Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

PP y PSOE fracasan en su intento de lograr apoyos para la reforma

Aprobada la modificación constitucional con 233 'síes', tres 'noes' y ninguna abstención

Los dos grandes partidos solo han conseguido el respaldo de UPN, como ocurrió en el Congreso Al menos cuatro senadores de grupos minoritarios abandonan el hemiciclo

La bancada socialista, con los ministros en primera fila, en el pleno Ampliar foto
La bancada socialista, con los ministros en primera fila, en el pleno

Ni las apelaciones a la defensa de la credibilidad de España ante el mundo ni las advertencias sobre el peligro que acecha al Estado de bienestar agitadas por socialistas y populares han convencido al resto de senadores para apoyar la reforma de la Constitución que establece el principio de estabilidad presupuestaria. Las posiciones del Congreso del pasado viernes no han variado. El Senado ha dado luz verde definitiva al cambio constitucional con 233 votos a favor -PSOE, PP y UPN-, es decir, más de 3/5 de los escaños de la Cámara alta -tiene 261-.

Tres han sido los votos en contra, los de Coalición Canaria, que ya rechazaron la reforma en el Congreso, y un senador de Foro Asturias, que por primera vez participaba en el Senado. Otros cuatro senadores, tres de ERC y uno de BNG, han abandonado el pleno antes de la votación, mientras que siete senadores de CiU, tres de PNV y dos de ICV no han votado.

Además, nueve senadores no han acudido al debate. Tres de ellos son del grupo socialista, aunque dos, Imanol Zubero y Roberto Lertxundi, ya habían anunciado su rechazo a la reforma. Tampoco han acudido a la sesión dos socialistas catalanes, tres senadores del PP y uno de CiU.

Votación

233 síes: PSOE, PP y UPN

3 noes: Coalición Canaria y Foro Asturias

25 Ausentes: Cuatro senadores, (ERC y BNG), han abandonado el pleno antes de la votación; 12 senadores (CiU, PNV, ICV) no han votado; de CiU, tres de PNV y dos de ICV no han votado; nueve no han asistido al pleno (tres del PSOE, dos del PSC, tres del PP y uno de CiU).

“El atropello democrático”, la “pérdida de consenso”, y la velocidad de la reforma han sido las principales críticas que el resto de partidos han lanzado al PSOE y al PP. “Alemania lo hizo bien porque allí le dedicaron tiempo y se consultó a los länders. Aquí la reforma constitucional se va a hacer en 15 días y sin consenso", ha protestado el portavoz de CiU, Jordi Vilajoana, cuyo partido no ha participado en la votación “por razones de forma y de fondo”.

Miquel Bofill, de ERC, ha calificado el cambio constitucional como “una reforma de derechas”. “No entendemos que el PSOE la apoye. Nos parece un escándalo que PP y PSOE hurten a los ciudadanos su derecho a la participación", ha añadido.

El PNV también ha criticado la reforma, que la ha tildado de antidemocrática. “Exprés en el Congreso, meteórica en el Senado”, ha protestado Joseba Zubia. Según el senador peneuvista, “hace unos días la Constitución era inmutable. Ahora vemos que es más fácil cambiar la Constitución aplicando el rodillo que aprobar cualquier ley ordinaria. Pero esta reforma va a tener menos apoyo del que tuvo la Constitución en 1978".

Tanto el PP como el PSOE han rechazado que la reforma sea “antisocial”, sino que demuestra la “lealtad con los ciudadanos, porque poniendo límite al endeudamiento”, se aleja el peligro de la intervención, ha explicado el portavoz del PP, Pío García Escudero. "Sin rigor presupuestario, sin equilibrio fiscal, no hay Estado de bienestar", ha dicho. Y en la misma línea se ha pronunciado la portavoz socialista, Carmen Silva: “Estamos ante un momento excepcional, está en juego la salida de la crisis, el futuro del euro, la creación de empleo y el mantenimiento del Estado de bienestar”, ha asegurado la portavoz socialista.

García Escudero ha subrayado la unidad existente en el asunto entre populares y socialistas. “Es una reforma responsable, fruto de un pacto entre dos grandes partidos, que por encima de ideologías y discrepancias han puesto el interés general de todos los españoles", ha señalado y ha pedido a todos los senadores que se sumen "al consenso ya existente".

Los socialistas se han esforzado en explicar que la Constitución "no exige un referéndum en estas circunstancias". "Los grupos proponentes estamos siendo escrupulosamente fieles no solamente a la letra de la Constitución, sino a su espíritu", ha asegurado la socialista Carmen Silva, que ha considerado que la celebración de una consulta popular "retrasaría la reforma y nos llevaría a plazos muy peligrosos, crearía incertidumbre".

Más información