La fiscalía investiga las agresiones a los diputados catalanes

El Parlament estudia querellarse contra los violentos que intentaron bloquear el pleno “El dispositivo es materia opinable”, ha dicho Artur Mas

El presidente de la Generalitat, Artur Mas, a su llegada esta mañana al Parlament de Cataluña.
El presidente de la Generalitat, Artur Mas, a su llegada esta mañana al Parlament de Cataluña.ANDREU DALMAU (EFE)

El acoso que los diputados catalanes sufrieron ayer en la entrada al Parlamento no van a quedar impune. Eso es, al menos, lo que pretenden los Mossos d’Esquadra, la fiscalía y la misma Generalitat, que un día después de los incidentes están estudiando la forma de que la minoría violenta que agredió e insultó a los representantes pague por sus actos. La fiscalía ha abierto diligencias para investigar los actos violentos en base al artículo 489 del Código Penal, que castiga con prisión a los que empleen la fuerza, la intimidación o la amenaza para "impedir a un diputado asistir a sus reuniones".

“No seremos beligerantes, pero sí contudentes y tremendamente exigentes con este asunto” ha dicho hoy el presidente de la Generalitat, Artur Mas. El episodio violento de ayer en el Parlament está planeando en buena parte del pleno que hoy continúa en la cámara catalana. En la sesión de control al Gobierno, la presidenta del grupo Popular Alicia Sánchez-Camacho ha reclamado a Mas que el Gobierno inicie acciones penales ante la Fiscalía. “Ya lo hemos hecho”, ha asegurado Mas al tiempo que ha expresado su deseo que las acciones “no acaben en la Fiscalía sino ante un tribunal”.

Las dudas sobre la idoneidad del dispositivo policial organizado ayer para evitar incidentes crecen a cada minuto. De hecho ni el propio presidente ha hecho hoy una defensa cerrada del mismo. “El dispositivo es materia opinable”, ha dicho. Y es que Mas ha admitido que el departamento de Interior planificó la actuación policial partiendo de la base que la protesta de los indignados iba a ser pacífica, ha dicho. “Y esto se convirtió en una especie de Kale borroka alrededor del Parlamento. Del pacifismo se pasó a la violencia y a la coacción”.

El presidente de la Generalitat se ha reunido este mediodía con el jefe de filas del PSC en el Parlament, Joaquim Nadal, que por ahora ha evitado cualquier crítica al dispositivo policial. Nadal, en la sesión de control al Gobierno se ha limitado a felicitarse por haber logrado mantener cierta normalidad, ayer, en el Parlament pese a los acontecimientos externos.

El Parlamento catalán estudia, por su parte, querellarse con los violentos que bloquearon los accesos al parque de la Ciutadella. La Mesa de la institución analizará el martes si tiene capacidad para emprender acciones legales. La presidenta de la cámara catalana, Núria de Gispert, ha apelado a la justicia para que actúetras los incidentes. "Espero que haya denuncias necesarias y las pruebas suficientes para que la fiscalía y los jueces actúen", ha remarcado en declaraciones a TV3. Seis personas siguen detenidas en comisaría por desobediencia y resistencia a la autoridad, los Mossos d’Esquadra tratan de recopilar a estas horas pruebas que den consistencia a las posibles denuncias.

Vuelta a la normalidad

"Hay mucha policía, ¿Ha pasado algo?", pregunta una joven holandesa que circula por el carril bici alrededor del parque de la Ciutadella. Lo que había pasado, los zarandeos e insultos a los diputados, había ocurrido 24 horas antes, y ha obligado hoy a mantener un fuerte dispositivo de seguridad. Esta mañana, y salvo por la abultada presencia de Mossos d'Esquadra, la normalidad ha vuelto al Parlament y los diputados han podido acudir al recinto sin problemas.

Avisados desde primera hora por los Mossos de que la situación estaba tranquila, algunos han acudido al parque de la Ciutadella a una hora más temprana de lo habitual, para evitar problemas. Los diputados han explicado a su llegada la insólita vivencia de ayer y, vigilados siempre de cerca por agentes de los Mossos, han accedido al Parlament sin que esta vez ningún manifestante les impidiera el paso.

La sesión ha comenzado, puntual, a las nueve de la mañana como ayer pidió la presidenta del Parlament, Núria de Gispert y el presidente de la Generalitat, Artur Mas. Se trataba de transmitir imagen de normalidad después de los graves incidentes que acabaron con seis detenidos por agresiones y coacciones a los diputados.

El Gobierno de Convergència i Unió (CiU) tendrá que explicar hoy a preguntas de los grupos de la oposición qué medidas tomó ayer para evitar que la manifestación de 3.000 indignados acabara con las escenas de violencia. La izquierda lamenta que los Mossos d’Esquadra no actuaran ayer a tiempo y en cambio sí lo hicieran con contudencia el pasado 27 de mayo cuando el único objetivo era limpiar la plaza de Catalunya, zona de acampada de los indignados.

Los indignados tratan de desmarcarse de la violencia y han convocado para hoy una rueda de prensa. Al mediodía está prevista también una concentración de protesta frente a la comisaría de Les Corts, donde permenecen los seis detenidos de ayer.

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