El obispo Uriarte aboga por la reconciliación para una paz “verdadera”

El obispo emérito percibe “esperanza” ante el fin de ETA

Uriarte, junto a los responsables de la Fundación Sabino Arana Juan María Atutxa (a su izquierda) y José Antonio Rodríguez Ranz, antes de iniciar ayer su conferencia.
Uriarte, junto a los responsables de la Fundación Sabino Arana Juan María Atutxa (a su izquierda) y José Antonio Rodríguez Ranz, antes de iniciar ayer su conferencia.TXETXU BERRUEZO

El obispo emérito de San Sebastián, Juan María Uriarte, avisó ayer de que para conseguir una paz verdadera en el País Vasco “es necesaria una reconciliación” entre el conjunto de la sociedad, para lo que reivindicó una voluntad firme de deponer la relación “destructiva” que ha marcado Euskadi en las últimas décadas. Aún así, aseguró que percibe entre los ciudadanos “esperanza” ante el fin del terrorismo de ETA, además de un deseo de que “todas las instancias políticas y sociales” contribuyan a su desaparición.

Durante una conferencia que ofreció en la sede de la Fundación Sabino Arana, en Bilbao, Uriarte aclaró que la reconciliación “no consiste en que los enemigos de ayer se conviertan en amigos, ni en el olvido de las injusticias o el sufrimiento infligido”. Al contrario, matizó que su “elemento esencial” pasa por asumir con decisión una forma constructiva de reparar el pasado, edificar el presente y preparar el futuro. Un objetivo para el que enumeró como requisito imprescindible la asunción de criterios éticos compartidos en los que primen la vida y dignidad de las personas, por encima de todas las causas patrióticas y las razones de Estado.

La primacía de la vida sobre la causa patriótica, clave para el conferenciante

El obispo emérito de la capital guipuzcoana, que en 2009 cedió el testigo al actual prelado donostiarra, José Ignacio Munilla, aprovechó su intervención para analizar el nuevo escenario político vasco al advertir de que “en algunos no deja de suscitar resistencias la idea misma de reconciliación como contraria a la justicia, olvido de las víctimas y ocultamiento de la verdad”. Frente a esta tesis, sin embargo, defendió una reconciliación encaminada a “restaurar en lo posible la desgarrada humanidad” de los damnificados por el terrorismo y a facilitar la autocrítica del agresor, así como su reinserción social. Unos retos para los que planteó como vía el diálogo entre las partes.

Uriarte se sumó ayer al listado de autoridades políticas, sociales y judiciales que en los últimos días han encadenado guiños a la reconciliación y ofertas de “generosidad democrática” hacia el entorno etarra, aunque supeditadas siempre a la previa desaparición de la organización terrorista. Manifestaciones que han sucedido a los progresivos desmarques de la violencia por parte de la izquierda abertzale e incluso de los presos de la banda. “Una gran parte de la sociedad vasca alberga una profunda esperanza de que la paz está ahora más cerca que nunca”, destacó, optimista, el obispo emérito de San Sebastián.

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