Cartas al director
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El sueño de derribar fronteras

Los lectores opinan sobre inmigración, libertad de prensa, vandalismo y sobre nuestro sistema sanitario

Trabajadores humanitarios mantienen guardia junto a un bote con 45 personas a bordo que han hallado a la deriva en el Mediterráneo.
Trabajadores humanitarios mantienen guardia junto a un bote con 45 personas a bordo que han hallado a la deriva en el Mediterráneo.Pablo Tosco / Angular / EL PAÍS

En un mundo que sigue mirando hacia adelante, las cicatrices dejadas por la construcción de muros —tanto físicos como mentales— quedan abiertas. La voz de las personas que sufren no consigue llegar hasta las instituciones y se pierde en el olvido. Cabe recordar que la tierra —nuestro hogar— siempre ha sido escenario de guerras e injusticias, aunque hoy la definan como una “sociedad desarrollada y civilizada”. Llegará un día, tal vez, en el que los gobernantes se darán cuenta del desastre que han provocado, de la desesperación que lleva a recorrer caminos dolorosos, de los miles de muertos que cada día intentan cruzar una frontera. Lamentablemente, hasta ahora, derribar las fronteras existentes es tan solo un sueño y los sueños, sueños son; pero eso no significa que no podamos luchar por ellos, la mayoría de las revoluciones empezaron así: gracias a un sueño que las impulsó.

Pamela Raffo. Génova (Italia)


Libertad de información

Reclamaba el vicepresidente Iglesias en el Congreso que debe haber un mayor control sobre la prensa, ya que está considerada como el cuarto poder y, según él, carece de ningún tipo de control. Cabe destacar que no se ha limitado a hacer una crítica a los medios en general, sino que ha marcado a los medios que para él controlan la información. El problema de los políticos, especialmente de aquellos que opinan de cosas que escapan a sus conocimientos, es que suelen decir cosas que no son ciertas, como en este caso, y es que los medios sí que cuentan con medidas de control. Habría que recordarle a Iglesias que está hablando de empresas privadas que pueden decir lo que quieran. Y es que quizá sea ese el verdadero problema, que no puede controlar estos medios privados como sí hace con otros.

Pedro Rodríguez Romero. Villaverde del Río (Sevilla)


Segundo día de protestas contra el encarcelamiento de Pablo Hasél en Barcelona.
Segundo día de protestas contra el encarcelamiento de Pablo Hasél en Barcelona.David Zorrakino / Europa Press

Columnas de humo

¿Qué cree estar ganando el que en una protesta pega fuego a un contenedor de basura? ¿Qué espera ganar quien monta una barricada con neumáticos para prenderle fuego? Creo que, lejos de conseguir nada, se hacen flaco favor a sí mismos y a la causa que dicen defender. En tiempos de emergencia climática y de lucha contra la contaminación, parar el tráfico de una autopista o arteria principal de una ciudad con fuego y humo, traslada al que lo padece la idea de que se está ante simple barbarie. La reivindicación queda oculta por ese humo espeso; por eso que, acertadamente, identificamos con la destrucción de la propia naturaleza. No pediré que los vándalos urbanos se paren a meditar sobre sus actos, es simple delincuencia. De la peor; de la que arrambla contra los bienes públicos (que son de todos) en nombre de vaya usted a saber qué.

Vicente Rafael Martín. Santiponce (Sevilla)


La calidad del sistema de Salud

Desde mi experiencia personal, familiar y de allegados así como de enfermera en UVI móvil del SUMMA 112, es altísimo el número de enfermos que tras el alta hospitalaria requiere volver al hospital en las siguientes 24-48 horas. Alguien en Sanidad podría plantearse que las altas demasiado precoces están ayudando a colapsar el sistema, además del daño que causa a los pacientes.

Elena Revilla Trujillo. Madrid


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