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El primer ministro de Estonia sobre Trump: “Hasta los tipos más fuertes necesitan amigos”

Kristen Michal reivindica la predictibilidad de la UE como un activo clave en un mundo en caos e insta a los Veintisiete a “aprovechar la ventana de oportunidad” de la marcha de Orbán para avanzar en la ampliación

El primer ministro estonio, Kristen Michal, en la cumbre de Nicosia del pasado viernes. Yves Herman (REUTERS)

Que el mundo gira desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca a doble o triple velocidad es algo que tienen claro los líderes europeos que, como el primer ministro estonio, Kristen Michal (Tallin, 50 años), tratan de no perder la calma ni el rumbo entre los peligrosos acelerones de Washington. Desde que el político liberal se sentara a conversar con EL PAÍS en Nicosia, el pasado viernes durante la cumbre europea que reunió a los mandatarios de la UE por primera vez desde el comienzo de la última aventura bélica trumpista en Oriente Próximo, la frágil tregua con Irán amenaza con irse al garete, Washington ha proferido más amenazas contra sus aliados europeos y el propio Trump ha sido víctima de un nuevo intento de asesinato.

Son acontecimientos vertiginosos que, sin embargo, refuerzan la tesis de Michal: ser “predecible” y hasta “aburrido” se ha convertido en el mejor reclamo del bloque comunitario ante el mundo. Y que hasta un “tipo duro” como Trump acaba necesitando amigos.

Pregunta. Mientras ustedes estaban reunidos en Nicosia, se conoció que el Pentágono está buscando maneras de “suspender” de la OTAN a países que, como España, no han permitido el uso de bases militares a Estados Unidos para su guerra contra Irán. Todo ello tras las amenazas anexionistas de Groenlandia a comienzos de año y nuevos cuestionamientos del artículo 5 que articula la defensa mutua de la Alianza. ¿Es EE UU todavía un socio fiable para los aliados europeos?

Respuesta. Como primer ministro, me pongo en el lado práctico: la OTAN está funcionando, militarmente, absolutamente bien. Cuando los cazas rusos violaron nuestro espacio aéreo, después de que la OTAN derribara por primera vez drones en el espacio aéreo polaco [en septiembre de 2025], Trump fue bastante claro al afirmar que protegería a Polonia y los países bálticos y que derribaría los cazas rusos si fuera necesario. Fue bastante duro con Rusia. Fue un mensaje claro. El artículo 5 solo ha sido invocado una vez, por EE UU [tras los atentados del 11-S]. El único que lo ha necesitado fue EE UU. Así que diría que hasta los tipos más fuertes necesitan amigos.

P. En Nicosia, Pedro Sánchez volvió a insistir en que España puede cumplir sus obligaciones con la OTAN con el 2,1% del PIB en defensa y no el 5% fijado en La Haya. El secretario general de la Alianza, Mark Rutte, lo duda. ¿Cómo lo ve usted?

R. Si España dice que puede lograrlo hoy con el 2,1%, lo tendrán que ver Rutte y el SACEUR [el comandante supremo de las fuerzas aliadas en Europa, siempre un estadounidense, actualmente el general Alexus Grynkewich]. Pero lo que puedo decir es que en La Haya acordamos el 5%; 3,5% en defensa pura, más otro 1,5%. En Estonia, este año en el presupuesto de mi Gobierno ya tenemos un gasto en defensa neto del 5,4%. Sí, somos un país pequeño. Y entiendo los argumentos. Pero tampoco para nosotros es fácil. Esto le pasa factura al Gobierno. No es popular. Tienes que aumentar impuestos. Pero tenemos que combatir activamente la influencia rusa, también la amenaza rusa a Europa, porque somos el flanco este europeo, lo que significa que tenemos que proteger también a Europa de la amenazas e influencia rusas. Y espero que todos nuestros aliados también lo vean así. Dicho lo cual, España es un aliado muy valioso, por ejemplo a la hora de defendernos de varias incursiones en nuestro espacio aéreo. Tengo que darle las gracias a España y a Pedro [Sánchez] por ello.

P. Hay quien dice que se debería aprovechar este momento en que Trump necesita la ayuda de Europa para reclamarle a cambio compromisos más firmes en la OTAN y Ucrania o para que retire sus aranceles. ¿Lo ve así?

R. Europa está basada en ciertos valores y eso nos debería alegrar. Lo importante es que no se trata de valores transaccionales, sino de lo que está bien y lo que está mal para defender las libertades personales, etc. Son valores, no una base transaccional. Todo el mundo puede realizar transacciones, pero en determinados momentos, por ejemplo cuando Trump dijo que impondría aranceles a los países que apoyaran a Dinamarca en el asunto de Groenlandia, Europa respondió con firmeza que también habría consecuencias en materia arancelaria. Y ese tema quedó descartado. Así que Europa puede reaccionar. Honestamente, diría que no somos tan débiles como quizás hace un par de años. Y si el mundo se redujera únicamente a un plano transaccional, sería un mundo triste para los valores y para todo los demás.

P. Ante el caos impuesto por Trump, Europa reivindica ser predecible y fiable. ¿Ser aburrido es ahora algo bueno?

R. Ser un miembro de la UE es comportarse de una manera predecible ante el mundo. En momentos en que el mundo está patas arriba, todo es un caos, una locura, ser aburrido y predecible es ahora mismo lo que más vale.

P. Con la marcha del húngaro Víktor Orbán tras perder las elecciones, la UE debería ser más aburrida y predecible aún. ¿Y ahora, qué?

R. El hecho de que Orbán no esté sentado en la mesa ya se nota, por la decisión de aprobar el préstamo de 90.000 millones de euros para Ucrania y también el vigésimo paquete de sanciones contra Rusia, mientras el vigésimo primero ya está en marcha. Ahora mismo, tenemos una ventana de oportunidad para tomar determinadas decisiones en Europa, probablemente, la próxima será sobre su ampliación, porque todos saben que hemos estado posponiendo ciertas decisiones debido a Hungría.

P. Pero hay diferentes visiones y varios Estados miembros han dejado claro que para Ucrania no debe haber atajos en su camino a la UE.

R. Todo el mundo espera que Ucrania cumpla las reformas requeridas, pero al mismo tiempo, puede haber una vía rápida diciendo que sí, el futuro de Ucrania está, absolutamente, en la UE, que es el sitio donde pertenecen. Y ellos quieren estar aquí. Así que se podría empezar abriendo varios capítulos. Podría empezarse con diferentes formas de alianza. Probablemente, hablaremos de ello en los próximos consejos, porque lo más importante ahora es aprovechar esta ventana de oportunidad para comenzar el proceso de ampliación. Eso es lo más importante y, a partir de ahí, seguiremos adelante.

P. Estonia impulsa que en el próximo paquete de sanciones contra Rusia se incluya la prohibición de por vida de entrada al espacio Schengen de los soldados rusos que hayan combatido en Ucrania. Hablamos de más de un millón de personas. ¿Por qué es importante?

R. No son un ejército normal, eran desde antes criminales, gente que debería estar en prisión o recibir atención médica. Dentro de Rusia, tienen que ser celebrados como héroes, así que Putin intentará que se vayan fuera. Y viajarán por Europa en busca de buenos trabajos y oportunidades, se asentarán y harán negocios. Pero en el fondo son criminales. Esto es como dicen los anuncios de televisión: ¿Quieres a estos tipos cerca de tu casa? La respuesta es no, es una cuestión de seguridad nacional. Y si entran en Europa desde algún punto, hay muchas posibilidades de que acaben en España, donde ya tienen una comunidad, porque a los rusos les gusta ir a España de vacaciones.

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