La policía de Gibraltar hostigan y abordan a los pesqueros

El conflicto revive el que sufrió la flota pesquera de Algeciras y La Línea en 1999 Las autoridades del Peñón esgrimen una norma mediambiental para impedir la pesca Asegura que los barcos españoles faenan en 'sus' aguas territoriales, no reconocidas

Reunión de representantes del sector pesquero con las autoridades de Gibaltar. En el centro, presidiendo la mesa, el ministro principal, Fabian Picardo.
Reunión de representantes del sector pesquero con las autoridades de Gibaltar. En el centro, presidiendo la mesa, el ministro principal, Fabian Picardo.A.Carrasco Ragel (EFE)

El bloqueo pesquero que la flota artesanal de Algeciras y La Línea de la Concepción (Cádiz) sufre desde marzo en las aguas que rodean al Peñón no es ni mucho menos nuevo. Ya en 1999, el Gobierno gibraltareño –como ahora- esgrimió la protección medioambiental del litoral gibraltareño para impedir pescar a los 70 barcos que faenan en estas aguas. Aquel conflicto, que acabó enfrentando a ambos lados de la verja, se solucionó con un “acuerdo verbal de buena vecindad” alcanzado por parte del entonces ministro principal de Gibraltar, Peter Caruana y los representantes del sector pesquero de la zona.

Desde la llegada del Partido Popular al Gobierno de España y del laborista Fabien Picardo al de Gibraltar, la tensión en distintos ha ido in crescendo. La flota pesquera se ha visto perjudicada ante el constante hostigamiento al que, desde marzo, se ha visto sometida por buques artillados de Gibraltar. Las cofradías de pescadores de Algeciras y La Línea han cifrado en más de 70.000 euros las pérdidas que este conflicto ha ocasionado en un sector del que viven unas 300 familias de la zona.

La situación se ha tensionado aún más en los últimos días, después de que, tras cinco reuniones previas entre los representantes de los pescadores y del Gobierno gibraltareño, el pasado martes se diesen por concluidas definitivamente las conversaciones mantenidas hasta entonces para alcanzar un acuerdo que permitiese volver al status que se había mantenido desde 1999 hasta la llegada de Picardo al Ejecutivo de la colonia británica.

Hasta entonces, Gibraltar había permitido a los barcos españoles utilizar las artes de pesca (cerco y palangre) con las que venían desarrollando su actividad tras el acuerdo alcanzado hace 13 años.

El ministro principal de Gibraltar decidió a finales de marzo, ordenar a la policía gibraltareña, la prohibición de pesca por la utilización de dichas artes, amparándose en una normativa medioambiental de la Roca, de 1991. Después de varios contactos entre las dos partes, incluso con la participación del alcalde de Algeciras y diputado Popular, José Ignacio Landaluce, el consenso ha sido imposible y la situación va abocada hacia un nuevo enfrentamiento entre las autoridades gibraltareñas y los trabajadores españoles.

El último choque en la mar se produjo en la mañana del pasado lunes, cuando tres barcos del puerto linense de La Atunara fueron abordados por agentes de la policía de Gibraltar, bajo la atenta mirada de una patrullera de la Armada británica. Según los propios pescadores, “si no llega a ser porque, en ese instante, hizo acto de presencia en la zona una patrullera del Servicio Marítimo de la Guardia Civil, los barcos habrían sido apresados y multados”.

Los pescadores no entienden esta situación y por ello, han reclamado protección al Gobierno, al considerar que las aguas en las que han pescado durante toda la vida son españolas y, por tanto, no tienen porqué soportar el hostigamiento de las autoridades de Gibraltar.

Esta mañana, los responsables de la Cofradía de pescadores de La Línea y de la Asociación de Armadores van a entrevistarse a las 12.30 con la alcaldesa de esta ciudad, la socialista, Genma Araujo, de la que esperan arrancar un compromiso de reunión con el ministro principal gibraltareño, al objeto de conseguir un acuerdo que permita recobrar la normalidad en las aguas de la Bahía algecireña.

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