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La solución sigue en Europa

Rubalcaba defiende que el problema son las políticas y no los Gobiernos

Rubalcaba abraza a Solchaga tras el debate económico de ayer.

Como tantas veces en la Historia los políticos de este país, al menos los socialistas, vuelven a invocar a Europa como solución para los problemas de España. Lo hizo en 1914 el pensador José Ortega y Gasset con su intemporal España es el problema, Europa la solución. Los socialistas, a cinco días de las elecciones, se enfrascan en enjundiosos debates sobre cómo salir de la crisis económica y, sobre todo, sobre cómo hacer frente a la voracidad e insensibilidad de los mercados que no tienen en cuenta los esfuerzos del Gobierno español para embridar su déficit. Las invocaciones de todos los sectores del PSOE, y desde luego del candidato, Alfredo Pérez Rubalcaba, a la intervención firme del Banco Central Europeo (BCE) para que compre deuda a los Estados directamente y no a los bancos, se ha convertido en estrella de esta campaña. Más este martes, que las cosas iban todavía peor que el día anterior, con la prima de riesgo a 456 puntos básicos. Pero también Italia, después de haber dimitido Silvio Berlusconi y con un nuevo primer ministro, su prima alcanzó los 521 puntos. ¿Qué hacer?

Al menos por ideas que no quede y eso es lo que pretendió Rubalcaba al reunirse por la mañana en el Círculo de Bellas Artes de Madrid con el economista Emilio Ontiveros y un auditorio de algo más de 70 personas, la mayoría economistas y muchos de ellos miembros del PSOE. Todos los esfuerzos del candidato se dirigieron a poner en valor la política, ya que “los mercados ocupan los puestos que dejan los políticos”. Desde la Unión Europea no se hace lo suficiente para parar a los especuladores ya que los Gobiernos de Italia y Grecia han cambiado y las aguas siguen más que revueltas y, sobre todo, acechando a España cuyo riesgo de contagio no termina de disiparse. “Estamos viendo que no es solo un problema de cambio de Gobierno sino de cambio de políticas”, trató de explicar Rubalcaba al tener muy presente que está en campaña electoral y que los mensajes de este tipo tienen que intercalarse con propuestas y reflexiones de más calado. La indefinición de Europa contra el mundo no da confianza y esto le afecta a España de manera muy directa para desesperación y preocupación del Gobierno actual y del que salga de las urnas el próximo día 20.

Solana y Solchaga coincidieron en el diagnóstico y en algunas propuestas

Como quiera que Rubalcaba ya ha optado absolutamente por defender al unísono ajustes con planes de estímulo, se vio en la obligación de afirmar que si gana las elecciones y llega al Gobierno reafirmará ante la Unión Europea su compromiso con los ajustes. Europa, una y otra vez, en el discurso de los socialistas. Y también gran disgusto del candidato al conocer que el presidente del PP, Mariano Rajoy, habría atribuido al Gobierno actual responsabilidad en que la prima de riesgo siga su tendencia desbocada. “El intento de decir que la crisis era hispano española ha nublado el entendimiento del problema”, lamentó Rubalcaba.

La exposición de Rubalcaba fue alabada, en forma y fondo, por dos de sus excompañeros de alegrías y de fatigas cuando compartieron silla en Consejos de Ministros de Felipe González. Javier Solana y Carlos Solchaga coincidieron en su diagnóstico y en algunas de sus formulaciones, aunque este último se mostró más bien escéptico ante alguna de las peticiones de Rubalcaba. Así, la posibilidad de que la Unión Europea apruebe volver a políticas de inversión pública se le antoja al exministro de Economía Carlos Solchaga muy improbable, “entre un 1% o un 2%”. Y, además, si llegara a producirse esa petición y ese cambio de política los mercados entenderían que Europa rehúye los ajustes y vendría “el repudio”.