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El PP no puede con Sevilla

El PSOE recupera parte del electorado que había perdido en su histórico fortín

El Candidato del PP por Sevilla, Juan Ignacio Zoido, muestra su papeleta antes de votar. Ampliar foto
El Candidato del PP por Sevilla, Juan Ignacio Zoido, muestra su papeleta antes de votar.

Si el voto no fuera secreto, los dirigentes del PSOE deberían escribir una carta a los más de 413.000 electores que este domingo han vuelto a confiar en los socialistas en Sevilla y decirles “gracias, gracias, gracias”. Cuando parecía que el fortín del PSOE empezaba a astillarse, los socialistas aguantaron en Sevilla con más holgura de la que le daban las encuestas más optimistas. Con el 100% del voto escrutado, la provincia cumple con su papel de símbolo para el PSOE y otorga la victoria a la candidatura encabezada por José Antonio Griñán, que obtiene el 43,13% de los votos. El PP se queda con el 35,17% e IU, incrementa en cinco puntos sus apoyos y obtiene el 12,16% de los votos.

En Sevilla estaban en juego 18 diputados y el PSOE se ha quedado con la mitad, nueve, dos menos de los que consiguió en 2008. El PP ha subido, pero solo uno, un incremento menor de lo que la mayoría de los sondeos pronosticaron (tenía seis y ha sacado siete). IU ha conseguido revalidar el escaño del líder de la CUT, Juan Manuel Sánchez Gordillo, y conseguir un segundo diputado. Aunque algunas encuestas apuntaban a la posibilidad de que UPyD obtuviera un diputado, el partido de Rosa Díez se ha quedado muy lejos de conseguirlo (ha obtenido el 3,73% de los votos). La participación ha bajado en la provincia 10 puntos (73,71% en 2008 y 64,93% ayer) respecto a las anteriores autonómicas.

Los socialistas obtienen 11 diputados, los popualres, siete e IU, dos

Aunque el PSOE no pueda agradecer uno a uno cada voto, el candidato socialista, José Antonio Griñán, tuvo una mención especial para la provincia en su primera comparecencia tras conocer los resultados. “Sevilla nunca falla. Hoy tampoco”, dijo parafraseando al ex presidente del Gobierno Felipe González, que empleó esa afirmación durante un mitin en Sevilla capital en la campaña electoral de las últimas elecciones municipales. Pero en aquella ocasión, la capital le falló, y por mucho, y brindó al PP una abrumadora mayoría absoluta. Los resultados de este domingo revelan que, aunque la victoria de los socialistas se asienta en los pueblos, como ha ocurrido en las anteriores convocatorias, el PSOE ha empezado a recuperar en la capital algunos de los votos que se dejó en las municipales de 2011. La recuperación ya se vislumbró en las pasadas generales y se ha confirmado en las autonómicas. El 20-N, el PP le saco 30.000 votos al PSOE; esta vez, la diferencia se ha reducido a 18.559.

Zoido, que encabezó la lista del PP,  sufre su primera derrota

El PP tendrá ahora que analizar qué parte de esta caída se debe a las políticas del Gobierno de Mariano Rajoy, cuál al proyecto de Javier Arenas e, inevitablemente, si la figura de Juan Ignacio Zoido ha empezado a desgastarse. Porque la victoria del PSOE en la provincia supone también la derrota del alcalde de Sevilla, que ha encabezado la lista del PP diez meses después de conseguir una holgadísima mayoría absoluta en el Ayuntamiento de la capital y arrebatarle la Alcaldía al PSOE tras 12 años en la oposición. En las semanas posteriores a aquellos resultados, los populares sevillanos hablaban del efecto Zoido como una marea imparable, que avanzaba casi más rápido que la del PP nacional. Los populares pensaban que el nombre de Zoido en el primer puesto de la lista autonómica (desafiando a la incompatibilidad de cargos aprobada por el Parlamento y recurrida por el PP) era el mejor reclamo posible para arrastrar a ese electorado que en mayo de 2011 le prestó el voto al candidato popular. Pero este domingo se ha vuelto a confirmar que gobernar desgasta y que los resultados municipales no son extrapolables a los autonómicos.

Los socialistas de Sevilla se jugaba mucho y ha ganado la partida: el PP no le ha arrebatado la única provincia que en todos los mapas, elección tras elección, se ha mantenido pintada con los colores del PSOE. Tras las generales del 20-N, este trozo de mapa rojo en medio de un lienzo azul había adquirido tal relevancia que los dirigentes nacionales de los dos principales partidos se impusieron como una obsesión ganar la provincia en los comicios autonómicos. Los dos eligieron la capital para celebrar sus congresos nacionales y los líderes de ambas formaciones se volcaron en el objetivo.

El valor de Sevilla no es solo simbólico para el PSOE: es la provincia que más diputados aporta al Parlamento Andaluz y es la lista que encabezaba el presidente de la Junta, José Antonio Griñán, que en convocatorias anteriores ha concurrido por Córdoba. Los socialistas llegaban además con un partido resquebrajado tras meses de alta tensión que desembocaron en la dimisión del secretario provincial, José Antonio Viera, y el PSOE de Sevilla en manos de una gestora. Con todo y pese a la victoria, los socialistas se han dejado 172.287 votos en cuatro años. Los resultados de ayer son buenos, pero la herida está abierta.

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