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Barcelona deja sin guardería a 260 niños que ya tenían plaza

Xavier Trias (CiU) pone punto final a los centros municipales para cuidar niños

El alcalde de Barcelona, Xavier Trias, en su valoración de los primeros 100 días de gobierno.
El alcalde de Barcelona, Xavier Trias, en su valoración de los primeros 100 días de gobierno. CARLES RIBAS

“Ahora tiro de la abuela y de la canguro, pero para enero ya contaba con dejar a los mellizos en la guardería. Ahora me dicen que no hay ni una sola plaza en Barcelona”. La queja es de Astrid, madre de dos de los 260 niños que se quedarán sin guardería para este curso, a pesar de haber obtenido una plaza. Los pequeños asistirían a tres de las instalaciones municipales que deberían comenzar a operar en enero, pero que no estarán listas hasta el próximo curso. El gobierno municipal de Xavier Trias (CiU) y el anterior, de Jordi Hereu (PSC), se inculpan mutuamente por el retraso.

Estas serán las tres últimas guarderías que funcionarán con el modelo y gestión enteramente municipal. Las que se construyan en el futuro serán con el modelo concertado, según anunció el alcalde, Xavier Trias, al inicio de este curso. Esa decisión supone el fin del modelo de guarderías públicas que los sucesivos gobiernos de izquierda habían impulsado en Barcelona, especialmente desde la década de los ochenta. En 1990, había 2.400 plazas —suponía el 20% de la demanda— y este año se ha iniciado con 6.783, el 52,7% de la demanda.

El coste de una plaza para este curso es de 7.479 euros anuales. El consistorio financia el 51%, el 23% la Generalitat y los padres aportan 269 euros al mes. Mantener las plazas es caro, en opinión del actual gobierno municipal. El modelo que quiere impulsar Trias es mantener la titularidad pública del centro y los precios, y ceder la gestión. O concertar plazas de la privada si en la zona ya hay centros de este tipo y no sale a cuenta construir públicas.

El modelo que quiere impulsar Trias es mantener la titularidad pública del centro y los precios, y ceder la gestión

El caso de Astrid es el mismo que el de Mireia. El pasado mayo, sus familias presentaron sendas solicitudes para llevar a sus hijos a las guarderías Jaén y Caspolino, en el barrio de Gràcia, que aún estaban por hacer pero aparecían en el catálogo de oferta. El mismo problema se repite en las guarderías Patufets y Navas. “Me llegó el SMS confirmando la asignación de la plaza, pero desde agosto noté el parón en las obras en el solar de Jaén. Y eso que en la página del Consorcio [de Educación de Barcelona] dice que está en licitación”, explica Astrid. “El 14 de septiembre nos llega una carta donde dice que la guardería no estará terminada y que no habrá plaza para mi hija”, cuenta Astrid. “Lo podrían haber dicho antes [para buscar otro centro]. El curso había comenzado hace dos días”.

Según una portavoz del Ayuntamiento, “se están estudiando los casos de los afectados” y se asegura que los niños “no tenían una plaza, solo estaban preinscritos”. En el caso de la escuela de Caspolino, insiste, se trata de un problema con la construcción. En la misiva que informó de la decisión del Consistorio se habla de “adjudicación de plaza” y se asegura que el anterior gobierno “no había completado los trámites administrativos” para terminar las obras. Desde las filas del Partit dels Socialistes (PSC) defienden su gestión y aseguran que ha sido Xavier Trias el que ha decidido parar las obras. “Lo dejamos todo listo”, asegura un portavoz.

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Las familias, por lo pronto, tendrán preferencia en el sorteo para el próximo curso. Pero eso no soluciona el problema de qué hacer con los niños en enero.

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