Europa se ve arrastrada a operaciones militares en una guerra que considera ilegal
Francia moviliza efectivos para defender sus intereses en la región, promueve una coalición militar para proteger el estrecho de Ormuz y no descarta una ofensiva en suelo iraní si se ve atacada

Francia y el Reino Unido han desplegado ya fuerzas y equipos militares en Oriente Próximo, pese a las críticas hacia Estados Unidos e Israel por la ofensiva contra Irán, que ha incendiado la región con un conflicto que se expande rápidamente. París y Londres mantienen los recelos hacia una operación que temen que pueda arrastrar a Europa, pero han ordenado movilizar cazas militares, fragatas y sistemas antiaéreos para proteger los intereses de sus aliados, tanto europeos como árabes.
Países Bajos está analizando enviar también efectivos para participar en la operación. Grecia, que ha decidido instalar una batería antimisiles en la isla mediterránea de Kárpatos, ha enviado buques militares a Chipre. Esta isla, miembro de la UE y situada a unos 200 kilómetros de Líbano, país también alcanzado ya por el conflicto, y a unos 350 de Israel, acoge dos bases de la fuerza aérea británica. Allí impactó un dron el lunes.
La guerra ha rozado también territorio de la OTAN: Turquía ha informado este miércoles de que sistemas de la Alianza Atlántica instalados en su suelo han derribado un misil sobre su territorio, lo que ha elevado el temor de que el caos se extienda aún más, con consecuencias imprevisibles.
En la UE, la alta representante para Política Exterior y Seguridad, Kaja Kallas, ha convocado, junto con la presidencia bareiní, un Consejo Conjunto de la Unión y los países del Golfo para “trabajar conjuntamente en la desescalada, salvaguardando la seguridad regional y el respeto del derecho internacional”, según ha explicado un portavoz comunitario. “Nuestros socios del Consejo de Cooperación del Golfo pueden contar plenamente con el firme apoyo de la UE en estos tiempos turbulentos”, ha remarcado el portavoz.
Amenaza de ataque iraní
Mientras, el régimen de los ayatolás ha advertido que atacará a las ciudades europeas de cualquier país que se una a la operación militar del estadounidense Donald Trump y el israelí Benjamín Netanyahu. Los países europeos hablan de “operaciones defensivas”, que separan tajantemente de cualquier acción de EE UU e Israel.
Sin embargo, las operaciones defensivas se pueden volver ofensivas rápidamente. Francia, el país más activo por el momento, cree que cuando se entra en un escenario militar, no se puede excluir por principio un cierto número de acciones. Es decir, si Irán ataca alguno de sus efectivos, podrían devolver la ofensiva incluso golpeando en suelo iraní. “Y eso es defensivo. Porque no nos unimos a la operación de Estados Unidos e Israel”, explican fuentes diplomáticas.

