CiU y PP cierran el pacto de los Presupuestos de la Generalitat

El acuerdo incluye rebajar el rango de las delegaciones de la Generalitat en el exterior

Alicia Sánchez-Camacho conversa con Artur Mas en el pleno del Parlament.
Alicia Sánchez-Camacho conversa con Artur Mas en el pleno del Parlament.Marcel.Lí Sàenz

El Gobierno de Convergència i Unió (CiU) y el Partido Popular (PP) han cerrado el acuerdo que permitirá la abstención de este último para aprobar los Presupuestos de la Generalitat para 2011. El pacto lo presentará este mediodía la presidenta del PP de Cataluña, Alicia Sánchez-Camacho y contempla reivindicaciones de esta formación como un mayor ahorro en el gasto sanitario, mediante la utilización de fármacos genéricos, que permita destinar algunos recursos suplementarios al funcionamiento del sistema de salud. También se incluyen cambios en la red de oficinas de la Generalitat en el exterior para rebajar su nivel institucional.

Convergència i Unió, con 62 diputados en el Parlamento catalán de un total de 135, necesitaba la abstención de al menos uno de los dos otros partidos grandes, PSC o PP para poder aprobar las cuentas.

El PSC decidió presentar una enmienda a la totalidad debido a que los recortes sociales se han solapado con la eliminación del impuesto de sucesiones a las rentas más altas. El PP anunció que no apoyaría unos presupuestos que incluyeran un aumento de las listas de espera. Las cuentas prevén que éstas aumenten un 40% en Cataluña, pero el PP cambió de actitud al permitirle CiU gobernar en el ayuntamiento de Badalona y otorgarle un amplio poder en la Diputación de Barcelona.

Pese a que el margen de maniobra para pactar los Presupuestos era escaso, Sánchez-Camacho ha buscado maquillar que incumple su promesa electoral de facilitar la aprobación de unos presupuestos que aumentan las listas de espera en la sanidad. Concretamente, a última hora ha pedido añadir a los presupuestos más garantías de ahorro sanitario en la compra de medicamentos y dedicar los ahorros que se hagan con el uso de medicamentos genéricos a mejorar el servicio a los pacientes.

El PP también ha pedido estudiar el mapa de equipamientos sanitarios para dar prioridad a algunas obras y revisar el catálogo de servicios para dejar claro que operaciones como el cambio de sexo y las vasectomías no pueden tener prioridad. En materia sanitaria lo que busca el PP es un acuerdo que vaya más allá de este año y comprometer partidas ya con vistas a 2012, un presupuesto que se tendrá que negociar en otoño.

El guiño identitario que el PP busca hacia su electorado lo proporcionarán la media docena de oficinas que la Generalitat tiene en el extranjero. El PP quiere cerrar algunas porque las considera “embajadas políticas”. Ayer se visualizó un posible acuerdo que se basaría, según fuentes de la negociación, en clausurar la de Buenos Aires y garantizar que el resto se centran única y exclusivamente en la promoción económica de las empresas catalanas. En el terreno económico el acuerdo incluirá un compromiso para reformar la formación profesional y las oficinas de trabajo.

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El acuerdo de CiU y PP también impidió ayer que prosperara la moción de Iniciativa en la que se rechazaba la ley ómnibus, y se proponía un pacto anticorrupción y crear un registro de lobbies. PSC, ERC, SI y C’s secundaron el texto pero con algunas enmiendas. Los socialistas no secundaron la parte de la moción que pedía paralizar la ley ómnibus.

Sobre la firma

Miquel Noguer

Es director de la edición Cataluña de EL PAÍS, donde ha desarrollado la mayor parte de su carrera profesional. Licenciado en Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona, ha trabajado en la redacción de Barcelona en Sociedad y Política, posición desde la que ha cubierto buena parte de los acontecimientos del proceso soberanista.

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