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La Rioja levanta su veto a Álava

Normalidad en la jornada en que Logroño retomaba la atención sanitaria a pacientes vascos

Los médicos derivan 34 enfermos a la comunidad vecina

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Centro de Salud de Oion (Álava).

No hubo foto de pacientes de la Rioja Alavesa entrando a la consulta del especialista en La Rioja en el primer día del levantamiento del veto a los enfermos alaveses, pero sí la certeza por parte del Gobierno riojano de que ya se están dando las primeras citas. La derivación de pacientes alaveses a Logroño que se cortó hace más de tres meses se restableció ayer con las primeras solicitudes de atención enviadas al Hospital San Pedro.

Los formularios han dejado de ser documentos de Osakidetza con tachones y el nombre del hospital riojano a bolígrafo para pasar a ser un escrito consensuado por los servicios de salud de Euskadi y La Rioja. Es la representación de la normalización de la atención sanitaria tras el conflicto que se ha zanjado temporalmente y, al mismo tiempo, el signo de que la atención de estos pacientes en suelo riojano está regulada formalmente.

Son los mismos documentos que ambos servicios de salud, el vasco y el riojano, usarán para analizar el número de enfermos que estas comunidades intercambian y su coste. Con estos y otros datos se comprobará si la balanza sigue desequilibrada tras las compensaciones sanitarias que ofrece Euskadi y si esta comunidad tiene que compensar económicamente al Gobierno de Pedro Sanz por atender a sus enfermos. Es la principal dificultad para alcanzar el acuerdo final y la exigencia que el presidente riojano reitera en todas sus declaraciones.

Los formularios han dejado de ser documentos de Osakidetza con tachones y el nombre del hospital riojano a bolígrafo para pasar a ser un escrito consensuado por los servicios de salud de Euskadi y La Rioja

“Normalidad absoluta”, coincidieron el consejero riojano de Salud, José Ignacio Nieto, y portavoces de Osakidetza. El alcalde de Oyón, Ruben Garrido, del PP, también enfermero del centro de salud de su localidad, previó que habría una “avalancha de citaciones”. Al final del día hubo 34 solicitudes de consultas o pruebas en el Hospital San Pedro —la mitad, 17, desde Oyón, un pueblo que suele emitir seis diarias—. Antonio de Blas, director de la comarca sanitaria de Álava, explica, en cambio, que la cantidad de derivaciones fue la “normal” y señala que estas rondan entre el 8 y el 10% del total de consultas que realizan los pacientes de Rioja Alavesa.

Las cifras de los primeros días “no van a ser representativas”, añadió Garrido, que apuntó también a que “en la medida que podamos [los profesionales sanitarios] vamos a limar esa avalancha de peticiones”. Y es que persiste cierto temor a que La Rioja vuelva a las andadas. Sin ir más lejos, una pareja de personas mayores explicaba ayer a mediodía en la sala de espera del centro de salud de Oyón que aguardan a saber si a él le tienen que operar de la rodilla: “Espero que no nos manden a Vitoria... ya estamos viejicos”, señalaba ella con preocupación.

De Blas calcula que las consultas ordinarias serán atendidas en “10 o 15 días” en Logroño y descarta que los pacientes vascos se vean afectados por un aumento de las listas de espera en Logroño. De los 400 enfermos a los que se canceló la cita en Logroño, un centenar rechazó una en Vitoria. Estos no recibirán un trato especial y deberán acudir a su médico de cabecera.

Sin conflicto, aún con consecuencias

El conflicto sanitario amaina y el problema pasa a un segundo plano, pero sus consecuencias aún persisten. Es el caso de una mujer que ayer aguardaba en la sala de espera del centro de salud de Oyón y que prefiere guardar el anonimato. Su marido fue una de las personas a las que cancelaron la cita en pleno conflicto, una cita con el especialista.

Sin embargo, ayer ella aguardaba en el centro de salud para agilizar los trámites, ya que la salud de su pareja ha empeorado ostensiblemente durante las últimas semanas, en las que incluso ha tenido que acudir a urgencias en Logroño, donde ha sido atendido. “Antes esperábamos a una consulta, ahora espero para ver si lo tienen que ingresar”, explica preocupada, mientras que señala que la alternativa, Vitoria, hubiese implicado “empezar todo el proceso de nuevo”.

Por otro lado, Antonio de Blas, director de la comarca sanitaria de Álava, reconoce que para los pacientes que ya han sido operados en Vitoria lo conveniente es que no se trasladen a Logroño para “terminar su recuperación y garantizar la calidad de los cuidados”. Esto hará que varias familias tengan que seguir desplazándose a la capital vasca a pesar de que La Rioja ahora les atendería.