París está, además, intentando armar una coalición para la protección de “la libertad de navegación”. El objetivo de la movilización es también asegurar el normal funcionamiento del estrecho de Ormuz y permitir que los barcos comerciales puedan seguir transportando, fundamentalmente, petróleo y gas licuado, remarcan fuentes diplomáticas. Ese canal, entre Irán y Omán, es clave, ya que supone la principal ruta para el transporte de crudo desde países como Arabia Saudí o Kuwait hacia otros lugares.
“Esa operación se hará con la disuasión de ataque de esos barcos”, explican fuentes del Elíseo. “El Estrecho está cerrado porque las compañías no quieren tomar el riesgo, pero no hay obstáculo físico. Montaremos una operación estrictamente europea. Aunque eso no pueda decir que se comuniquen con las que pueda haber estadounidenses”, señalan las mismas fuentes. Para ello, el presidente francés, Emmanuel Macron, confirmó que ha mandado una fragata hacia Chipre después de los ataques recibidos. Pero también el portaviones de propulsión nuclear Charles de Gaulle, el arma más importante de la que dispone Francia, que saldrá en ruta hacia el Mediterráneo.
Este miércoles, un buque portacontenedores con bandera de Malta fue alcanzado por un proyectil desconocido mientras intentaba transitar por el estrecho de Ormuz. La tripulación abandonó el barco y está a salvo, según el organismo de operaciones de comercio marítimo del Reino Unido, que rastrea la seguridad en el mar. Es el séptimo buque mercante golpeado en la región del golfo Pérsico desde que comenzó la ofensiva estadounidense-israelí sobre Irán.
El Reino Unido anunció el martes que desplegará un buque de guerra, el destructor HMS Dragon, en el Mediterráneo, así como helicópteros con sistemas antidrones, después de un ataque de un dron iraní contra una de sus bases militares en Chipre. Además, el Gobierno británico ha explicado que un grupo de expertos en defensa aérea ha salido hacia la zona, aunque el Departamento de Defensa no ha detallado ni cuántos ni a dónde.
Mientras, Francia tiene claro que debe liderar el movimiento defensivo europeo y que no va a poder contar más con EE UU. Y en esa nueva concepción geopolítica y militar, otro de los frentes que tiene abiertos y que pueden verse gravemente afectados con el ataque a Irán se encuentra en Líbano, donde Macron había participado personalmente en el proceso de paz con el desarme del grupo chií Hezbolá en favor de las Fuerzas Armadas libanesas y una conferencia específica sobre la región. La operación militar estadounidense altera ahora todos esos planes. La sensación en el Elíseo es que EE UU ha metido a Europa en un problema a través de una operación que se observa estratégicamente errónea.
El entorno del presidente subraya ahora que Francia no aceptará ni dejará que la guerra se extienda sin reaccionar. “Hay márgenes de maniobra para evitar lo peor. Estamos en el sur de Líbano. Apoyamos los anuncios del primer ministro del despliegue de la Armada libanesa. Podemos hacerlo con el apoyo de nuestros socios; es el objeto de la conferencia del jueves.

El Ministerio de Defensa francés no ha detallado en qué consistiría el despliegue defensivo. Francia tiene en Abu Dabi alrededor de 900 militares en la base naval de Mina Zayed y en la base aérea de Al Dhafra. Los aviones Rafale franceses de dicha base intervinieron durante el fin de semana para neutralizar drones. Además, París está vinculada mediante acuerdos de defensa con varios Estados de la región, entre ellos Emiratos Árabes Unidos, Qatar y Kuwait, todos ellos afectados. Si estos países lo solicitan, París puede decidir movilizar los medios militares que ya tiene desplegados en la zona.
La guerra en Irán no es la guerra de Francia. París ha vuelto a subrayarlo este miércoles a través de fuentes diplomáticas, que insisten en que el ataque de EE UU e Israel al régimen de los ayatolás “está fuera del derecho internacional” y el país no lo aprueba. Aun así, Francia se ha embarcado en operaciones defensivas. “Esa guerra no es nuestra, pero tenemos responsabilidades con nuestros socios. Esa crisis se añade a todo lo que pasa en Ucrania y a la inestabilidad en nuestro entorno. Queremos ser fiables, previsibles, y asegurar a nuestros socios: en el Mediterráneo y en la región del golfo y Oriente Próximo”, explican fuentes diplomáticas.
Además, Francia ha solicitado a Países Bajos el envío de la fragata de defensa aérea Zr. Ms. Evertsen para que apoye al portaviones francés Charles de Gaulle al este del mar Mediterráneo. El Gobierno de centroderecha neerlandés estudia en estos momentos la petición, según han comunicado al Congreso por carta los ministerios de Asuntos Exteriores y de Defensa.
El Evertsen ha participado durante las últimas semanas en un ejercicio de carácter internacional en el mar Báltico, donde intervinieron 25 buques, 140 aviones, 1.200 drones y personal militar de 24 países. A bordo de la nave neerlandesa hay unos 170 miembros del personal de defensa, y es una de las cuatro de su clase adecuadas para derribar misiles y drones.
Con información de Isabel Ferrer (La Haya) y Rafa de Miguel (Londres).
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