Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

¿Un voto o un 'hashtag'?

Los políticos multiplican su presencia en televisión y redes sociales antes del 20-N

#rajoynorespondedalfredonoseesconde fue tema del momento en Twitter

La actual campaña electoral se juega en muchos campos. Pese a que no hay una certeza acerca de su utilidad en número de votos, los partidos políticos intentan multiplicarse en estos últimos 15 días. El 20-N será la undécima vez que en España se votará para elegir al presidente del próximo Gobierno y, salvo las urnas, en nada se parece esta campaña a las anteriores. Los políticos se cuelan ahora en los telediarios, protagonizan debates en prime time, llenan Youtube de vídeos promocionales y copan los trending topics -temas del momento- en la red social Twitter. ¿Responde tanta actividad a un interés creciente de los ciudadanos por la política?

La política interesa, los políticos son un problema

22 millones de personas pasaron al menos un minuto ante la televisión viendo el debate entre el candidato del PSOE a la presidencia del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, y el del PP, Mariano Rajoy, el pasado lunes. Casi nueve millones lo hicieron el jueves con el debate a cinco bandas en RTVE. Unos datos que para el presidente de la consultora especializada en audiencias Barlovento Comunicación, Ricardo Vaca, demuestran el interés de los ciudadanos por la política, aunque no un incremento con respecto a los pasados comicios en 2008, cuando se alcanzaron cotas de pantalla similares.

"Generalmente a la gente le interesa la política cuando duele el bolsillo, pero ahora, más que interesar, lo que les preocupa es la clase política", explica Francisco Roldán, consultor político. En este punto coinciden varios expertos. Estamos en medio de una grave crisis económica lo que hace que la gente exija cambios. "A los políticos no se les considera parte de la solución, sino del problema", dice el politólogo Yuri Morejón.

Las encuestas del CIS demuestran esa tendencia. En el barómetro del mes de octubre tras el paro y los problemas de índole económica, la clase política fue la tercera cuestión que más preocupaba a los españoles, un dato similar a las anteriores encuestas, pero que sería inexplicable hace cinco años.

¿Debates o discursos a dos voces?

Urna electoral

El debate del pasado lunes fue la quinta cita televisiva que se ha celebrado en España entre los dos principales candidatos a presidir el gobierno desde 1977. La atención que suscitó fue evidente, como han demostrado las audiencias, pero su desarrollo ha sido muy criticado. "El formato es analógico en una sociedad digital", explica el asesor de comunicación Antonio Gutiérrez Rubí, que sin embargó sí tiene claro que se seguirán haciendo siempre que haya cita electoral: "El que no lo facilite será penalizado" por los votantes, augura.

Los expertos creen que para atraer a los espectadores el debate televisado tendría que ser más participativo, con la intervención de periodistas y espectadores. Roldán, que se refiere a los últimos debates como "charlas", va incluso más allá: "Son malos para la política, no aportan nada y desaniman a la población". Considera que si ganó Rajoy fue porque "no hubo ningún rival" y se atreve a pronosticar un escenario a cuatro años vista: "La crisis se ha llevado al PSOE por delante y se llevará también al PP".

Para el experto en audiencias Ricardo Vaca, aunque se generalice que a la gente le produce "desidia" la política, el resultado de los debates se refleja en las cifras que demuestran un gran interés entre parte de la ciudadanía. El presidente de Barlovento Comunicación diferencia, no obstante, entre el cara a cara del lunes y el "debate coral" a cinco. "En el del jueves no había esa pelea humana, ese interés desmedido, o morbo, por ver quién gana o pierde como en un partido de fútbol", dice.

Del #rajoygana al #rajoynorespondealfredonoseesconde

"Buenas noches", se despidieron Rubalcaba y Rajoy el lunes al terminar el debate. No habían pasado unos minutos y la red social Twitter emitió su particular veredicto. #rajoygana se convirtió en tema del momento en España y en el mundo y el PP no dudó en sacar pecho por ello. Duró poco. La red es efímera y si hay algo que la define es que un minuto estás arriba y otro puedes estar abajo. El martes el líder popular seguía en cabeza, pero esta vez con una connotación negativa. Los mensajes de #rajoynorespondealfredonoseesconde inundaron la red.

El experto en redes sociales Igor San Román explica que la mayoría de estos mensajes están promovidos por los partidos políticos y "no surgen espontáneamente". Tampoco suele importar a los protagonistas que los mensajes, como pasa muchas veces, se vuelvan en contra de quien lo difunde con mofas o críticas. Se impone, como toda la vida, eso de lo importante es que hablen, aunque sea mal.

Hablar al político de tú a tú

Casi todos los políticos se han abierto en los últimos años un perfil en alguna red social. Para San Román estas elecciones pueden ser la "piedra de toque" que cambien su uso por parte de los representantes públicos. "Los políticos las usan por su propio interés para mandar mensajes, cuando el fin debería de ser abrir la participación ciudadana, escuchar y extraer de ahí cosas muy valiosas. El político cuanto más persona sea en la red mejor es considerado, incluso por quienes están en contra de sus ideas", añade.

Usar las redes sociales no significa entenderlas. Esta semana, en solo 24 horas, dos políticos del PP se vieron obligados a abandonar el partido por sus comentarios en Internet. El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, destituyó al coordinador general de Circulación, Fernando Autrán, por sus comentarios en Twitter y la candidata del PP por Mallorca Francisca Pol presentó su dimisión por publicar un fotomontaje de la ministra de Defensa, Carme Chacón, en su perfil de Facebook.

Gutiérrez Rubí cree que los políticos han comprendido la importancia de las redes, pero aún tienen que entender que no se tratan de un medio de comunicación, sino que son una forma de cultura. "Las redes sociales modifican las reacciones de las personas y convierten al usuario en protagonista", explica.

Quiero ser 'Trending Topic'

En los últimos días la política inunda los temas del momento de Twitter. Los expertos coinciden en que la mayoría de las veces se trata de estrategias de los propios partidos, que inventan una tendencia. Sin embargo, para conseguir entrar en el top ten es necesario llegar a un volumen determinado de tuits en un momento concreto, por lo que el seguimiento de los usuarios de la red es imprescindible. 

El TT no se mide por número de mensajes, sino por el volumen de crecimiento de un tema en un tiempo determinado. No hay cifras exactas con las que asegurarse el éxito, ya que también depende del tráfico de la red social (es más fácil se TT de madrugada que a media tarde).

En plena campaña electoral, si se suma la fuerza de los políticos de un determinado partido con la militancia, los simpatizantes y los detractores que usan la misma etiqueta con ironía, las posibilidades de conseguir el ansiado TT aumentan.