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La investigación de Urdangarin fuerza a la Casa del Rey a ser más transparente

La Corona detalla hoy los cambios en sus normas de funcionamiento

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El presupuesto que gestiona el Rey.

La implicación del yerno del Rey, Iñaki Urdangarin, duque de Palma y esposo de la infanta Cristina, en el caso Palma Arena, una supuesta trama empresarial montada para apropiarse de fondos públicos, ha puesto a la Corona española en una situación muy incómoda. El jefe de la Casa del Rey, Rafael Spottorno, detallará hoy los importantes cambios que se van a acometer en el funcionamiento de esta institución para, entre otras cuestiones, hacerla más transparente en relación con sus gastos.

A partir de ahora, el presupuesto público asignado cada año a la Casa del Rey (próximo a los nueve millones de euros este ejercicio) será transparente y se detallará cada partida del gasto. Los gastos de la Casa del Rey no han estado nunca sujetos a la fiscalización del Tribunal de Cuentas aunque, desde hace varios años, la institución cuenta entre su personal con un interventor que supuestamente vigila el correcto destino de los fondos públicos.

Los gastos de la Casa del Rey están congelados desde 2009 e incluso bajaron un 5% para este ejercicio (de 8,9 millones en 2010 a 8,43 millones de euros en la actualidad).

El nuevo funcionamiento de la Corona será explicado hoy a los medios de comunicación convocados en el palacio de la Zarzuela por Spottorno, que lleva ejerciendo dos meses como jefe de la Casa del Rey en sustitución de Alberto Aza.

El anuncio oficial de estos cambios en el funcionamiento de la Casa del Rey se producirá solo 48 horas después de que el duque de Palma pidiera perdón por el “grave perjuicio a la Corona” que, según él, puedan estar causando sus actuaciones profesionales.

En la reunión con Spottorno se abordará el caso Urdangarin, del que la Casa del Rey se ha mantenido hasta ahora apartada por considerar que se trata de un “asunto privado” del duque. De hecho, la prueba de que Urdangarin trata de desvincular a la Casa del Rey de sus problemas con la justicia es que ha contratado a un abogado de Barcelona, que a la vez ejercerá de portavoz.

La institución dará cuenta desde ahora de cada una de las partidas de gasto

Los negocios del duque de Palma están obligando a la Casa del Rey a adoptar medidas de transparencia y reformas estructurales que permitan levantar cortafuegos ante las implicaciones que pudiera tener el caso. Iñaki Urdangarin comparte con la infanta Cristina la propiedad de las empresas a las que desvió fondos públicos de los contratos conseguidos de los gobiernos balear y valenciano. En este sentido, la Casa del Rey quiere dejar claro la estricta diferencia entre los miembros de la Casa Real y personas como Iñaki Urdangarin, que deben responder por sí mismo de su conducta.

La transparencia en las cuentas de la Casa del Rey era una medida reclamada por algunos partidos, como IU, que han promovido una recogida de firmas para que se hagan públicas la distribución y asignación de este dinero, así como las rentas y patrimonio de los miembros de la familia real.

En otras monarquías, sus miembros justifican anualmente las cantidades que perciben. En algunos casos, como en la familia real británica, la reina llega a precisar lo que se gasta en peluquería o en calefacción.

Hasta ahora, la Casa del Rey se limitaba a rendir cuentas de manera global, ya que, según lo establecido en el artículo 65 de la Constitución, el Rey tiene libertad para “organizar su Casa, así como para gestionar y aplicar la asignación económica que recibe anualmente”. Y, solo desde septiembre de 2007, un técnico del Cuerpo de Interventores y Auditores de la Administración Civil del Estado se encarga de la Administración del dinero de la Zarzuela.

El Rey afronta con este presupuesto sus necesidades más directas. De esa cantidad viven los Reyes y los príncipes de Asturias. Las infantas Elena y Cristina reciben una asignación en concepto de “gastos de representación” ya que ambas trabajan. Doña Elena, en la Fundación Mapfre, y doña Cristina, en la Fundación La Caixa.

En la investigación a su esposo, Iñaki Urdangarin, se ha sabido que la hija menor de los Reyes figuraba como vocal en la junta del Instituto Nóos, desde el que se hicieron los supuestos negocios ilegales. En ese Instituto también figuraba como tesorero el secretario personal de la infanta, Carlos García Revenga, a sueldo de la Casa del Rey. La investigación sostiene que la infanta y su secretario no pertenecían al círculo de toma de decisiones de Nóos, por lo que descartan su implicación en el caso.

Sin auditoría pero con interventor

La Casa del Rey tiene casi nueve millones de euros anuales para su funcionamiento. No tiene que ocuparse ni de los gastos de los viajes oficiales (que paga el Ministerio de Exteriores), ni de la seguridad del Palacio (Interior) o del parque móvil. El presupuesto se destina a los gastos de personal (alta dirección, dirección, funcionarios de carrera, eventuales y laborales), de protocolo (almuerzos, cenas, recepciones...), de funcionamiento (material de oficina y otros) y al sostenimiento de los miembros de la familia real. El Tribunal de Cuentas no audita los gastos de la Casa del Rey, aunque entre los trabajadores de esta institución figura desde 2007 un interventor que se ocupa del control de esos gastos.

La Monarquía española no es de las más costosas —8,43 millones—, frente a la británica, que recibe anualmente alrededor de 49 millones de euros del Tesoro, o la holandesa, que dispone de 40 millones. La noruega percibe 28 millones, la belga 13,7 millones y la danesa y sueca 12 millones. Ahora, las cuentas de la Casa del Rey serán más transparentes, como lo serán también desde enero las de la familia real sueca, ya que el Parlamento ha decidido someter a la Monarquía a una vigilancia extrema al tiempo que la popularidad de Carlos Gustavo ha caído un 30%.