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El polémico castigo de un padre a su hijo por hacer ‘bullying’

Un hombre de Virginia hace que su hijo vaya corriendo al colegio tras ser expulsado de la ruta. Su reprimenda recibe aplausos y acusaciones de maltrato infantil

Un fotograma del vídeo de Bryan Thornhill.

Bryan Thornhill, que se describe en sus redes sociales como "un padre, un marido y un dueño de un negocio pero, sobre todo, un hombre temeroso de Dios que no es perfecto", descubrió que su hijo Hayden, de 10 años, hacía bullying a sus compañeros de la ruta escolar cuando fue expulsado del autobús por este motivo durante tres días.

Para darle una lección, decidió que el niño fuera corriendo al colegio bajo la lluvia, mientras él lo seguía con el coche y lo transmitía y lo contaba en directo en Facebook"Hola a todos, escuchen al padre de 2018. Han expulsado a mi hijo del autobús escolar durante tres días por ser un pequeño matón. No voy a tolerarlo, no lo soporto. Ahora tiene que ir corriendo a la escuela y estamos a casi dos kilómetros de distancia, así que durante toda la semana tendrá la experiencia de ir corriendo. La buena noticia es que tiene un ritmo muy bueno. Solo quería enseñároslo y hacer que os riáis un poco", se escucha decir a Bryan, de Roanoke (Virginia, EE UU), en la grabación.

"Eduquen a sus hijos. No sean amigos, sean padres. Eso es lo que necesitan los niños hoy en día", opina el hombre, que considera su idea "un modo saludable de castigo", ya que supone hacer ejercicio. Para Thornhill, es "educación infantil simple y de la vieja escuela" y se basa en el principio de que cuando tus hijos "hacen algo (incorrecto) tienen que pagar el precio". 

El vídeo, del 1 de marzo, acumula más de 1.600.000 reproducciones en cinco días y ha sido muy compartido —38.220 veces— y comentado en redes —11,5 millones de comentarios—, además de haber sido recogido por tabloides británicos como el Daily Mail y por medios estadounidenses como Fox News. Thornhill ha publicado un vídeo por cada día de castigo y, ante el revuelo causado por sus métodos, ha tratado de explicar sus motivos.

El hombre, que confiesa que pensó que "sería una pequeña cosa entre mis amigos", dice que el "98% de las personas lo ama y apoya" y asegura haber recibido decenas de mensajes de padres en los que le piden "consejo sobre castigos creativos" y que se muestran preocupados por conseguir que sus hijos sean personas respetuosas y correctas. A su juicio, la sociedad es demasiado permisiva con los niños y hay que "enseñarles lo que está bien o mal". 

"Los niños solo tienen una infancia y debemos ser sus padres durante ese tiempo. Después, nos hacemos amigos. Amo a mis hijos más que a nada. Ellos son mi verdadero mundo y mi objetivo es que se pongan de pie sobre mi ataúd, miren hacia abajo y digan 'gracias papá, hiciste tu trabajo y nos criaste fuertes y correctos'. Que Dios bendiga a todos y ame a todos", sentencia en uno de sus post, en el que cuenta que proviene de una familia desfavorecida y que decidió esforzarse y luchar por tener una vida diferente a la de sus padres.

"No hay que pegar a los niños, pero de vez en cuando hay que apretarles las tuercas", opina Thornhill, que se defiende de las críticas asegurando que "no está matando a nadie". En la última grabación, su otra hija y él mismo van también corriendo al cole. "Se volvió un asunto divertido", comenta el padre, que asegura que el castigo ha funcionado y el comportamiento del niño ha mejorado. "Esta semana no se ha metido en líos, mientras que la semana pasada estaba totalmente fuera de sí. A esto se le llama criar a los hijos. Enséñales, sé su padre", declara el hombre, que considera que su niño "ha aprendido una lección valiosa".

En los comentarios, muchas personas aplauden el modo en el que ha manejado la situación y le felicitan por la "excelente crianza de los hijos". "Así se hace", escribió un usuario en Facebook. "¡Buen trabajo, papá! Si tuviéramos más padres criando así a sus hijos, este mundo sería un lugar mucho mejor", le jaleó otro.

Sin embargo, muchos otros se han mostrado en desacuerdo no solo con este castigo, sino con la idea de castigar en general. Lo acusan de abuso infantil y describen al padre como "el verdadero abusador". También le afean que lo haga público. "El hecho de grabarlo y de mostrarlo al mundo es tan innecesario. ¿Alguna vez pensaste que tal vez hay una razón por la que está siendo un matón? Tal vez sea por algo le está pasando a él", le espetó otra persona. "Estoy seguro de que alguien se desmayará: 'Oh abuso infantil, un niño corriendo", se ha reído de los que le censuran.

Thornhill, partidario de las armas de fuego, sostiene que su modo de educar también es una forma efectiva de "control de armas" porque enseña a los niños a comportarse y sugiere que los alumnos que irrumpen armados en sus colegios e institutos y matan a sus compañeros a menudo son producto de padres que no los habían disciplinado lo suficiente. También ha invitado a otros padres a mandar a sus hijos "gratis" al "campo de entrenamiento de Bryan".

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