Columna
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Sin cencerro

Pasado lo peor de la crisis, podríamos repensar, como sociedad y como individuos, la vida perra que llevábamos y la que queremos llevar en adelante

Hay síndromes originados por el padecimiento de estrés laboral crónico.
Hay síndromes originados por el padecimiento de estrés laboral crónico.Getty / Jason Butcher

Antes del encierro una nunca estaba en casa. Estar de estar. No de dormir o dar vueltas en la cama. No de levantarte, ducharte y salir pitando al atasco. No de llegar derrengada y cenar ante la tele debatiéndote entre el hambre y el sueño. No de salvar las compras, compromisos y planes de los fines de semana como quien salva obstáculos. Estar de estar. De no tener que pasar fuera 12 horas diarias. De poder dejar el culo impreso en el sofá una velada. De oír crujir las tuberías de tus tripas y de tu casa. De ver cómo cambia la luz del salón a lo largo de la jornada. Estar de estar contigo mismo...

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