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Un deslizamiento de tierras en una mina del Congo mata a unas 200 personas, entre ellas decenas de niños

La guerra entre el Ejército y el M23 se acerca al yacimiento de coltán de Rubaya, controlado por los rebeldes

Mineros trabajan en un mina de coltán en Rubaya (República Democrática del Congo) el jueves.Moses Sawasawa (AP)

Un deslizamiento de tierras debido a las fuertes lluvias ha provocado el martes la muerte a más de 200 personas en la mina de Rubaya, en la República Democrática del Congo (RDC), según aseguró en un comunicado el Ministerio de Minas del Gobierno congolés, que reveló que entre los fallecidos hay unos 70 niños. El pasado mes de enero otro derrumbe provocó la muerte también a unas 200 personas en la misma mina, un enclave estratégico del que se extrae la mitad de la producción de coltán del país y el 15% de la producción mundial.

El colapso se produjo en la cantera de Gasasa. Ibrahim Taluseke, un minero, confirmó a la agencia Associated Press que la cifra de muertos superaba los 200. “Estamos asustados. Los propietarios de las minas no quieren que se sepa la cantidad exacta de fallecidos”, comentó. Por su parte, el grupo rebelde Movimiento 23 de Marzo (M23), que controla el enclave desde 2024, atribuyó el accidente a un bombardeo y rebajó la cifra de muertos a cinco, informa Reuters.

En su comunicado, el Ministerio de Minas recordó que Rubaya fue recalificado como zona roja el pasado mes de noviembre, lo que oficialmente prohíbe toda actividad minera. En los últimos días, el conflicto que enfrenta al Ejército congolés y al M23 se ha extendido a las proximidades de la mina, lo que revela el interés del Gobierno por recuperar el enclave. De hecho, el Ejecutivo congolés incluyó la mina de Rubaya en la lista de explotaciones mineras ofrecida a la Administración estadounidense como parte de un acuerdo entre ambos Gobiernos que estipulaba que Washington tendría un acceso privilegiado a los minerales a cambio de ayuda militar. Los combates han provocado la salida de miles de mineros de Rubaya, pero no han supuesto el cese de la actividad.

En la actualidad, el M23 obtiene unos 800.000 dólares mensuales del coltán extraído en Rubaya por mineros artesanales que trabajan en condiciones penosas, según Naciones Unidas. El mineral es exportado a través de la vecina Ruanda mezclado con el coltán ruandés, una anomalía que ha sido denunciada en numerosas instancias por el Gobierno congolés. Tras su toma en abril de 2024, los rebeldes han puesto en marcha férreos sistemas de control para evitar que el mineral sea vendido a otros actores. Los camiones con el preciado coltán entran en Ruanda a través del puesto fronterizo de Kabuhanga atravesando una carretera también bajo control del M23.

El viceprimer ministro del Congo, Daniel Mukoko, aseguraba el pasado mes de febrero en una entrevista concedida a Jeune Afrique que era necesario “cortar el cordón que une a los grupos armados con la actividad de extracción ilegal” para que los inversores estadounidenses puedan acceder al coltán de Rubaya. La inclusión de esta mina en la lista de 25 yacimientos facilitada por el Gobierno congolés a EEUU el pasado 5 de febrero supone abrir la puerta a una mayor implicación de Washington en un conflicto que dura 30 años y que el reciente acuerdo de paz auspiciado por el presidente norteamericano Donald Trump no ha conseguido poner fin.

El tantalio que se extrae del coltán, crucial en la fabricación de teléfonos móviles, ordenadores portátiles y coches eléctricos y en el desarrollo de tecnología militar, es uno de los minerales estratégicos por los que las grandes potencias libran una batalla mundial. El noreste del Congo alberga las principales minas del mundo, como la de Rubaya, lo que está detrás de un conflicto que dura ya tres décadas y que enfrenta a la RDC con Ruanda con la participación de decenas de grupos armados y milicias, como el propio M23 apoyado por Kigali o los Wazalendo que cuentan con el respaldo del Ejército congolés. A comienzos de 2025 el conflicto se intensificó con la toma de las ciudades de Goma y Bukavu por los rebeldes.

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