La inteligencia de EE UU advierte de que Rusia supone una amenaza de injerencia electoral mayor que Irán

El FBI alerta de ataques a docenas de redes informáticas locales y estatales en los últimos días y fuentes citadas por ‘The New York Times’ aseguran que Moscú representa el principal desafío

Trabajadores procesan papeletas de voto anticipado en Miami.
Trabajadores procesan papeletas de voto anticipado en Miami.CHANDAN KHANNA (AFP)

Rusia sigue siendo la principal amenaza de injerencia extranjera en las elecciones estadounidenses, según han confirmado fuentes de inteligencia a The New York Times, a pesar de que altos cargos de la Seguridad Nacional denunciaran el miércoles que han detectado interferencias provenientes, no solo de Moscú, sino de Irán. Rusia, según un aviso publicado este jueves por el FBI y el Departamento de Seguridad Nacional, ha atacado en los últimos días docenas de redes informáticas de administraciones locales y estatales, en una ofensiva que le podría permitir acceder a la infraestructura electoral estadounidense.

Los hackers rusos han logrado robar datos de al menos dos servidores, según el aviso de los servicios de inteligencia. Este no menciona cuáles han sido las organizaciones hackeadas, pero asegura que no tienen evidencias de que la integridad de las elecciones haya sido comprometida. “El actor puede estar buscando acceso para conseguir opciones de disrupción en el futuro, para influenciar en las políticas o acciones de Estados Unidos o para deslegitimar entidades de gobierno estatales o locales”, dice el aviso.

Los hackeos rusos, descubiertos mediante la infiltración de sus redes por parte de agentes estadounidenses, forman parte de un plan dirigido, según las fuentes del Times, a interferir en los últimos días de la carrera presidencial y en las horas después de los comicios, en beneficio de la candidatura del presidente Donald Trump, amplificando las eventuales disputas sobre la legitimidad de los resultados si estos no son lo suficientemente claros como para que se pueda declarar inmediatamente un ganador. La inteligencia estadounidense ya acreditó una masiva injerencia rusa en favor de Trump en las elecciones de 2016.

El pasado miércoles el FBI anunció que Irán está detrás del envío masivo de correos electrónicos amenazantes a votantes demócratas durante esta semana, para generar ruido contra Trump, suplantando identidades de miembros de la organización de extrema derecha Proud Boys, que respalda al presidente y ha negado su implicación. “Hemos confirmado que alguna información sobre el registro de votantes ha sido obtenida por Irán y, por separado, por Rusia”, dijo John Racliffe, director nacional de Inteligencia, que acusó a Teherán del envío de “correos falsos con el objetivo de intimidar a los votantes, incitar al malestar y perjudicar al presidente Trump”. Ambos Gobiernos rechazan las acusaciones. Los demócratas, por su parte, rebajaron la amenaza iraní. “El villano es Rusia”, dijo la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.

Este mismo jueves por la tarde, el FBI ha difundido a través de Twitter otro aviso que alerta de que “la amenaza avanzada persistente de actores iraníes pretende probablemente influenciar e interferir en las elecciones de Estados Unidos para sembrar la discordia entre los votantes y debilitar la confianza pública en el proceso electoral”. Asegura el FBI que dichos actores “crean sitios de noticias ficticios y parodian sitios de medios legítimos para difundir datos filtrados de registro de votantes, propaganda antiamericana y desinformación sobre supresión del voto y fraude electoral”. Habla el aviso de un “número significativo de intromisiones desde agosto de 2019”.

Los agentes de inteligencia citados por el Times consideran que, aunque la explicación de las injerencias iraníes detectadas reflejaba fielmente las conclusiones preliminares sobre esa operación, las intenciones de Rusia son más graves que lo que se dijo en el anuncio del miércoles. No hay evidencias de que los hackers hayan alterado el cómputo de votos o la información sobre el registro de votantes. Simplemente habrían accedido a las redes informáticas y podrían utilizar esa habilidad y ese conocimiento para hacer caer páginas web, difundir información confidencial o acciones semejantes que alimenten el caos en el caso de un recuento complicado.

Ambas operaciones, según las fuentes del Times, tendrían un alcance limitado y están más bien destinadas a generar la impresión de que agentes extranjeros tienen más acceso al sistema electoral del que en realidad tienen. Las autoridades federales ya han advertido de que pequeños hackeos como estos podrían ser utilizados, exagerándolos, para extender las sospechas de fraude electoral. El presidente Trump lleva meses denunciando que el aumento de voto no presencial va a producir fraude electoral, y se niega a afirmar que aceptará el resultado de los comicios si no le son favorables.

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Sobre la firma

Pablo Guimón

Es el redactor jefe de la sección de Sociedad. Ha sido corresponsal en Washington y en Londres, plazas en las que cubrió los últimos años de la presidencia de Trump, así como el referéndum y la sacudida del Brexit. Antes estuvo al frente de la sección de Madrid, de El País Semanal, y fue jefe de sección de Cultura y del suplemento Tentaciones.

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