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Los zapatazos de un eurodiputado de la Liga a unos papeles del comisario Moscovici

El ministro del Interior, Matteo Salvini, afirma que “Bruselas no está atacando a un Gobierno, sino a un pueblo”

Moscovici, durante la rueda de prensa de este martes en Estrasburgo.

Al término de la conferencia de prensa del comisario europeo para Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, y el vicepresidente Valdis Dombrovskis en Estrasburgo, Angelo Ciocca, un eurodiputado de la Liga, se sacó el zapato este martes y pisoteó varias veces los papeles que acababan de leer para rechazar el presupuesto italiano. Luego lo tuiteó y les llamó “euroimbéciles”. "¿He hecho bien?", preguntó a sus seguidores. Nadie en el Gobierno italiano le reprendió. En parte, porque, en modo menos burdo, es lo que piensan muchos en el Ejecutivo.

El rechazo de la Comisión Europea se daba por descontado. El lunes por la noche, los dos vicepresidentes de Italia (Luigi Di Maio y Matteo Salvini) y el primer ministro, Giuseppe Conte, se citaron para cenar a solas en un restaurante de Roma. La estrategia, después de unos días agitados entre ambas formaciones, pasa por no mostrar fisuras en esta cuestión. Y Conte, que en esos momentos se encontraba en Moscú para verse con Vladimir Putin, confirmó que no hay un plan b. Los presupuestos no se tocarán y el techo del déficit, situado en el 2,4%, se mantendrá. Salvini apuntaló también la idea y encendió el fuego que mejor arde en el motor electoral de la Liga. “Bruselas no ataca a un Gobierno, sino a un pueblo. Estas son cosas que irritan a los italianos, y luego se quejan de que la Unión Europea está en su mínimo de popularidad”, lanzó.

Bruselas contra el pueblo italiano, ese es el esquema discursivo que maneja el ejecutivo populista de la Liga y M5S para defender su posición ante las sacudidas que llegarán los próximos días de los mercados. A poco más de medio año para unas elecciones europeas cruciales, Italia jugará la baza del malestar ciudadano contra la UE y del peso en la economía europea del país transalpino. “No somos Grecia, las mismas amenazas no surtirán un efecto parecido”, señalan fuentes del partido de Salvini.

El M5S, a rebufo de la Liga en esta cuestión, también preparó las antorchas contra el enemigo. “Es el primer presupuesto italiano que no gusta a la UE. Normal, es el primero que se ha escrito en Roma y no en Bruselas. Sabemos que estamos recorriendo el camino correcto”, señaló Di Maio en Facebook. Los mercados, en cambio, volvieron a mostrar al Ejecutivo la dirección contraria. Después del rechazo, la prima de riesgo volvió a encaramarse hasta los 316 puntos y la Bolsa cerró en rojo.

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