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Investigan los viajes a Turquía y los Balcanes del autor de la masacre de Nueva Zelanda

Brenton Tarrant estaba obsesionado con las luchas contra los otomanos en los Balcanes. Erdogan muestra en mítines el vídeo de la matanza grabado por el ultraderechista

El vicepresidente turco, Fuat Oktay, y el ministro de Exteriores, Mevlut Çavusoglu, rezan este lunes cerca de la mezquita Al Noor, una de las atacadas en el atentado del pasado viernes. En vídeo, reconocimientos a las víctimas del atentado.

Las autoridades de Ankara investigan los viajes del ultraderechista Brenton Tarrant, autor de la masacre de musulmanes en Christchurch (Nueva Zelanda), a Turquía dos veces durante 2016, incluida una estancia de más de un mes, así como las amenazas vertidas contra el país euroasiático y su presidente, Recep Tayyip Erdogan. “Nuestra evaluación inicial es que el autor del atroz ataque terrorista de Christchurch viajó a Turquía en varias ocasiones y estuvo un largo periodo de tiempo en nuestro país. Estamos investigando los movimientos del sospechoso y sus contactos en el país”, ha explicado una fuente del Gobierno.

Tarrant, un supremacista blanco de nacionalidad australiana, estaba obsesionado con las batallas entre Estados cristianos y musulmanes del pasado. De manera similar a la utilización propagandística de la historia medieval que hacen Al Qaeda o el ISIS invocando, por ejemplo, Al Andalus en sus discursos, el asesino de Christchurch estaba imbuido de una visión simplista de la historia de los Balcanes y las campañas militares del imperio Otomano. Ese es el patrón que revelan, no sólo su manifiesto y los mensajes inscritos en el arma automática utilizada para cometer la matanza, sino también sus viajes por Europa.

Al periplo por España, Portugal y Francia que hizo en 2017 hay que sumar dos viajes a los Balcanes. En el primero, en 2016, recaló en Turquía, Bulgaria y Grecia. Entre finales de ese año y principios del siguiente, viajó en autobús por Bosnia, Montenegro, Croacia y Serbia (la banda sonora del vídeo de la masacre utiliza canciones ultranacionalistas serbias de la guerra de los noventa), alojándose en hostales. En 2018 volvió a Bulgaria, donde alquiló un coche para visitar una docena de escenarios de antiguas batallas contra los otomanos y posteriormente desplazarse a Hungría, según dijo el fiscal búlgaro Sotir Tsatsarov, que ha iniciado una investigación sobre ello. La ministra de Exteriores de Bulgaria, Ekaterina Zakharieva, aseguró que Tarrant “tenía un conocimiento muy amplio de la historia de los Balcanes”.

En 2016, una de sus principales etapas fue Turquía. “Vino a Estambul durante tres días en una ocasión y durante 40 la segunda vez. ¿Cuáles son sus conexiones? Lo averiguaremos”, ha prometido el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, en un discurso a sus seguidores. De acuerdo con fuentes oficiales citadas por TRT, Tarrant estuvo en Estambul entre el 17 y el 20 de marzo de 2016 y nuevamente entre el 13 de septiembre y el 25 de octubre. Esta cadena de televisión pública ha mostrado imágenes del ultraderechista captadas por las cámaras de un aeropuerto de Estambul.

Precisamente la investigación se centra en reconstruir los pasos de Tarrant en Estambul gracias al extenso sistema de cámaras de vigilancia de Turquía, empezando por la zona turística de Sultanahmet, ya que en su manifiesto se cita el museo de Santa Sofía. También se examinan los datos de sus comunicaciones y sus estancias en hoteles, según el diario Hürriyet.

En el manifiesto que publicó antes de iniciar la masacre en dos mezquitas, Tarrant amenaza a varios líderes europeos, entre ellos al presidente Erdogan, y advierte de que “matará” a los turcos que vivan al oeste del estrecho del Bósforo. “Llegaremos a Constantinopla y destruiremos cada mezquita y cada minarete”, afirma. También asegura querer destruir los alminares construidos en la basílica de Santa Sofía, cuando fue convertida en mezquita en el siglo XV. En 1935 fue, sin embargo, desacralizada y transformada en museo por orden de Mustafa Kemal Atatürk.

Entre los heridos del atentado de Christchurch hay al menos tres ciudadanos turcos. Una delegación del Gobierno de Ankara se desplazó a Nueva Zelanda para ofrecer sus condolencias y participar este lunes en el homenaje a las víctimas. El vicepresidente turco, Fuat Oktay, pidió allí responsabilidad a los líderes mundiales para que dejen de usar “un lenguaje provocativo” ya que el terrorismo no conoce “religión, raza o geografía”.

Más polémico ha sido el uso hecho de los atentados por el presidente Erdogan, quien en varios actos electorales -Turquía renueva sus Ayuntamientos el próximo 31 de marzo- mostró a sus seguidores el vídeo de la matanza grabado por Tarrant, si bien los organizadores pixelaron las imágenes. “Todos los musulmanes, nuestros país, nuestra nación y yo mismo somos objetivo [del ataque de Christchurch]”, dijo el mandatario turco en el mitin. Algo a lo que la oposición ha reaccionado enfurecida. “Estas imágenes fueron grabadas por el terrorista con fines propagandísticos. Y el presidente de Turquía contribuye a ello mostrándolas. ¿De verdad vale la pena hacerlo por ganar tres o cuatro votos?”, denunció el portavoz del partido socialdemócrata CHP, Faiz Öztrak.

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