ELECCIONES PRESIDENCIALES EN POLONIA

La victoria del presidente Duda refuerza la política ultraconservadora del Gobierno polaco

El mandatario obtiene el 51,03% de los votos frente al 48,97% del centroderechista Rafal Trzaskowski

En foto, Andrzej Duda, este domingo tras conocer los resultados de los sondeos. En vídeo, declaraciones de Duda, presidente de Polonia, y Trzaskowski, líder de la oposición, tras conocer los resultados de las elecciones.FOTO: KACPER PEMPEL (REUTERS) / VÍDEO: REUTERS
Varsovia (ENVIADA ESPECIAL) - 13 jul 2020 - 21:03 UTC

Polonia revalidó el domingo en las urnas el mandato de su presidente Andrzej Duda. La victoria del ultraconservador, que obtuvo el 51,03% de los apoyos, permitirá al partido en el Gobierno, Ley y Justicia (PiS), profundizar en la agenda de reformas que desde 2015 ha ido alejando al país de los postulados de la Unión Europea. Las elecciones, con los resultados más ajustados en 30 años de democracia desde la caída del comunismo, han mostrado la fortaleza de una oposición cuyo candidato, el alcalde de Varsovia Rafal Trzaskowski (48,97%), de la centroderechista Coalición Cívica (KO), logró movilizar a sus votantes en tiempo récord.

Pese a celebrarse en plena pandemia de la covid-19, que ya obligó a la cancelación de los comicios previstos en mayo y deja unos 38.200 contagios y 1.576 muertos en el país, la participación alcanzó el 68,18%, la más alta en unas presidenciales desde la victoria de Aleksander Kwasniewski frente a Lech Walesa en 1995 (68,2%). La cita era fundamental porque la elección de un mandatario de signo político diferente al PiS, con capacidad de veto legislativo, hubiera echado freno a las reformas emprendidas por el Ejecutivo, criticadas dentro y fuera del país por poner en peligro el Estado de derecho. En este tiempo, la Unión Europea ha abierto varios expedientes a Polonia a cuenta de las nuevas leyes sobre el sistema de justicia, que considera, socavan la separación de poderes, y en diciembre de 2017 activó el artículo 7 del tratado europeo, un mecanismo que en la práctica serviría para arrebatarle el derecho a voto en el Consejo. La deriva autoritaria del Gobierno ha acercado al país a la Hungría del ultraderechista Viktor Orbán, que este lunes felicitó a Duda por el resultado.

“El PiS tiene vía libre para seguir tomando medidas que fortalezcan su poder. Pueden comenzar cercando el control sobre el sistema judicial y luego dirigirse al mercado mediático tratando de limitar la influencia del capital extranjero en él”, afirma Filip Pazderski, analista del Instituto de Asuntos Públicos de Varsovia. “Con la victoria de Duda, la posición dura hacia la UE seguirá igual, lo que no servirá para fortalecer el papel negociador del país en la Unión y a su vez debilitará la postura de toda la región de Visegrado [Polonia, Hungría, Eslovaquia y Chequia]”.

“El domingo ganó la visión de la política euroescéptica y separatista, la que construye sueños de poder más allá de la ley”, comenta, por su parte, Malgorzata Kaczorowska, doctora en Ciencia Política de la Universidad de Varsovia. “La victoria de Andrzej Duda significa continuidad y tranquilidad en la política del PiS hasta las próximas elecciones parlamentarias”, añade.

El mapa de los resultados electorales dibuja una Polonia partida en dos. El oeste, partidario de Trzaskowski y su cercanía a Bruselas, más tolerante con los derechos de las minorías y a favor de otra política en materia energética o económica. El este, devoto del PiS, muy católico y tradicional —la campaña del presidente ha apelado a la homofobia e incluso al antisemitismo—, aplaude las medidas de subsidio a familias y a pensionistas. “La conclusión principal de este proceso es que la sociedad está dividida por la mitad”, señala Dorota Heidrich, directora adjunta del Instituto de Relaciones Internacionales de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad de Varsovia. “Duda gana tras una campaña brutal y haciendo uso de todas las instituciones estatales, pero solo por un margen pequeño. La televisión pública estaba allí para él, el Gobierno también”, indica. Teniendo en cuenta todo eso, los resultados de Trzaskowski “no pueden ser considerados una derrota”, afirma Pazderski.

La entrada del alcalde de Varsovia en la carrera electoral a tan solo un mes de la primera vuelta supuso un revulsivo para los intereses de KO. El apoyo a su predecesora, Malgorzata Kidawa-Blonska, había caído en las encuestas hasta niveles cercanos al 4%. “En poco tiempo, Trzaskowski ha escalado una montaña hasta conseguir casi 20 puntos más que en la primera vuelta, movilizando al electorado de izquierdas y de derechas”, opina Aleks Szczerbiak, profesor de Política en la Universidad de Sussex.

“Plataforma Cívica [el partido que lidera la coalición opositora y que gobernó Polonia de 2007 a 2015] tiene que pensar en cómo atraer a los votantes de las pequeñas ciudades y del campo, donde todavía domina Ley y la Justicia, pero es un buen pronóstico que su candidato haya captado a un gran número de jóvenes”, indica Pazderski. Ahí reside, en su opinión, uno de los principales retos del PiS: “Casi la mitad de quienes apoyaron a Duda en las urnas tenía más de 50 años”.

Ninguno de los expertos consultados opina que el presidente vaya a cambiar su política en este mandato. “No va a ir contra el Gobierno, pero podría tratar de ser una figura más independiente. Ha ganado en unas elecciones con casi el 70% de participación, lo que significa que mucha gente lo apoya”, señala Szczerbiak. Sin embargo, en su discurso del domingo por la noche, nada más conocerse los resultados de las encuestas a pie de urna, el dirigente agradeció su apoyo incondicional a Jaroslaw Kaczynski, el ex primer ministro y líder del PiS, considerado el político con más poder en Polonia. “Es innegable que él será el autor de toda política implementada en el país, también por su presidente”, concluye Kaczorowska.



Más información

Lo más visto en...

Top 50