el drama de las cuentas públicas

Rajoy admite que el recorte obligado por la UE frenará el crecimiento

Asegura que no hace dejación pero atribuye la corrección europea al "incumplimiento" anterior Rubalcaba tilda de "chapuza" el baile de cifras del déficit Montoro asegura el Senado que no destruirá empleos el sector público ni rebaja salarial

Mariano Rajoy hizo este miércoles en el Congreso su relato sobre las circunstancias que han llevado a la imposición de un 5,3% de déficit por parte de la Unión Europea, después de que el Gobierno hubiera aprobado un 5,8% en su cuadro macroeconómico. El presidente sacó pecho de una gestión que, según su versión, corrige los desmanes de su antecesor, pero que terminará por afectar al crecimiento y la creación de empleo.

En el debate sobre la última cumbre europea, el presidente del Gobierno explicó que todo empezó mal cuando su antecesor en el cargo, José Luis Rodríguez Zapatero, mantuvo ante la UE que era posible cumplir con los compromisos adquiridos para que el déficit fuera del 6% en 2011 y del 4,4,% en 2012. Y se complicó aún más cuando terminó 2012 con un déficit desbocado del 8,5%. “Lo más grave es incumplir y llevar al ánimo de la UE que íbamos a llegar al 6%”, explicó enfático Rajoy.

Añadió que el anterior Ejecutivo hizo perder credibilidad a España ante la UE porque mantuvo previsiones como la del 2,3% de crecimiento que acabó en un retroceso del 1,7% y, especialmente, por el incumplimiento del objetivo del déficit. No le sirve que la mayor parte de esa desviación se haya producido en las comunidades autónomas, casi todas gobernadas por el PP, porque, según dijo, el jefe del Ejecutivo es responsable también de esas cuentas. “Como presidente yo soy responsable del déficit del Gobierno, del de las comunidades autónomas, del de los Ayuntamientos y del de la Seguridad Social. No eludiré mi responsabilidad”, aseguró.

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Posteriormente, y siempre según su relato, su Gobierno tuvo que negociar con la UE con el lastre de esa falta de credibilidad de España: “El incumplimiento nos ha hecho mucho daño, ha sido un gran baldón en nuestra credibilidad y nos ha obligado a dar muchas explicaciones”. En esa situación, Rajoy explicó que el Gobierno y la UE llegaron a la conclusión de que era imposible mantener la previsión del 4,4% de déficit para este año y hubo que buscar una salida. Según dijo, “no es fácil lograr que modifiquen su criterio” y el Gobierno propuso un 5,8%, de forma que la reducción se difiriera en 2012 y en 2013. “Se ha reconocido la solidez de nuestros argumentos”, aseguró, antes de añadir que, finalmente, cuando creían que había un acuerdo, la UE dejó la cifra en el 5,3%, es decir, 0,5 puntos menos de lo previsto por el Gobierno. Unos 5.000 millones de euros de recorte adicional. Lo que no explicó Rajoy es la razón por la que su Gobierno dio por hecho el acuerdo sobre el 5,8%, lo que le llevó a aprobar un decreto con un cuadro macroeconómico que se vota estos días en las Cortes y que ha quedado en papel mojado e inservible.

Sí se jactó de que Bruselas haya aceptado flexibilizar del 4,4% al 5,3% como consecuencia de la fiabilidad que ha transmitido con sus reformas, como la del mercado laboral sobre la que, por cierto, pasó de puntillas aunque haya provocado una huelga general. De esta forma, Rajoy vendió este miércoles las posiciones de Bruselas como un respaldo a su política, hasta las que suponen una rectificación de lo que aprueba su Consejo de Ministros. Y, aunque la cifra final de déficit suponga una corrección sobre la propuesta que él acababa de aprobar, aseguró que el objetivo final es “razonable y asequible”. Habló de “plena coincidencia entre la agenda europea y la española”, al destacar que ambas marcan como guías “la disciplina fiscal y las reformas estructurales”. Según el presidente, “es una agenda difícil pero ineludible”. No obstante, reconoció que el recorte al que está obligado en los Presupuestos y la prohibición de la UE para trasladar una parte al próximo año supone frenar la recuperación económica en el corto plazo, es decir, en 2012. Un día antes, Luis de Guindos aseguró que el recorte no tendrá impacto. No obstante, el propio ministro cifró hace una semana en un 40% el tajo de la inversión, sin conocer aún el recorte adicional.

“Son las ganancias en credibilidad derivadas de la consolidación fiscal las que producirán la vuelta al crecimiento y a la creación de empleo. Estas ganancias de credibilidad permitirán una mejora del acceso a la financiación, una reducción de los diferenciales y la vuelta de la confianza a los agentes económicos, elementos todos ellos imprescindibles para crecer. Por eso, la corrección de la situación de nuestras cuentas públicas es condición necesaria para superar la crisis, aunque, en el corto plazo tenga un coste en términos de crecimiento”, dijo Rajoy.

El presidente mantuvo el secreto sobre la forma en la que se propone llegar al 5,3% de déficit. Solo, ante la insistencia de Rosa Díez (UPyD), reiteró su plan para racionalizar la Administración y reducir duplicidades con otras Administraciones, pero se negó a responder a las reiteradas preguntas sobre los impuestos que subirá. El presidente pretende mantener el silencio hasta el 30 de marzo, cuando presente los Presupuestos, justo después de la huelga general y, sobre todo, días después de las elecciones andaluzas y asturianas. Alfredo Pérez Rubalcaba (PSOE), Josep Antoni Duran (CiU) y Joan Coscubiela (ICV) insistieron en saber qué impuestos subirá. “¿A qué viene esta presión para los Presupuestos?”, se preguntó para no contestar, en el tono displicente que mantuvo durante toda la mañana en el pleno.

Sarkozy defiende que se dé a España una "oportunidad"

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, ha roto una lanza en favor del Gobierno español en su negociación con Bruselas del límite de déficit público. Sarkozy cree que no se debe forzar a España a reducir su déficit en perjuicio de su crecimiento económico, y ha sugerido la posibilidad de que se suavice el objetivo. "España debe hacer reformas. El Gobierno actual las lleva a cabo con mucha valentía y fuerza. Por eso hay que dar a España la oportunidad de desarrollarse", ha declarado esta mañana en una entrevista a una emisora de radio.

Sarkozy entiende que España no tiene alternativa entre reducir el déficit y reactivar la economía, sino que debe hacer ambas cosas para corregir los "errores" de haber sido demasiado dependiente del sector inmobiliario y del turismo. “España estuvo dirigida por un Gobierno socialista" y su tasa de paro, del 24 %, ha crecido "un 200 %" en un periodo en que en Francia ha aumentado un 17 %, ha concluido Sarkozy.

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