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Un almirante español dirigirá los ataques contra las bases de los piratas somalíes

Los ministros de Defensa de la UE deben aprobar el jueves la nueva estrategia

Solo Alemania pone reparos a destruir los depósitos logísticos en la costa

Jorge Manso, al fondo, el día que que España asumió el mando de la Operación Atalanta en Somalia. Ampliar foto
Jorge Manso, al fondo, el día que que España asumió el mando de la Operación Atalanta en Somalia.

El contraalmirante español Jorge Manso, como actual jefe operativo de la Fuerza Naval de la Unión Europea en el Índico, será el encargado de dirigir los ataques contra las bases logísticas de los piratas en la costa somalí, según fuentes militares.

Está previsto que los ministros de Defensa de la UE, reunidos el jueves en Bruselas, den luz verde a la modificación de la acción común que fija los objetivos de la Operación Atalanta de lucha contra la piratería, con el objetivo de incluir en su zona de actuación no solo las aguas sino también las costas somalíes.

Eso no significa que las fuerzas de la UE vayan a desembarcar en Somalia. El objetivo es más modesto: se trata de realizar “ataques quirúrgicos” contra las bases logísticas de los piratas. Estos transportan hasta las aldeas, a varios kilómetros al interior, los pertrechos más valiosos, como armas y los motores de las barcas, pero dejan en cobertizos en la playa los elementos más pesados, como los bidones de combustible que les permiten actuar a gran distancia de la costa. El objetivo es destruir estos depósitos, así como los propios esquifes y otras embarcaciones piratas, evitando la pérdida de vidas y daños colaterales, aunque esto último nunca pueda garantizarse del todo. La dirección operativa corresponderá al contraalmirante Manso —hasta que ceda el mando en abril— y su ejecución al buque europeo más próximo al objetivo que disponga de helicópteros con adecuados para la misión.

Fuentes militares reconocen que la eficacia de estos ataques es relativa y le atribuyen sobre todo un valor “disuasorio”, pues muestran la determinación de la UE de actuar con mayor contundencia y entorpece la libertad de movimientos de los piratas.

Militares españoles detienen a piratas somalíes que intentarojn asaltar un buque noruego en el golfo de Adén en agosto de 2010.
Militares españoles detienen a piratas somalíes que intentarojn asaltar un buque noruego en el golfo de Adén en agosto de 2010.

La mayoría de los socios de la UE ha dado ya el visto bueno a la nueva estrategia y el Gobierno Federal de Transición de Mogadiscio ha autorizado a la UE a “operar en las aguas territoriales, aguas internas y en el territorio costero de Somalia y en su espacio aéreo”, como le solicitó la Alta representante, Catherine Ashton. En los últimos días, sin embargo, Alemania ha puesto algunos reparos —que se relacionan en medios comunitarios con las elecciones previstas en mayo en varios estados federados— por lo que no se descarta que la decisión se retrasase de nuevo.

España es uno de los primeros contribuyentes a la Operación Atalanta. Además del barco de aprovisionamiento de combate Patiño, aporta el patrullero Infanta Cristina y un avión de patrulla marítima; en total, 370 efectivos. Aunque la misión se ha prorrogado hasta diciembre de 2014, la flota europea padece un problema crónico de falta de medios, que ha agravado Grecia al anticipar la retirada de su buque alegando razones de ahorro.

Se estima que los piratas tienen actualmente en su poder ocho buques y 213 rehenes, sin contar a las cooperantes españolas Blanca Thiebaut y Monserrat Serra, secuestradas en octubre pasado en un campo de refugiados de Kenia próximo a Somalia.