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Un tiroteo contra un equipo de seguridad de la ONU obliga a posponer la misión de los inspectores en Duma

El equipo de investigación de armas químicas permanece en Damasco sin poder iniciar su tarea sobre el terreno

Un hombre cerca del lugar donde se perpetró el supuesto ataque químico, en Duma, el lunes.
Un hombre cerca del lugar donde se perpetró el supuesto ataque químico, en Duma, el lunes. AP

La investigación del ataque con gases tóxicos denunciado el pasado día 7 en Duma, en la periferia de Damasco, se está viendo comprometida. El equipo de inspectores de la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ) se halla desplegado en la capital siria desde el pasado fin de semana, sin poder acceder a la antigua plaza fuerte de la oposición al régimen del presidente Bachar el Asad. Tras varios días de informaciones contradictorias sobre el inicio de las indagaciones, el director general de la OPAQ, Ahmet Üzümcü, ha confirmado este miércoles que la misión ha quedado pospuesta. Un equipo de seguridad de Naciones Unidas que acompaña a los inspectores de armas químicas fue recibido a tiros y con protestas el martes en Duma en una visita previa de reconocimiento al lugar de los hechos.

El aplazamiento indefinido de la misión de los inspectores fue anunciado por Üzümcü tras una reunión a puerta cerrada celebrada en la sede de la organización en La Haya. En un comunicado oficial de la OPAQ suscrito por su director general, se precisa que el equipo del Departamento de Seguridad de Naciones Unidas fue recibido por manifestantes aparentemente hostiles en el primer punto de su visita, y por disparos de armas cortas y una explosión, en el segundo. El grupo de seguridad de la ONU no sufrió daños y pudo regresar a Damasco.

"No sabemos aún cuándo podrá el equipo de inspectores desplegarse en Duma", reconoce Üzümcü en el comunicado, "pero solo tomaré en consideración una decisión tras la aprobación del equipo de seguridad de la ONU, y cuando se tenga garantizado acceso ilimitado a los lugares indicados". Transcurridos 11 días desde el ataque denunciado, los expertos corren el riesgo de no poder obtener pruebas consistentes. Las normas de la OPAQ prescriben que las muestras disponibles sobre el terreno deben intentar recogerse en un plazo máximo de entre 24 y 48 horas después de un ataque.

La organización de voluntarios de emergencia Cascos Blancos, que denunció el ataque químico en Guta Oriental, asegura que ha marcado en un mapa los lugares donde se registraron víctimas por inhalación de gas venenoso —supuestamente gas cloro o el agente nervioso gas sarín— para hacérselo llegar a los inspectores de la OPAQ, según informó a Reuters desde Turquía Raed Saleh, uno de sus responsables.

Los inspectores llegaron a Damasco procedentes de Beirut para investigar el supuesto ataque con armas prohibidas que acabó con la vida de decenas de personas —entre 40 y 70, según las versiones—en Duma, que se encontraba aún bajo control de las milicias rebeldes de Jaish al Islam. La denuncia difundida por grupos de rescate vinculados a la oposición motivó un bombardeo de represalia conjunto de EE UU, Francia y Reino Unido  contra objetivos del régimen sirio el sábado pasado.

Rusia y Siria, que controlan desde el pasado fin de semana la ciudad de Duma tras la rendición pactada de las fuerzas insurrectas, impidieron que el personal de la OPAQ pudiera iniciar su visita el lunes alegando razones de seguridad. A pesar de que los medios de comunicación estatales de Damasco informaron el martes de que la misión de los inspectores ya había comenzado, el embajador sirio ante Naciones Unidas, Bachar Yaafari, comunicó al Consejo de Seguridad que solo había accedido a Duma un equipo de seguridad de la ONU en tareas de reconocimiento.

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