Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Desalojados los indignados concentrados frente a la Bolsa de Barcelona

Los Mossos d'Esquadra identifican 36 personas que habían participado en la protesta

El colectivo había pasado la noche frente al edificio bursátil en el Passeig de Gràcia

Los indignados planean volver al edificio de la Bolsa de Barcelona. El medio centenar de personas que han sido desalojadas a primera hora de la mañana de hoy de la puerta del parqué bursátil ha decidido luego, en una asamblea improvisada en la plaza de Cataluña, volver al inmueble, ubicado en el Passeig de Gracia. La cita es esta tarde, a las siete. Pero los indignados lo van a tener un poco más complicado: los Mossos d’Esquadra han vallado la sede y varias furgones vigilan el edificio.

El desalojo policial matutino se ha saldado con 36 personas identificadas. Una decena de estas han sido trasladadas a comisaría porque no llevaban en ese momento la documentación. “Pero no se ha detenido ni imputado a nadie”, ha asegurado un portavoz de los Mossos d’Esquadra.

La policía autonómica ha llegado poco antes de las ocho a la Bolsa para permitir la entrada a los trabajadores. Los mossos han estirado hasta levantar del suelo a las personas que han opuesto más resistencia, pero la operación se ha llevado a cabo de una forma pacífica. Durante una hora aproximadamente, los indignados han permanecido en las inmediaciones de la sede, pitando y silbando a los que entraban al edificio. Finalmente, han abandonado el lugar, cortando el tráfico unos minutos por el paseo de Gracia, hasta llegar a la plaza de Cataluña, donde han celebrado una asamblea.

La acción de los indignados, vinculados al movimiento del 15 de mayo, empezó el fin de semana y coincide con una convocatoria a nivel internacional. Protestan por la actuación de los bancos y tienen el objetivo de animar a los ciudadanos a acampar frente a las sedes bursátiles para reclamar un cambio de rumbo en la economía del país cuando se cumplen tres años de la quiebra del banco estadounidense Lehman Brothers. Esta iniciativa se ha llevando a cabo en una veintena de ciudades de todo el mundo, como Nueva York, París, Milán, Atenas, Berlín o San Francisco.

El consejero de Interior, Felip Puig, ha defendido el desalojo en Barcelona. Hay que entender que haya gente "que esté inquieta, que esté indignada con cómo funciona la economía, con el sector financiero, con la política, con muchas cosas, hasta con la democracia", ha asegurado, en declaraciones a Catalunya Ràdio. "Pero supongo que la gente también tiene que entender que para que el país siga funcionando debemos conciliar la protesta, la revuelta, la disconformidad, con el funcionamiento de aquello que garantice que el país siga tirando adelante", ha añadido Puig.