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Nueva York declara el estado de emergencia ante la llegada de la “bomba ciclón” invernal

El temporal de frío extremo y fuertes rachas de viento deja nevadas copiosas y complica las comunicaciones en el noreste de EE UU

Tres hombres empujan un coche en Nueva Jersey este jueves.

Nieve, frío, hielo y rachas de viento huracanado envuelven la costa Este de Estados Unidos. Calificada por los meteorólogos como una "bomba ciclón" invernal por la prevista bajada abrupta de la presión atmosférica, la tormenta Grayson dejó el miércoles escenas poco acostumbradas de nevadas en el casi siempre cálido sur del país –hasta en la zona norte de Florida– y este jueves ha seguido subiendo azotando las principales regiones del noreste. Las proyecciones apuntan a que lo más duro del fenómeno llegará entre este viernes y el sábado. El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, declaró este jueves el estado de emergencia en varias zonas del estado, incluida la megalópolis. Los dos aeropuertos principales de la zona, JFK y La Guardia, permanecen cerrados.

"No es una tormenta de nieve normal", avisó Cuomo, contundente. "Es una tormenta de nieve con vientos de gran velocidad que crean una situación grave". En Long Island (Estado de Nueva York) ha habido rachas de 100 kilómetros por hora. En la isla de Nantucket (Estado de Massachusetts) los vientos han superado los 125 kilómetros por hora. En Manhattan la acumulación de nieve ha sobrepasado los 20 centímetros. En Boston la tormenta ha causado inundaciones por la subida del nivel del agua en la bahía de Massachusetts. Todas las carreteras de la región son un peligro.

La situación se deterioró con rapidez a partir de la mañana del jueves y este viernes se recrudecerá aún más. La tormenta, con una potencia de viento comparable a la de un ciclón, amenaza con dejar hasta 30 centímetros de nieve en algunas partes de Nueva York, Nueva Jersey y la región de Nueva Inglaterra, zona en la que se espera que se den las condiciones más extremas en las próximas horas, cuando se producirá un descenso mayor de las temperaturas por la bajada desde el norte de una corriente polar ártica que unida a la ventisca hará que la sensación térmica pueda marcar mínimos históricos, desplomándose más allá de los 20 grados bajo cero.

Los colegios públicos han cerrado en Boston, Nueva York, Filadelfia y Washington. Y la compañía de ferrocarril Amtrak se ha visto obligada a modificar el servicio en ese corredor, el más congestionado del país. La aerolíneas han cancelado más de 4.000 mil vuelos desde la madrugada del jueves.

Los museos en la ciudad de Nueva York aprovecharon el mal tiempo para atraer visitantes. “Estamos abiertos”, anunció este jueves en las redes sociales la New York Historical Society, “desafía la nevada y explora nuestra fascinante exhibición”. El cuartel general de las Naciones Unidas también abrió las puertas al público y a los funcionarios, pese a las dificultades para desplazarse por Nueva York.

Las autoridades de todos los estados del noreste han pedido que se evite coger el coche. “Solo si es absolutamente necesario”, ha dicho el gobernador de Connecticut, Dan Malloy. El gobernador Chris Christie ha declarado el estado de emergencia en la zona costera de Nueva Jersey y en Atlantic City. El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, ha insistido en la necesidad de que los vecinos sigan las indicaciones de las autoridades para no entorpecer las labores de los 2.200 equipos desplegados para limpiar las principales arterias de la ciudad.

El frente frío empezó a tomar cuerpo el miércoles al sureste de la costa atlántica estadounidense, dejando una estampa blanca insólita en las calles de Charleston, en Carolina del Sur, y en el norte de Florida –su capital, Tallahassee, no veía nieve desde hace dos décadas–. Las autoridades de Georgia también declararon el estado de emergencia en los condados que dan al mar. En Miami, al sur de Florida, donde solo cuajó la nieve una vez desde que hay registros, en 1979, las temperaturas han descendido a niveles poco frecuentes y bajarán de los diez grados en la madrugada del viernes. Una temperatura aceptable en regiones más frías pero que en la capital del sol lleva a los ciudadanos a protegerse con abrigos y capas de ropa como si estuviesen en un escenario invernal. Medios del sur de Florida han informado de que se ha visto iguanas caer de los árboles, paralizadas por el frío.

El fin de semana se espera que las temperaturas bajen en las zonas más al norte de New Hampshire hasta 35 grados bajo cero. El ciclón invernal prolonga una cadena de días de frío extremo que comenzó el día de Navidad en la costa Este. La última semana del 2017 fue la más fría registrada en la historia en Nueva York, que no sube por encima de los cero grados centígrados desde el 25 de diciembre. Desde hace ocho días hasta hoy, que subió a -2, la temperatura máxima en Boston no superaba los seis grados bajo cero, una racha sin comparación desde hace un siglo.

Al menos 12 personas han fallecido esta semana en Estados Unidos por causas relacionadas con las bajas temperaturas, según France Press.