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Disputas reales en campos virtuales

Las redes sociales se han convertido en la referencia de los políticos en la campaña electoral

Twitter ha tomado la hegemonía de la comunicación política durante esta campaña. Se ha convertido en el principal altavoz electoral tanto de los políticos como de los votantes. Según un estudio de Nielsen Online el 90% de las opiniones sobre los candidatos se han concentrado en esta red social de mensajes cortos.

La inmediatez de Twitter en particular, pero de todas las redes sociales en general, se ha convertido en un punto de encuentro para analizar y comentar las diferentes propuestas electorales. La revolución que supuso la campaña de Obama en 2008 no ha pasado desapercibida para los equipos electorales de los distintos partidos. Si en las pasadas elecciones municipales y autonómicas ya se incrementó notablemente la presencia de los aspirantes en las redes sociales, los comicios del 20-N han forzado a los candidatos a una carrera por crear e intensificar el uso de sus respectivos perfiles.

Un estudio de Apple Tree Communications advierte de que Twitter no es un espacio de competición sino de expresión, pero el hecho es que desde que los dos principales candidatos abrieron sus respectivos perfiles en las redes sociales ha sido inevitable hacer cálculos sobre quién tiene más seguidores, quién ha hecho más comentarios… Con los números en la mano Rajoy supera a Rubalcaba en seguidores tanto en Twitter (112.293 frente a 76.656) como en Facebook (más 59.000 fans frente a cerca de 14.000).

Las palabras más tuiteadas

El twitteroscopio de Apple Tree Communications ha analizado el número de palabras más usadas por Rajoy y Rubalcaba en sus tuits.

  • RAJOY

Gracias: (540)

Programa/Programa PP /262/179)

Sumatealcambio (160)

Empleo (134)

Gobierno (84)

Medidas (81)

PP (173)

PSOE (10)

  • RUBALCABA

Rajoy (209)

PSOE (145)

PP (104)

Programa (93)

Debate (90)

Yorespondo (73)

Rajoynorespondealfredonoseesconde (70)

Gracias (70)

El candidato socialista, sin embargo, es más activo que su oponente. Según un informe de las agencia Ketchum Pleon el líder socialista tuitea un mayor número de respuestas que su oponente, si bien sólo un 4,34% de sus mensajes son personales. El equipo del dirigente popular también redacta el 97,19% de sus tuits. En cuestión de seguidores parece triunfar el bipartidismo. El perfil de UPyD es el tercero con más de 20.000 followers. La candidatura de Izquierda Unida cuenta con poco más de 16.000.

Twitter se ha convertido en los pabellones y las plazas de toros del siglo XXI. Pero también ha revolucionado la forma tradicional de conceder entrevistas o de comunicar propuestas. Rubalcaba se sometió a una entrevista vía tuits y en la presentación de su perfil social también aceptó preguntas de los internautas. Rajoy eligió esa red social para anunciar los cabezas de lista al Congreso por Madrid, en lugar de hacerlo delante de la prensa.

La web estuvo a punto de albergar un debate electoral entre la directora de la campaña del PSOE, Elena valenciano, y el vicesecretario de comunicación de los populares, Esteban González Pons. Él mismo lanzó el guante vía Twitter a la número dos de Rubalcaba. Finalmente, problemas de agenda impidieron su celebración.

Todos los candidatos han echado mano de sus perfiles en las redes sociales para desgranar sus programas y para criticar el de los oponentes. De hecho, a lo largo de la campaña y la precampaña electoral viene siendo habitual asistir a intercambios de tuits entre los equipos de los principales candidatos a cuenta de sus propuestas electorales.

Guerra de hashtags

Los políticos no son los únicos que se valen de las redes sociales para tratar de conectar con los ciudadanos. Estos también han condicionado la agenda de la web a través de sus comentarios, preguntas o hashtags. Según el estudio de Apple Tree Communications durante la noche del cara a cara entre Rajoy y Rubalcaba aumentó considerablemente el número de seguidores de los perfiles de los candidatos que lo protagonizaron. Los internautas crearon una etiqueta #campovidalfacts donde criticaron al moderador del cara a cara e hicieron mofa de sus intervenciones.

El caso de #campovidalfacts es un ejemplo de hashtag pergeñado por los tuiteros. Otros que han alcanzado considerable éxito han sido #TurismoRajoy o #Freenaniano. A lo largo de la campaña electoral se ha asistido a una guerra de hashtags entre PP, PSOE e incluso Equo. La formación ecologista ha promocionado etiquetas en Facebook y en Twitter, a veces con sus lemas de campaña y otras aprovechando eventos como el del debate a dos #reiniciaeldebate.

Varios de estos hashtags han llegado a convertirse en Trending Topic, no siempre exentos de ironía, como el caso de #Rajoygana, #sumatealcambio o #RajoyNoRespondeAlfredoNoSeEsconde. Y es que conseguir colocar un lema de un partido político como trending topic se ha convertido casi en una obsesión para los partidos políticos.

Los comicios del 20-N han forzado a los candidatos a una carrera por crear e intensificar el uso de sus respectivos perfiles

El uso de las redes sociales también ha jugado malas pasadas a los políticos. El coordinador de Circulación del Ayuntamiento, Fernando Autrán, y la candidata suplente del PP en la lista al Senado por Mallorca, Francisca Pol, lo saben bien. Ambos han pagado muy caro sus descalificaciones en la red. El alcalde Alberto Ruiz-Gallardón cesó a Autrán por unos comentarios en su cuenta de Twitter en los que, entre otras cosas, decía que “ETA vota a Rubalcaba”. El PP mallorquín también eliminó de las listas a Pol por colgar en Facebook un fotomontaje de la ministra Carme Chacón enseñando un pecho rodeada con el comentario “Lo que tiene que hacer una ministra del PSOE para ganar votos”. 

Un último ejemplo de que Twitter ha polarizado la campaña electoral es el hecho de que se hayan publicado Twiteroscopios en los que se analiza el voto de los internautas si esa red social decidiera. Según esta encuesta que publicó Apple Tree Communications , Mariano Rajoy ganaría aunque con menos margen de votos (164) de los que le atribuyen otros barómetros (193 el CIS).