MIGRACIONES

Italia permite el desembarco de 265 migrantes rescatados por el ‘Open Arms’

La operación de salvamento es de las primeras que se produce después de que el Gobierno desmantelara las leyes antinmigración de Matteo Salvini

Migrantes asistidos por el 'Open Arms' en el mar Mediterráneo, al norte de Libia, este  pasado sábado.
Migrantes asistidos por el 'Open Arms' en el mar Mediterráneo, al norte de Libia, este pasado sábado.Joan Mateu / AP

Los 265 inmigrantes rescatados recientemente por el barco español humanitario Open Arms han logrado permiso para desembarcar en el puerto siciliano de Porto Empedocle, tras cuatro días de espera a la intemperie en la cubierta de la embarcación. En medio del frío y del empeoramiento de las condiciones del mar, y tras el rechazo de las autoridades maltesas, Italia ofreció un lugar seguro para el desembarco. Algunos migrantes pasarán un periodo de cuarentena en otro buque habilitado por las autoridades italianas y otros, en un centro en tierra. El traslado del resto del pasaje al buque habilitado por las autoridades italianas para la cuarentena se realizará este martes.

El Open Arms, de la ONG homónima, el único barco humanitario operativo estos días en el Mediterráneo central, rescató el 31 de diciembre a 169 personas y el 2 de enero a otras 96. Todos habían partido de las costas libias. Entre los salvados hay al menos 63 menores, seis de muy corta edad y otros 40 que viajan no acompañados, además de una mujer embarazada de nueve meses. En las últimas horas, el buque se había acercado a las aguas de la isla de Lampedusa para guarecerse del temporal que azotaba al barco en alta mar.

Este es de los primeros desembarcos que se produce en Italia desde que se aprobó la nueva ley con la que el Gobierno pretende dejar atrás la etapa de puertos cerrados del ultraderechista Matteo Salvini, que como ministro del Interior impuso el rechazo a los rescatados por las organizaciones humanitarias y una drástica reducción del asilo y la acogida. El pasado 18 de diciembre, el Senado dio la luz verde definitiva para desmantelar las controvertidas leyes antinmigración, conocidas como Decretos Salvini, y las sustituyó por una nueva normativa que, entre otras cosas, amplía la protección internacional de los extranjeros que lleguen al país, y regula los rescates en el mar. Elimina las millonarias multas a las ONG que salven migrantes en el Mediterráneo, aunque establece sanciones de hasta 50.000 euros para las organizaciones humanitarias en determinados casos de violación de las normas sobre tráfico ilícito de migrantes por vía marítima. Y también recorta los poderes del Ministerio del Interior para actuar en solitario en materia migratoria. Desde ahora, Interior podrá vetar en supuestos precisos el ingreso en aguas territoriales de las naves de rescate solo si actúa de acuerdo con los departamentos de Defensa y Transportes, y con el beneplácito del primer ministro.

Open Arms valora esta reforma legislativa como “un paso adelante”, pero advierte: “No se ha producido un cambio de perspectiva drástico respecto al trabajo de los barcos humanitarios. Se mantiene el planteamiento que cuestiona la labor de las ONG y, a pesar de las modificaciones, los barcos de las organizaciones humanitarias son bloqueados con otros pretextos, como inspecciones administrativas”, señala una portavoz de la organización en Italia. Y añade: “Es una cuestión europea, el resto de Estados no asume su responsabilidad para establecer un sistema articulado de búsqueda, rescate y distribución de migrantes y los países costeros se encuentran solos y tratan de impedir los desembarcos”.

En los cuatro primeros días del año, atendiendo a la información del Ministerio de Interior, han llegado 165 inmigrantes a Italia a través del mar, sin contar aún a los rescatados por el Open Arms. En 2020, llegaron a Italia 34.000 migrantes, casi el triple que en el año anterior. En total, el año pasado llegaron a Europa 94.000 personas, de las que 85.000 lo hicieron por vía marítima, según los datos de la Organización Internacional para las Migraciones, y más de 3.000 murieron en las aguas del Mediterráneo. El Gobierno italiano ha pedido insistentemente este año a la Unión Europea, como ya ha hecho también en el pasado, que implemente un plan de gestión conjunto de las aguas del Mediterráneo. Con el pacto migratorio pendiente de recibir el visto bueno, el ministro de Asuntos Exteriores, Luigi Di Maio, del Movimiento 5 Estrellas, ha reclamado a la Comisión Europea que muestre valentía para aprobar “una respuesta común” a la cuestión migratoria y que deje de permanecer “inmóvil” mientras miles de personas huyen de sus países de origen y tratan de llegar a Europa.

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