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Colombia pide elecciones generales con observación internacional en Venezuela

Maduro acusa a Facebook e Instagram de vetarlo y les amenaza con una "sorpresita"

Nicolás Maduro, este martes en Caracas.
Nicolás Maduro, este martes en Caracas. AP

Las elecciones regionales celebradas el domingo en Venezuela, cuyos resultados oficiales atribuyen la victoria a candidatos chavistas en 17 de los 23 Estados, han abierto un nuevo escenario de crisis. El panorama está marcado por una profunda fractura con la oposición, por las denuncias de fraude, por el endurecimiento del proyecto bolivariano y por el aumento de la tensión entre el régimen de Nicolás Maduro y buena parte de la comunidad internacional. En medio de este clima de grave crisis institucional, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, pidió este martes la convocatoria de elecciones generales supervisadas por observadores independientes.

“Ante [el] no reconocimiento de resultados electorales en Venezuela la solución es: elecciones generales, veedores extranjeros y CNE independiente”, escribió Santos en su cuenta de Twitter, haciendo referencia al Consejo Nacional Electoral (CNE), el órgano garante de los comicios, que de facto está controlado por el oficialismo. Este último proceso electoral tuvo el acompañamiento de un organismo llamado Consejo de Expertos Electorales en Latinoamérica (CEELA), cuyo presidente, el ecuatoriano Nicanor Moscoso, manifestó públicamente su apoyo a la votación de la Asamblea Nacional Constituyente del pasado 30 de julio. Pero la elección de gobernadores no ha contado con el escrutinio de una observación internacional reconocida por todos, lo que ha llevado a las fuerzas agrupadas en la Mesa de Unidad Democrática (MUD) a impugnar el resultado.

Las palabras de Santos son relevantes porque las pronuncia el mandatario del país vecino, que comparte más de 2.000 kilómetros de frontera con Venezuela y que ofreció asilo a la exfiscal huida, Luisa Ortega Díaz. Porque dan fe de su abierto rechazo, ya demostrado el pasado verano, a los planes más recientes del Gobierno de Maduro. Y porque refleja la opinión de quienes ya no depositan su confianza en los intentos de diálogo y mediación. La única forma de zanjar el enfrentamiento y salir de la crisis sería, según esta tesis, la celebración de elecciones presidenciales. Esta demanda coincide con la petición central de la oposición venezolana, que además exige la liberación de todos los presos políticos.

El chavismo contempla convocar las presidenciales dentro de un año, a finales de 2018. No obstante, tan importantes como los tiempos serían las condiciones de esos comicios y la supervisión independiente del voto. El Departamento de Estado de Estados Unidos y el secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, han rechazado los datos de las regionales del pasado domingo y la Unión Europea, que prepara sanciones contra el régimen de Maduro, ha pedido transparencia al Gobierno venezolano y al CNE.

Amenaza a Facebook

Sin embargo, estos resultados han contribuido también a apuntalar el proyecto de Maduro, que se ha mostrado determinado a seguir adelante con los propósitos de la Asamblea Nacional Constituyente, el nuevo Parlamento rechazado por los partidos de la MUD. El presidente bolivariano ha lanzado un aviso a las instancias internacionales críticas con sus últimas decisiones. “Nuestro pueblo”, afirmó durante un encuentro con medios internacionales en Caracas, “le ha dado un mensaje brutal al Gobierno imperialista de Donald Trump, a sus aliados regionales y a la derecha local”. Ese mensaje tiene que ver con el futuro del chavismo. Es decir, ese proyecto, advirtió, no se detendrá a pesar de la presión internacional. “No será una guerra económica ni una inflación inducida la que haga que este país se rinda”, mantuvo. El país vivió entre abril y julio cuatro meses de protestas, en las que murieron más de 120 personas, que remitieron tras la elección de la Constituyente.

Los dirigentes del Gobierno venezolano, con Maduro a la cabeza, se suelen quejar además de la supuestamente escasa difusión de su discurso en los medios de comunicación pese a contar cada semana con múltiples apariciones en las cadenas nacionales y obligar a todos los canales a retransmitir algunos actos. El sucesor de Hugo Chávez aprovechó la presencia de la prensa extranjera para incidir en esa protesta, criticar algunas de las principales redes sociales y trasladar una advertencia a sus responsables, a los que acusó de vetarle, informa Efe. “No no sé quién es el jefe por Venezuela de Facebook e Instagram. Yo quiero citarles. Citar a los responsables de Instagram y todo. Bueno, ¿por qué nos vetan, por qué vetan al presidente?”, se preguntó. No desaprovechó Maduro la ocasión para amenazarles. “Les tenemos una sorpresita”, aseguró sin dar más detalles.