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La soldado Pineda, segunda mujer que pierde la vida en una misión en el exterior

Los otros tres militares heridos en el ataque no corren peligro

El sargento Manuel Argudín y la soldado Niyireth Pineda. Ampliar foto
El sargento Manuel Argudín y la soldado Niyireth Pineda.

La soldado Niyireth Pineda Marín es la segunda militar española que pierde la vida en una misión internacional. Tenía 31 años, un hijo y era natural de Colombia. La primera mujer fue Idoia Rodríguez, natural de Lugo, fallecida también en un atentado en Afganistán, al estallar una mina al paso del convoy en el que viajaba el 21 de febrero de 2007. Tenía 23 años.

El Ministerio de Defensa creó tras su muerte el Premio Soldado Idoia Rodríguez para reconocer la labor de personas e instituciones que hayan contribuido con su trabajo a favorecer la incorporación e igualdad de oportunidades de la mujer en la Fuerzas Armadas.

La soldado Pineda Marín había ingresado en el Ejército en el año 2006 y esta era la segunda vez que estaba de misión en Afganistán.

Los dos fallecidos tenían previsto ser relevados el próximo agosto

El otro militar fallecido en el atentado de ayer es el sargento Manuel Argudín Perrino, de 34 años, natural de Gijón. Estaba casado y tenía dos hijos. Ingresó en el Ejército en 1998 y al igual que la soldado Pineda Marín, esta era su segunda rotación en Afganistán. Antes ya había estado destinado en la misión de Kosovo.

Tanto la soldado Pineda como el sargento Argudín y los otros tres militares heridos en el atentado de ayer pertenecían al Regimiento de Infantería Soria número 9, con sede en la isla de Fuerteventura, y al contingente Aspfor XVIII, que se incorporó a finales del pasado mes de marzo a Afganistán y tenía previsto ser relevado en el próximo mes de agosto.

Los heridos son el soldado Jhony Alirio Herrera Trejos, de 28 años, natural de Bogotá (Colombia), con fracturas en la tibia y el húmero derechos; el cabo Roi Villa Souto, de Pontevedra, con 26 años y fracturas en la tibia y el peroné derechos; y el soldado Rubén Velázquez Herrera, de Las Palmas de Gran Canaria, de 20 años, con contusiones múltiples y heridas leves. Sus vidas no corren peligro, según informó ayer la ministra de Defensa, Carme Chacón.

Tras la explosión, que se produjo a las 9.45, hora española, militares del RG-31 ambulancia que formaba parte del convoy comprobaron que el sargento y la soldado habían muerto en el acto. Los tres heridos fueron llevados en helicóptero al hospital de la OTAN en Bala Murghab y trasladados más tarde, ya estabilizados, al hospital español de la base de Herat.

Desde el inicio del despliegue, en el año 2002, 96 españoles —93 militares, dos miembros de la Guardia Civil y un intérprete— han perdido la vida en Afganistán. De ellos, la mayoría (79) han muerto en accidentes aéreos —62 en el Yakovlev 42 y 17 en el helicóptero Cougar—, 13 en ataques armados, dos en accidentes de tráfico y dos por causas naturales.

Entre los 13 muertos en atentados en Afganistán, cinco eran de origen extranjero: dos naturales de Colombia, otros dos de Ecuador y uno de Perú. Los inmigrantes son aproximadamente un 7% de la tropa.

El más joven de los fallecidos en acciones armadas en Afganistán tenía 20 años y el mayor, 41. La ministra de Defensa, Carme Chacón, ha repetido insistentemente en las últimas fechas que esta es la misión “más arriesgada, dura y difícil” a la que se han enfrentado las Fuerzas Armadas españolas.