El precio de los vuelos para abandonar Rusia se dispara tras el decreto de movilización para ir al frente

Las dudas sobre el alcance del reclutamiento y la falta de vías para salir del país generan inquietud en la ciudadanía. Algunas rutas aéreas agotan sus billetes

Colas de gente esperando en los mostradores de facturación del aeropuerto de Moscú, este miércoles.
Colas de gente esperando en los mostradores de facturación del aeropuerto de Moscú, este miércoles.Fernando Salcines (EFE)

Los rusos aún intentan asimilar que la de Ucrania no es una guerra en la que luchan otros y que las decisiones de su líder, Vladímir Putin, les atañen también a ellos. El decreto de movilización firmado por el mandatario este miércoles ha provocado confusión y pánico. Con el paso de las horas, cada vez quedaban menos opciones para abandonar el país.

El miedo ha crecido como una bola de nieve a medida que se agotaban los vuelos para salir del país y los ciudadanos asimilaban el mensaje del líder ruso. Apenas una hora después de que Putin se dirigiese a sus ciudadanos por primera vez desde el inicio de la ofensiva, para decirles que algunos de ellos irán forzosamente al frente, los billetes para volar este miércoles desde la capital rusa hacia Turquía (Estambul), Azerbaiyán (Bakú) o Armenia (Ereván) se habían agotado. Pasadas unas horas, ya no había posibilidad de viajar ni los próximos días, ni a otros destinos donde los rusos no necesitan visado, como los países de Asia Central.

La aerolínea Siberian Airlines (S7), por ejemplo, tenía todos sus vuelos desde Moscú repletos a Dusambé, la capital de Tayikistán, hasta el 26 de septiembre; desde otras ciudades rusas había pasajes, pero muy pocos y a precios prohibitivos. Ir de San Petersburgo a la capital de Armenia costaba 193.000 rublos, más de 3.000 euros al cambio.

Por otra parte, tampoco podrán salir por los países bálticos, ya que estos decidieron cerrar sus fronteras a todos los rusos a raíz de la guerra en Ucrania, incluso a los que tienen visado Schengen para todo el espacio europeo de libre circulación. “Letonia no emitirá visados humanitarios o de otro tipo a aquellos ciudadanos rusos que eviten la movilización”, advirtió el ministro de Exteriores de Letonia, Edgars Rinkevics.

Las principales compañías rusas, incluida la aerolínea de bandera Aeroflot, así como Ferrocarriles de Rusia (RZHD), aseguran que no han recibido instrucciones para dejar de vender billetes al extranjero a posibles reservistas. “Tengo el expediente militar, aunque no presté servicio. Compré el billete con Aeroflot ayer y no me han preguntado nada. Ni el motivo del viaje, ni cuánto dinero tengo. Más o menos, como siempre”, era el testimonio de un hombre de 34 años, y con muchas papeletas para la movilización, recogido por un canal de Telegram creado al comienzo de la guerra para ayudarse entre los ciudadanos con opciones de salir del país.

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El decreto de Putin ha originado mucha confusión por su indefinición. El texto no concreta quiénes serán llamados por el Ejército y parte de la tarea recaerá en cada gobernación regional. “Creo que la movilización solo afecta a quienes tienen experiencia militar”, dijo a este periódico un ciudadano que prefiere mantener el anonimato. Otro contacto ruso declinó hacer comentarios por ahora porque este mismo miércoles iniciaba el viaje hacia Dusambé. Muchos pensaban que la llamada de las oficinas de reclutamiento solo llegaría a veteranos de conflictos como Siria, pero tal y como está redactado el texto legal, puede ser convocado cualquiera que haya hecho el servicio militar.

La información es poca. Una plataforma de abogados y activistas de derechos humanos (Llamamiento a la Conciencia) recordó que la legislación rusa actual ampara a las personas “cuyas creencias o religión sean incompatibles con el servicio militar” para que puedan solicitar el servicio civil alternativo. “Esto también se aplica al período de movilización”, añadía la organización en un comunicado.

Bolsas a la baja y ola de pánico

La noticia ha sido tan inesperada que incluso la Bolsa de Moscú se desplomó más de un 10% esta jornada, pese a la crisis en la que está inmersa desde que comenzó la guerra y la contundencia de medidas anteriores como las sanciones sobre sus empresas.

La ola de pánico recuerda a la vivida en los primeros días de la ofensiva sobre Ucrania. Miles de rusos abandonaron entonces el país ante el temor a que fuera cerrada la frontera y no pudieran escapar. Sin embargo, gran parte regresó más tarde ante la falsa sensación de tranquilidad y por no tener medios para vivir fuera.

Con la movilización sucede lo mismo. El portavoz del presidente ruso, Dmitri Peskov, ha advertido de que la llamada a filas no será instantánea y que los 300.000 militares que dice querer movilizar el Ministerio de Defensa podrían ser llamados en el futuro, por lo que los rusos que huyan podrían ser movilizados a su vuelta. Además, la Duma Estatal aprobó este martes una serie de enmiendas que incluyen la pena de cárcel para aquellos reservistas que no acudan a su citación.

Asimismo, el decreto fue aprobado con un punto, el séptimo, totalmente borrado del documento. Peskov no explicó su contenido y se limitó a prometer que la cifra no será mayor que la anunciada por las autoridades. Una promesa más. El pasado 5 de marzo, Putin aseguró que no recurrirían “ni a los reclutas ni a los reservistas”. “No están ni van a ser empleados en esta operación militar. Presumo que nuestro Ejército resolverá todas las tareas que se presenten”, aseguró entonces.

Vladimir Putin advierte a Occidente con ataques de destrucción masiva este 21 de septiembre de 2022.Foto: AP | Vídeo: EPV

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