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Los ministros de EE UU, México y Canadá no asistirán a la quinta ronda de negociación del TLC

Los tres países vuelven a sentarse a la mesa esta semana para tratar de desencallar la actualización del mayor pacto comercial del planeta

Luis Videgaray e Ildefonso Guajardo conversan con sus homólogos canadienses, Chrystia Freeland y Francois-Phillipe Champagne.
Luis Videgaray e Ildefonso Guajardo conversan con sus homólogos canadienses, Chrystia Freeland y Francois-Phillipe Champagne. REUTERS

La quinta ronda de conversaciones para la actualización del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC) no tendrá representación política de alto nivel. La canciller canadiense, Chrystia Freeland; el representante comercial de Estados Unidos, Robert Lighthizer, y el secretario de Economía de México, Ildefonso Guajardo, han comunicado en una nota conjunta que no asistirán a las reuniones que empezarán este viernes. Es la primera vez que no acuden a las conversaciones desde que arrancó la negociación y, en su lugar, el encuentro será capitaneado por los jefes negociadores de los tres países.

Formalmente, las conversaciones para la modernización del mayor pacto comercial del planeta comenzarán el viernes. Sin embargo, algunas mesas de diálogo entre los técnicos de Estados Unidos, México y Canadá han echado a andar este miércoles en la capital mexicana con encuentros sobre los sectores textil, de servicios y de propiedad intelectual. Y lo hacen en un clima enrarecido tras las polémicas propuestas lanzadas por Washington en su último encuentro.

La explicación ofrecida por los tres máximos responsables políticos de la negociación es que no asistirán "para que los negociadores puedan continuar avanzando en los capítulos clave avanzados" en la última ronda, celebrada en EE UU, pero el mensaje que se envía con esta decisión es muy negativo: supone que Freeland, Lighthizer y Guajardo no volverán a verse las caras hasta el año que viene en un momento en el que la iniciativa política es más necesaria que nunca para desencallar el acuerdo.

México ha deslizado que presentará, en los próximos días, contrapropuestas a las tres exigencias estadounidenses que han roto la baraja: incrementar el contenido regional mínimo que deben los coches ensamblados, fijar un porcentaje más alto para los componentes estadounidenses y establecer una cláusula de extinción del pacto comercial si pasados cinco años los tres países no acuerdan prorrogarlo. En este último punto México, según ha adelantado este miércoles el propio Guajardo, propondrá sustituir la sentencia a muerte del tratado cada lustro por una evaluación formal en la que participarán los tres países.

Un funcionario mexicano cercano a las conversaciones negó, a Reuters, que el hecho de que los ministros no asistieran fuese motivo de preocupación y subrayó que las tres partes mantendrán el tradicional balance de las negociaciones al final de la ronda, tal como estaba previsto y como ha sucedido en todos los encuentros celebrados hasta la fecha.

El peso, en mínimos de ocho meses

La divisa mexicana sufre ante la creciente incertidumbre que sobrevuela sobre la negociación. El peso ha caído este miércoles a mínimos de ocho meses por el temor de que la quinta ronda —el último encuentro formal entre los tres países en lo que resta de 2017— cierre sin avances. A las dudas sobre el pacto comercial norteamericano se sumó la debilidad de los resultados presentados por muchas cotizadas del país norteamericano, un factor que los inversores asocian con la reducción del vigor económico en el tramo final del año.