿Qué es lo primero que va a hacer ahora que ya no está en prisión?”. “Ver a mi familia después de tres años y medio”, respondió. Cuando le inquirieron si estaba contento por ello, el cabecilla de la trama corrupta ligada al PP respondió con otra cuestión: “¿Usted que cree?”. Nada más. Ninguna valoración sobre sus delitos o sobre Baltasar Garzón, el juez que lo mandó a prisión el 6 de febrero de 2009.

¡Ay mi Paquito, que esta noche lo voy a tener conmigo!, celebraba su madre

El coche que acudió a recogerlo, un Mercedes negro con los cristales traseros tintados, lo conducía Domingo Magariños, su hombre para todo. Magariños lo mismo cuidaba de los padres de Correa que de su hermano, enfermo, o iba a la sede del PP en la calle Génova a “llevar facturas, sobres y otros papeles” por encargo del jefe de la red. El chófer declaró como testigo ante el juez Garzón. “Seguro que cuando vea el coche en que ha ido a por él, el Mercedes, no le gusta; a Correa, él mismo lo decía, le fascinaban los Audi, ‘como el de Aznar”, señalaron fuentes que le conocen bien.

Precisamente, una hija de Domingo, Mónica Magariños, está citada hoy como imputada en la causa por cohecho que se tramita en Valencia en relación con las adjudicaciones de Fitur a Gürtel por parte del Gobierno del expresidente Francisco Camps. Mónica fue contable de Orange Market, la empresa que dirigía en Valencia Álvaro Pérez, El Bigotes, y que era el centro de operaciones de todos los fraudes que realizó la trama en esa comunidad. A Mónica se la llevó a Valencia El Bigotes cuando abrieron allí, al calor de Camps, Orange Market. A Domingo Magariños le sustituyó como chófer Andrés Bernabé, que fue desimputado por el juez Antonio Pedreira al entender que solo seguía órdenes de Correa.

Siete horas antes, acudía a la Audiencia Nacional Concepción Sánchez, la madre de Correa, de 91 años, para depositar la fianza de 200.000 euros. “¡Ay, mi Paquito, que esta noche lo voy a tener conmigo!”, se le escuchó decir emocionada a la mujer, que esperaba que, en cuestión de horas, su hijo saliera por las puertas de la cárcel. Ruz rebajó sucesivamente su fianza de Correa hasta los 200.000 euros debido a la imposibilidad de terminar su investigación y celebrar el juicio antes de que se cumpliera el plazo máximo de prisión provisional del cabecilla, el 6 de febrero de 2013. El instructor del caso Gürtel desbloqueó hace dos semanas la cuenta de su madre con el informe favorable del fiscal y después de que Hacienda certificara que los 400.000 euros que contenía no provenían de actos ilícitos.

Correa suma múltiples imputaciones: además del delito de blanqueo de capitales y el de fraude fiscal, se le acusa de varios de falsedad, varios de cohecho, uno de asociación ilícita y varios de tráfico de influencias. Está libre, pero cada día tendrá que comparecer ante un juzgado, y los lunes deberá hacerlo en la Audiencia Nacional. El cabecilla de Gürtel ya no está entre rejas, pero sus movimientos siguen limitados. Tiene prohibido salir de España y, para garantizarlo, su pasaporte quedará en manos del juez.

La imagen de anoche de Correa era opuesta a aquella de principios de 2000, cuando se codeaba con las élites del PP hasta el punto de asistir a la boda de la hija del expresidente Aznar.