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La isla de Man, adiós y hola al paraíso fiscal de los portugueses

Más de 4.000 millones de euros procedentes de Portugal se refugian en aquel territorio del Reino Unido

Castillo en la isla de Man.

Aparte de un castillo, un trenecito y el gusto por matarse en una moto, el mayor interés de la isla de Man son las sociedades que se registran allí para no pagar impuestos. Basta una tarifa anual por la licencia y el resto es un viva la virgen. Ni siquiera se necesita presentar cuentas anuales ni, menos aún, auditarlas.

La isla de Man es un refugio para los ricos del mundo y sus sociedades, un paraíso fiscal, aunque tal categoría se da y se quita en función de los cambiantes criterios de los países y sus gobiernos. Hasta 2011, Chipre y Luxemburgo, aunque miembros de la Unión Europea, eran considerados por Portugal paraísos fiscales; y el pasado año fue la isla de Man, junto a Uruguay y Jersey, los territorios que abandonaron esa lista negra.

A cambio, esos tres territorios se comprometían a ofrecer al Gobierno luso información sobre las sociedades que residentes portugueses tenían allí. A la espera de que se clasifique el material de la isla de Jersey (Uruguay lo enviará en 2018), ya se ha podido saber que en la isla de Man residen 1.172 cuentas de residentes en Portugal y que tienen unos 4.000 millones de euros, que son más de dos puntos del PIB del país. Puede parecer poco si Man fuera el único paraíso fiscal que existiera en el mundo, pero los ricos portugueses y de otros lados tienen muchos donde elegir. De hecho, la Unión Europea examina 50 jurisdicciones —llamarlos territorios sería en algunos casos una exageración— para elaborar su lista negra de paraísos.

La isla de Man es seria candidata a volver a ella “por no respetar los patrones internacionales y europeos en temas fiscales”, según la UE. La información que da vale de poco; cuando informa hace tiempo que el dinero saltó para otro lado, aún más opaco, desconociéndose por quién y por cuánto.

Así que el Parlamento portugués, contra el criterio del Gobierno, aprobó la pasada semana que la isla de Man, Jersey y Uruguay vuelvan a la lista negra portuguesa de los paraísos fiscales. La iniciativa no ha sido, como suele suceder, de la izquierda, sino del partido más derechista, el CDS. Salió adelante gracias al apoyo de los socialdemócratas del PSD y la abstención del Bloco de Esquerda. En esta ocasión, el Partido Socialista y el Comunista estaban de acuerdo en que la isla de Man no regresara al reino oscuro de los paraísos fiscales.

El ministerio de Finanzas estima que esa decisión va a facilitar el fraude y la evasión porque impide el intercambio de informaciones. Los tres territorios, aunque parezca mentira, son miembros del Fórum Global sobre Transparencia e Intercambio de Informaciones a efectos Fiscales, aunque para la OCDE solo Jersey y Uruguay “han cumplido ampliamente”. En cualquier caso, el Brexit va a aclarar esa especie de limbo fiscal en que han vivido territorios como la isla de Man, Gibraltar y las islas del canal de la Mancha.

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