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ANÁLISIS

El tuit de Duran

“Con el PP, adiós al corredor del Mediterráneo”, escribe el portavoz de CiU tras el ‘no’ a Rajoy

No pudo ser. “Nos hubiera gustado muchísimo abstenernos en la votación de investidura”, confesaba Josep Antoni Duran i Lleida. Pero, al final, el voto de CiU fue no. Nada hacía prever este desenlace. El propio líder de CiU en el Congreso confesaba en su blog: “Yo ya entiendo que Rajoy no puede decirme de acuerdo” a la propuesta de pacto fiscal. Pero con un simple “ya hablaremos”, como el que utilizó para tender la mano al Partido Nacionalista Vasco, hubiera bastado, agregaba dolido el líder democristiano.

CiU ha salido del debate de investidura más desconcertada de lo que entró. El PP es su socio preferente en Cataluña, la formación que la ha ayudado a sacar adelante su política de austeridad y recortes y la que seguramente contribuirá a que los Presupuestos de la Generalitat para 2012 (ya lo hicieron con los de 2011) obtengan luz verde en el Parlamento de Cataluña. Los populares catalanes enseñaron ayer los dientes a Mas al afirmar que, tras el no a Rajoy, analizarán con lupa los presupuestos. Tienen la llave de la mayoría para tumbar las cuentas para 2012, pero no es probable que lo hagan. En cambio, ¿qué puede ofrecer CiU en contrapartida? Poca cosa más que legitimar con sus votos las propuestas que en política económica emprenda el Ejecutivo de Rajoy. Por eso un buen adelanto, el que quería Duran, hubiera sido la abstención en la investidura.

El lunes por la noche el presidente de la Generalitat, Artur Mas, y Duran hablaron por teléfono. No hubo apenas debate porque el diagnóstico estaba claro. Las respuestas del candidato a las propuestas de CiU no dejaban margen a la abstención. Y ello a pesar de que Duran, según fuentes parlamentarias, había hecho llegar su texto a Rajoy antes de subir a la tribuna. Hubiera bastado un detalle: que el candidato pusiera vagamente en el horizonte la transferencia de 759 millones de la adicional tercera del Estatuto, consignada en los Presupuestos Generales del Estado para 2011 y negada por el Ejecutivo de Zapatero.

Convergentes y populares saben que están condenados a entenderse en los próximos años. Los populares eligieron a los nacionalistas para abrir, en noviembre pasado, el baile de contactos en la Cámara baja y les cedió un puesto en la Mesa. Pero CiU no les ha correspondido. Duran comprendió en el segundo turno de réplica de Rajoy que no podía abstenerse. El PP siquiera le tendió la mano. Y todo acabó cuando el líder popular respondió al diputado de la Chunta Aragonesista que se sentía “comprometido” con el trazado del corredor central. Eran las 20.45 del lunes cuando Duran escribió un lacónico tuit: “Con el PP, adiós al corredor del Mediterráneo”.