Sarkozy considera "deseable" el acercamiento de presos de ETA

El presidente francés, abucheado por simpatizantes 'abertzales' durante un acto en Bayona Amaiur pide a Rajoy en el Congreso que aplique la política de acercamiento de presos

PHILIPPE WOJAZER (REUTERS)Vídeo: PHILIPPE WOJAZER (REUTERS)

La visita electoral de Nicolas Sarkozy a Bayona, capital del País Vasco francés, acabó el jueves siendo noticia a los dos lados de la frontera. El candidato fue recibido en el centro histórico por varios centenares de independentistas, que le abuchearon y gritaron ¡Nicolas kampora! (fuera) y “Nicolás, presidente de los ricos”. La bronca obligó a Sarkozy a refugiarse en un bar, ayudado por los antidisturbios, que detuvieron a tres personas, y generó agria controversia porque el candidato acusó a los socialistas de haber participado en la protesta, extremo que estos rechazaron de plano. Además, el presidente francés defendió el acercamiento de los presos de ETA a sus lugares de residencia, diciendo: “Siempre he sido favorable al acercamiento, no solo por los presos sino por sus familiares, y siempre he considerado que no solo es posible sino, sin duda, deseable”.

Preguntado por un periodista, Sarkozy se mostró partidario del acercamiento aunque matizó que Francia tiene difícil llevar a cabo esa política porque “la mayoría de los presos que luchan por ello son españoles”, lo cual supone dos problemas: “Si cometes un crimen en Francia estás condenado en Francia, ¿cómo acercarles estando en otro país? Y, por otro lado, los juicios antiterroristas se celebran en París y hasta que la justicia no decide, los presos deben esta a disposición del juez”, dijo.

El presidente saliente afirmó que sigue “con mucho interés" el proceso de paz abierto en octubre pasado tras el cese definitivo de la actividad armada de ETA, y señaló que “se ha podido abrir gracias a la firmeza contra los asesinos y a la mano tendida a ciertas reivindicaciones políticas".

Sobre la posible creación de una colectividad territorial específica vasca en Francia, Sarkozy afirmó que debe realizarse “dentro del cuadro republicano y sin violencia. Es una condición previa”.

El presidente condenó con firmeza la protesta callejera, en la que participaron militantes de Batera, un colectivo que reclama esa entidad territorial; simpatizantes de la izquierda abertzale, miembros del movimiento Bizi!, agricultores y activistas contra la alta velocidad. Sarkozy denunció “la violencia de una minoría de granujas y su inadmisible comportamiento”, y lamentó que “los militantes socialistas” se unieran a los independentistas vascos. El Partido Socialista replicó que ni un solo militante suyo había participado en la algarada.

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