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EL PAÍS, desbloqueado en China

La edición digital vuelve a ser accesible desde el país asiático después de tres años y medio de censura

Una lectora de El País consulta la página en su teléfono móvil.
Una lectora de El País consulta la página en su teléfono móvil.

EL PAÍS vuelve a estar accesible para los más de 700 millones de internautas chinos a través de su portal web. La edición digital del diario llevaba bloqueada desde enero de 2014 por el aparato censor de Pekín después de que publicara, junto a otros medio de comunicación internacionales, una investigación que reveló la actividad de familiares del núcleo de poder del Partido Comunista en paraísos fiscales, también conocida como Chinaleaks.

El bloqueo de la edición digital fue inmediato. Desde entonces, la única forma de leer la información en EL PAÍS era a través del uso de servicios VPN, o redes privadas virtuales, que camuflan el origen de la dirección IP de cada usuario y permiten sortear el bloqueo. Es el recurso utilizado para todos los que quieren acceder desde China continental a páginas prohibidas como Facebook, YouTube, Twitter o Google.

Limitar o prohibir el acceso de las páginas de medios de comunicación internacionales es una práctica habitual de Pekín que se ha empleado especialmente cuando se publican noticias sensibles que pueden perjudicar gravemente la imagen de sus líderes. En enero de 2014, EL PAÍS fue bloqueado junto a otros medios que también participaron en la investigación sobre Chinaleaks como la BBC, The Guardian o Le Monde. Los dos primeros medios volvieron a estar disponibles apenas días después, mientras que el rotativo francés sigue bloqueado.

EL PAÍS ha denunciado esta situación de forma repetida ante las autoridades chinas, que alegan tener el derecho a administrar su ciberespacio y bloquear aquellas páginas que, a su juicio, no cumplen con las leyes locales. Si en enero de 2014 nadie comunicó oficialmente el bloqueo, tampoco esta vez se ha informado de su retirada.

En ocasiones anteriores la edición digital de EL PAÍS había estado accesible durante unos minutos u horas -seguramente debido a un problema técnico del sistema-, pero ahora el levantamiento de la restricción se prolonga durante prácticamente una semana de forma casi ininterrumpida.

La aplicación de EL PAÍS para dispositivos móviles no ha estado sometida a un control tan férreo por parte de los censores.