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"Exijo votar el cambio constitucional"

Un centenar de indignados protesta cerca del Congreso por la reforma y pide un referéndum

Indignados concentrados en la plaza de Neptuno.
Indignados concentrados en la plaza de Neptuno.

“Exijo votar el cambio constitucional”. “El pueblo silenciado”. Una hora y media después de que los diputados aprobaran en el Congreso la toma en consideración de la propuesta de reforma constitucional presentada por el PP y el PSOE con la oposición del resto de los partidos salvo UPN (que votó a favor), Coalición Canaria (que se abstuvo) y CiU (que no votó), unas 150 personas convocadas por el Movimiento 15-M se han concentrado desde las dos de la tarde en la plaza de Neptuno, a 100 metros de la Cámara baja, para exigir un referéndum que permita a los ciudadanos votar si aceptan el retoque de la Constitución que implicará la fijación de un máximo en el déficit público de las Administraciones. Trabajadores en su hora de la comida, jubilados, estudiantes y amas de casa se han reunido para expresar su rechazo a lo que consideran un acuerdo del Gobierno y el PP para satisfacer a los mercados y acabar con el Estado de bienestar. La protesta ha terminado dos horas más tarde sin registrarse incidentes.

En los primeros momentos ha habido tensión entre manifestantes y policía, que ha pedido a los primeros identificarse con el DNI. La razón argumentada es que la concentración no había sido comunicada a la Delegación del Gobierno. A una joven le han pedido su identificación porque estaba grabando a los policías con un móvil, pero se ha negado a facilitarla. “Ellos también nos están grabando”, se ha justificado la chica. “¿Es que aquí ya no hay libertades de ningún tipo? Si ellos toman imágenes, yo también”. Tras varias discusiones con algunos de los concentrados, los antidisturbios se han retirado detrás del cordón y la protesta, a la que a las tres y media seguían llegando algunos ciudadanos, se ha desarrollado con normalidad.

“Están tan lejos del pueblo los políticos que ni siquiera nos dejan decir lo que pensamos”, expresaba a la policía un hombre en los primeros momentos de tensión. “¿Tanto miedo tienen sus Señorías de que el pueblo hable? Esto es alarmante, y si lo está haciendo hoy un Gobierno del PSOE, ¿qué puede pasar mañana con los otros?”.

Manifestantes tumbados en el suelo. ampliar foto
Manifestantes tumbados en el suelo.

Los indignados han terminado la protesta a las cuatro de la tarde. A las nueve de la noche, celebrarán una reunión en Sol para preparar más movilizaciones contra el cambio legal que impulsan el Gobierno y Partido Popular. En concreto, se decidirán las acciones para jueves y viernes. El 15-M ha convocado también para mañana una marcha desde la sede del PSOE, en la calle Ferraz, hasta la de los populares, en la de Génova, en la que también mostrarán su rechazo a la modificación. Ante la aprobación de la puesta en consideración del artículo 135 de la Constitución, por 318 votos a favor, 16 en contra y dos abstenciones, el 15-M les pide que al menos el cambio se someta a referéndum, que sería obligatorio en el caso de que así lo pidieran al menos 26 senadores o 35 diputados.

“Lo más preocupante es que solo 16 diputados han votado en contra. No hay esperanza”, criticaba Fernando Martín, un arquitecto de 35 años que se acercó a la protesta en el descanso para comer que da el estudio en el que trabaja. “Yo ya confío más en estas asambleas que en el Congreso. Las elecciones no van a cambiar nada”.

La protesta de hoy, convocada en asamblea y en las redes sociales y que ha recibido el apoyo de Democracia Real Ya, evidencia que el malestar social en torno a la reforma constitucional. Los sindicatos mayoritarios UGT y CC OO convocaron ayer una marcha contra la reforma que recorrerá las calles de Madrid el martes 6 de septiembre y movilizaciones varias para hoy y mañana en varias ciudades de España. Asociaciones de jueces, ecologistas, consumidores y policía también han mostrado su rechazo a la modificación.