El Senado de Estados Unidos no logra anular el veto de Trump sobre Irán

Sigue así paralizada una resolución del Congreso que buscaba limitar el poder presidencial para atacar a la república islámica

Trump, junto a su mujer, Melania, este jueves en la Casa Blanca en Washington.
Trump, junto a su mujer, Melania, este jueves en la Casa Blanca en Washington.Alex Brandon / AP

Tras el veto el miércoles de Donald Trump a la resolución del Congreso que limitaba su capacidad de emplear la fuerza militar en Irán sin la aprobación del Capitolio, el presidente de Estados Unidos se ha apuntado este jueves una importante victoria servida en bandeja por el Senado -de mayoría republicana- que no logró frenar ese veto. El resultado de la votación del Senado fue de 49 votos en contra y 44 a favor de la resolución, por lo que se quedó muy lejos de los dos tercios necesarios para anular el veto presidencial. La iniciativa fue promovida por los demócratas y perseguía reducir las tensiones políticas y militares entre Irán y EE UU. La resolución fallida reclamaba al mandatario no movilizar “a las Fuerzas Armadas norteamericanas para participar en hostilidades en o contra Irán". Ante ese resultado, el veto de Trump se mantiene en pie por lo que el mandatario podría ordenar a discreción hostilidades contra el régimen de los ayatolás.

La ley de poderes de guerra norteamericana establece protocolos muy claros para desplegar a los militares en el extranjero e igualmente indica que las decisiones deben de estar antecedidas por una declaración de guerra o un ataque contra el país, alguno de sus territorios, o sus fuerzas armadas.

La Cámara de Representantes y el Senado aprobaban en los pasados meses de enero y febrero una resolución que limitaba la capacidad de emplear la fuerza militar en Irán por parte del presidente sin la aprobación expresa del Congreso. El movimiento legislativo se produjo tras el bombardeo que mató al general iraní Qasem Soleimani. Trump calificó entonces la iniciativa de “insultante” y “parte de una estrategia” de los demócratas para ganar las elecciones presidenciales.

Soleimani, comandante de la fuerza de élite Al Quds de la Guardia Revolucionaria iraní, unidad a cargo de las operaciones en el exterior, moría el pasado 3 de enero en un ataque con drones en el aeropuerto de Bagdad, la capital iraquí, llevado a cabo por el Ejército estadounidense siguiendo órdenes del presidente Donald Trump. La muerte de quien fuera el arquitecto de la inteligencia y la fuerza militar iraní durante las últimas dos décadas supuso un durísimo golpe a Teherán, que prometió venganza, y disparó dramáticamente la tensión en la región. Irán respondió días después al asesinato de Soleimani con un ataque con misiles a dos bases militares de EEUU en Irak.

La decisión en el Capitolio, sobre todo la aprobada en febrero el Senado de mayoría republicana, supuso una dura reprimenda a Donald Trump por la ejecución del poderoso general Soleimani sin consultar al Congreso, sentando un peligroso precedente que supondría no contar con el Legislativo en decisiones que pueden conducir a una guerra.

En el Senado, el líder de la mayoría republicana, Mitch McConnell, explicaba el apoyo dado al presidente declarando que se debía de mantener “la medida de disuasión que restablecimos con el golpe decisivo contra Soleimani". “Eso comienza hoy con la defensa del veto legítimo del presidente a una resolución equivocada de los poderes de guerra”, finalizó McConnell.

Por su parte, el senador demócrata Tim Kaine dijo que Trump tiene un “malentendido fundamental” respecto al mandato del Congreso en materia de guerra. “El Congreso no está obligado a seguir el juego al presidente”, declaró Kaine. Como legisladores, el senador dijo que tenían “propias responsabilidades independientes que juramos hacer cumplir”.

Hasta el momento, Trump ha vetado dos veces restricciones del Congreso sobre sus iniciativas militares. La anterior fue el bloqueo a una resolución para poner fin al apoyo de Estados Unidos a la ofensiva de Arabia Saudí en Yemen.

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