Columna
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Muy bien

Estoy adormecida esperando que algo me despierte y todos los días pienso que ese será el día pero no lo es y nunca llega

Una mujer revisa su teléfono móvil en la playa de Cabo de Gata, en Almería.
Una mujer revisa su teléfono móvil en la playa de Cabo de Gata, en Almería.Efe

Mi sensación es esta: voy en auto a 100 kilómetros por hora con el parabrisas empañado y sin temor a la catástrofe, no por falta de miedo sino por exceso de indiferencia. Mi sensación es esta: cada día despierto y tengo que arrastrar las horas, no por falta de cosas por hacer sino por falta de ganas de hacerlas. Mi sensación es esta: estoy esperando que suceda algo pero ese algo nunca sucede y yo ya abandoné la esperanza de saber qué es. Mi sensación es esta: un día saldré de mi casa y no volveré nunca más. Mi sensación es esta: quiero irme muy lejos. Mi sensación es esta: quiero irme muy lejos pero prefiero no ir a ninguna parte. Mi sensación es esta: predico cosas en las que no creo. Mi sensación es esta: siento una fe y un entusiasmo épicos por todas las cosas que digo, y la fe y el entusiasmo me abandonan apenas termino de decirlas para dejar paso a un vacío abismal. Mi sensación es esta: experimento una exaltación frenética ante algunos asuntos (por ejemplo, ante estos versos de Anne Carson: “Confíen en mí. El animal que trota puede devolverles el rojo a los corazones rojos”), y esa exaltación me dura menos de treinta segundos (y a veces veinte). Mi sensación es esta: ya no volveré a tener hambre como la que tenía, ni sed como la que tenía, ni a bailar encima de las mesas. No haré nunca más el ridículo (lo cual es una pena). Mi sensación es esta: estoy adormecida esperando que algo me despierte y todos los días pienso que ese será el día pero no lo es y nunca llega. Mi sensación es esta: me llevo a mí misma hacia un sitio y hacia otro pero no estoy realmente en ninguna parte. Mi sensación es esta: vivo, me esfumo, otros me recuerdan mejor de lo que me recuerdo a mí misma. Hace poco tuve un pensamiento espantoso: nada va a ser mejor de lo que ya fue. Y, sin embargo, cada vez que me preguntan “¿cómo estás?” yo respondo: “Bien, muy bien”.

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Sobre la firma

Leila Guerriero

Periodista argentina, su trabajo se publica en diversos medios de América Latina y Europa. Es autora de los libros: 'Los suicidas del fin del mundo', 'Frutos extraños', 'Una historia sencilla', 'Opus Gelber', 'Teoría de la gravedad' y 'La otra guerra', entre otros. Colabora en la Cadena SER. En EL PAÍS escribe columnas, crónicas y perfiles.

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