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cartas al director

Uno más de la familia

Las lectoras y los lectores escriben del 50 aniversario de EL PAÍS, la edad de los actores y las actrices, los planes de Trump para Cuba y el futuro de las jóvenes generaciones

Festival de periodismo de EL PAÍS. Reunión pública del Comité Editorial con motivo del 50 aniversario del periódico.Samuel Sanchez

Durante aquella mili universitaria pagada a plazos en la Academia de Artillería de Fuencarral salió EL PAÍS. Ese primer ejemplar no me hizo adivinar la influencia que tendría en mi vida. Tampoco que, cinco años mas tarde, aquel general que nos saludaba cordialmente en su despacho, y que solo por eso nos parecía que simpatizaba con el incipiente aperturismo militar democrático, iba a encontrármelo en su primera pagina ante mis ojos desorbitados. Las revistas Triunfo y Por favor satisfacían aquellos años mis inquietudes políticas, pero esto fue otra cosa. Desde aquel día 4 de mayo de 1976 dejé Informaciones (del que me ha quedado la costumbre de leer el periódico por la tarde) y, excepto algún viaje al extranjero donde no lo encontré, EL PAÍS ha estado conmigo cada día. Todas las tardes mi mujer y yo nos partimos sus hojas: la parte central, a partir de Opinión, me la quedo yo; ella el resto de secciones. Después intercambiamos. Sin estos 50 años con este periódico y con esta mujer yo no sería el mismo.

José Rueda Martín. Teruel

Ellas envejecen, ellos maduran

En el cine es notable ver a actores veteranos protagonizar películas de acción, comedia o incluso románticas, mientras que las actrices de la misma edad actúan menos o aparecen en papeles muy específicos. El talento es el mismo, pero las oportunidades cambian con los años. Esta situación limita a las actrices con cierta edad, pero al mismo tiempo moldea cómo vemos a las mujeres en la vida real. Si las pantallas las borran, las sociedades las imitarán.

Alejandro Morán Jiménez. Barcelona

Palabros cubanos

Después de 27 años de ajustes del habla, me visitan palabros cubanos. Donald Trump anuncia que después de terminar con Irán, está Cuba en su agenda bélica. Chancletera-o es la palabra que el argot popular denomina, no a persona que lleva ése tipo de calzado, sino al comportamiento chabacano, agresivo, maleducado y casi delincuencial del personaje. En la política doméstica española tenemos establecidos ya, éstos chancleteros-as. Ése accionar tiene seguidores, en todas las capas sociales y culturales. Admitirlo públicamente todavía cuesta. Desde los despachos jalean a sus acólitos con chascarrillos, tacos y lenguaje cada vez más soez. ¿Ésto forma parte del juego democrático, al que yo como emigrante me incorporé como buen ciudadano?. Desde cualquier sitio del mundo, no quiero que me invada un Trump.

Sergio Manuel Barciela Chao. Madrid

Ni mejores ni peores

A quienes estamos ahora en bachillerato o en la universidad se nos suele mirar como la generación que cambiará todo. Más informada, más conectada, más consciente. Y en parte es verdad: tenemos más acceso al conocimiento y a voces diversas que nunca. Pero también convivimos con la polarización, los discursos simples y el auge de ideas que muchos creían superadas. La pregunta es si seremos capaces de avanzar o si repetiremos errores del pasado con nuevas formas. No somos automáticamente mejores ni peores. El futuro dependerá de cuánto pensemos por nosotros mismos.

Sara Lahiguera Carrión. Valencia

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