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Ofensiva de la Comunidad contra las “agresiones” a peregrinos de la JMJ

El Defensor del Menor investiga de oficio si hubo ataques a jóvenes católicos en Sol

La policía rodea a manifestantes contrarios a la visita papal.
La policía rodea a manifestantes contrarios a la visita papal. AFP

Dos días después de la marcha laica y de los posteriores incidentes en Sol por la coincidencia de peregrinos de la Jornada Mundial de la Juventud y manifestantes contra la financiación pública de la visita papal, la Comunidad de Madrid elevó el tono por lo que considera “agresiones contra ciudadanos por su forma de pensar” (en referencia a los jóvenes católicos) y pidió la dimisión de la delegada del Gobierno en la región, Dolores Carrión.

 Tras las críticas genéricas de la presidenta Aguirre del pasado jueves a la decisión de autorizar la manifestación laica, la consejera de Justicia e Interior, Regiña Plañiol, fue ayer más allá y denunció desde El Escorial, donde participaba en la recepción oficial a Benedicto XVI, que la Policía “no sabe contener a los violentos y no sabe impedir esas responsabilidades penales que se están produciendo”, motivo suficiente para que la delegada abandone su cargo.

Poco antes, el Defensor de Menor de la Comunidad de Madrid, Arturo Canalda, había anunciado la apertura de oficio de una investigación para esclarecer si hubo “agresiones o amenazas veladas” a peregrinos tras la marcha laica. Como consecuencia de los incidentes, que derivaron en la carga y el posterior desalojo de la Puerta del Sol por parte de la Policía, hubo ocho detenidos y 11 personas heridas, entre ellas tres policías. Ninguno de los heridos resultó ser peregrino. El jueves se produjo una nueva carga para desalojar a manifestantes que protestaban por la actuación policial del día anterior, en este caso sin que constara la presencia de peregrinos.

Pese a que no se han producido denuncias ni quejas de particulares, Canalda ha reclamado un informe al Ministerio del Interior para aclarar lo sucedido. “La libertad de expresión es sagrada, pero lo es aún más la libertad de los menores. Hay cosas que no se pueden tolerar”, explicó el Defensor a EL PAÍS y añadió que abre la investigación “a la vista de las imágenes recogidas en medios de comunicación que muestran cómo escupían o intentaban quitar las mochilas a estos chicos”. A su juicio, las fotografías “son explícitas, claras y contundentes".

Canalda se adhirió a la línea argumental del Gobierno autonómico y el Ayuntamiento de Madrid sobre la pertinencia de autorizar la manifestación laica. “¿Cómo se pudo autorizar algo así?”, se preguntó para luego calificar como “descerebrados” a quienes supuestamente agredieron a los peregrinos. “La gran mayoría de los participantes de la JMJ son chavales sanotes que no vienen a hacer nada malo, ¿qué locura es esta? Con los niños no se juega”, sentenció.

El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, también ha sido muy beligerante estos días con los incidentes del pasado miércoles. En declaraciones a la cadena Cope, Gallardón aseguró ayer que la “minoría intolerante” había “insultado, humillado y vejado” a los peregrinos “solo porque hacen pública proclamación de su fe”.

El portavoz del Vaticano calificó de “marginales” los incidentes de Sol

Otro alto cargo regional, el ex consejero de Justicia e Interior y ahora número dos del PP madrileño, Francisco Granados, aseguró que su partido se plantea pedir al Estado una policía autonómica “que restablezca el Estado de derecho” si la Delegación no garantiza el orden y la seguridad.

En declaraciones a este periódico, la delegada del Gobierno evitó comentar la petición de dimisión y aseguró que la manifestación laica se autorizó “cumpliendo un mandato constitucional”. Según Carrión, la Policía actuó “al final cuando en Sol se quedó un grupo de violentos” para “evitar problemas de orden público”, informa F.J. Barroso.

Frente a la intensidad de las críticas de los responsables políticos del Partido Popular, el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, calificó ayer de “marginales” los incidentes registrados en Madrid tras la manifestación laica y destacó que la Iglesia Católica está a favor de la libertad de expresión y por la convivencia civil, informa Efe.